Culto
La historia de la polémica visita de The Police a Viña 1982

La historia de la polémica visita de The Police a Viña 1982

Con desórdenes en el hotel, una patada de Andy Summers a la animadora, un trato hostil a los medios y mostrándose arrogantes, la banda se subió dos veces al escenario de la Quinta Vergara.

Una bandera de Reino Unido, instalada en la mesa de conferencias de prensa sufrió la ira de Sting. El bajista le dio un manotazo y dijo: “Esa cosa no nos representa, nuestra bandera es la música”.

Ante la mala acogida que tuvo su iniciativa, el baterista Stewart Copeland sacó el habla, y muy serio expresó:

“Discúlpennos por favor, pero nosotros no queremos ofender a nadie, tenemos una mentalidad muy diferente a la de ustedes y en ningún momento hemos querido insultar al pueblo chileno”.

Este incidente, ocurrido el día después de la llegada de la banda The Police a Chile para cumplir con sus dos actuaciones en el Festival de Viña de 1982, es en parte reflejo de lo que significó el polémico paso de la agrupación por la Quinta Vergara. El trío era una de las sensaciones musicales del momento a nivel mundial, pero sus caracteres, conocidos por no ser agradables, más de un problema ocasionaron.

I

La edición del festival de Viña 1982 fue una de las más complicadas de la historia del certamen. El país enfrentaba los comienzos de una severa crisis económica, y se estaban viviendo los últimos meses del dólar fijo a 39 pesos. Esto repercutió que el día en que el festival comenzó, el miércoles 17 de febrero, se habían vendido un 30% menos de entradas respecto a 1981.

De todos modos, la parrilla tuvo números interesantes y que estaban probados para el público chileno: Gloria Simonetti, Raphael, la francesa Amanda Lear (“Si me pagan, puedo posar desnuda”, dijo al llegar), Rafaella Carrá, Salvatore Adamo, Vikki Carr, Buddy Richard. En el humor, Raúl Vale y el conjunto Pujillay. Además, y en un intento de salvar el evento, la organización le pidió al gran triunfador de Viña 1981, Miguel Bosé, que cantara gratis en la jornada de cierre.

Como número anglo, destacó el productor y músico estadounidense Don Costa, quien había sido el arreglador de las canciones de Frank Sinatra y descubridor nada menos que de Paul Anka. El jazzista era parte del jurado del festival y vino a presentarse en conjunto con su pequeña hija Nikka.

Sin embargo, el número fuerte en lo anglo era The Police. Por esos entonces, el conjunto integrado por Sting (voz y bajo), Andy Summers (guitarra) y Stewart Copeland (batería) tenía una trayectoria de cuatro álbumes y varios singles colocados en los primeros lugares de los charts. Era una banda exitosa a nivel mundial.

En sus comienzos, a fines de la década de 1970, era un grupo con marcadas influencias punk y new wave, y con el tiempo fueron derivando hacia un sonido mucho más comercial y pop. En todo caso, siempre fueron una banda con canciones muy melódicas.

Su primer disco, Outlandos d’Amour, fue lanzado en 1978 y contiene varios de los hits que los hicieron famosos: “Roxanne”, “Can’t stand losing you” o “So lonely”. Sin embargo, en nuestro país recién se les conoció en 1980, con el sencillo “De Do Do Do, De Da Da Da”, corte del elepé Zenyatta Mondatta. Esa era la canción más célebre del trío en el país.

En 1981, sacaron su cuarto álbum Ghost in the machine, cuyos singles “Every little thing she does is magic” y “Spirits in the material world” tuvieron rotación en el dial chileno, aunque en general en tierras nacionales no se les conocían tantas composiciones.

El martes 16 de febrero, La Tercera comentaba: “El fenómeno Police”, destacando que “por primera vez en la historia del festival de Viña, tendremos un conjunto que es locura en Europa y los Estados Unidos”.

“¿Punk?, ¿New wave?, ¿Rock N’ roll?, ¿Reggae?, ¿Dónde ubicar su estilo? ‘Qué importa’, dice Sting, ‘tenemos influencias de todos los estilos, pero queremos ser encasillados en ninguno. El estilo Police es Police y punto’”, se leía en las páginas de La Tercera.

“Además de su ritmo agresivo, los integrantes del conjunto tienen algo que si no gusta, por lo menos llama la atención entre la juventud: su ‘pinta’ estrafalaria. Desde que grabaron un exitoso comercial para TV hecho al más puro estilo ‘punk’; usan el pelo teñido rubio, casi blanco, y un vestuario multicolor y exótico”.

II

El 18 de febrero de 1982, con la prensa cubriendo los operativos para capturar al llamado “sicópata de Viña” (que finalmente resultaron ser dos efectivos de Carabineros), The Police arribó a Chile. Lejos de la histeria y el fervor que causó la llegada de Raphael, el trío británico tuvo una actitud huraña, alejándose del contacto de los medios y mostrándose poco amables.

La nota de Ricardo Romero decía: “Como el juego de policías y ladrones, la prensa se encontró frente a unos artistas medio indiferentes al principio e, incluso, en el caso de uno de ellos, hasta agresivo ante el asedio periodístico. ‘Sabemos muy poco de Chile y el Festival. Tenemos mucho que conocer de este país’, señaló Sting, quien lucía un coqueto aro en su oreja derecha, mientras que sus colegas de grupo, Andy Summers y Stewart Copeland, se mantenían un tanto reacios a contestar las consultas”.

El periodista Jorge Silva también escribió la llegada para La Tercera: “El cantante Sting, el guitarrista Andy y el baterista Stewart llegaron acompañados de una horda de matones que desde un comienzo trató de impedir la labor de la prensa que nos lo iba a ver por lindos, sino porque sabe que hay expectación de parte del público por el éxito alcanzado en el extranjero. Hasta una bella rubia que no habla castellano, pero a la cual le sale muy simpático aquello de ‘no fotos, no fotos’ integra este ballet de matones”.

La banda arribó junto a una comitiva de 19 personas. Por supuesto, fueron consultados por su nombre: “Es un chiste”, respondieron.

En la llegada al hotel, el comportamiento del trío dio que hablar, pues protagonizaron desórdenes. “Pese a esas muchas horas de viaje se les vio minutos después haciendo demostraciones de agilidad subiéndose a las mesas del bar, chillando y mofándose de quienes –ajenos a todo esto- hacían lo imposible por tenerles más cerca en la parte exterior del Hotel O’Higgins”.

“Cuando un colega les echó en cara que otros artistas, que habían venido de más lejos, habían sido atentos y cordiales con la prensa, ellos respondieron con displicencia, indicando que por el hecho de ser jóvenes quieren vivir alegremente la vida y no hacerse problemas por nada. Claro, con esta forma de ser, no dejarán de ser alegres”.

En el O’Higgins, a la mañana siguiente, siguieron haciendo de las suyas. Silva consignó: “Bajaron juntos gritando y llamando la atención. Prepotentes en todas sus actitudes, llegaron a decir que venían a un país de indios, cosa que por supuesto enardeció a muchos de los que estaban cerca, algunos de los cuales quisieron intentar responderles de otra manera”.

Además, la banda se mostraba arrogante. “Algunos han llegado a compararles con los Beatles, aunque la comparación resulte increíble. Pero lo peor es que ellos también aseguran lo mismo: ‘Somos muy buenos, quizás tan buenos como ellos. Vamos a terminar nuestra gira por varios países, entre ellos Chile, porque queremos que nos conozcan en todo el mundo’”, aseguró Silva en su nota.

III

El 19 de febrero, se realizó la correspondiente conferencia de prensa del conjunto. Ahí, de entrada, Sting golpeó la bandera y luego vino la disculpa de Stewart Copeland. Sin embargo, eso no fue lo único que sucedió.

Un aburrido Andy Summers dio grandes bostezos con “estiradas” incluidas durante la conferencia, inquirido sobre eso por los medios, se justificó diciendo: “Somos así, nos sentimos rebeldes en este mundo, tratamos de no actuar y ser siempre muy naturales”.

“Nosotros somos humoristas, pero muy serios, o si no, no tendríamos tanto éxito como el que tenemos. Somos número uno en Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelandia, Alemania y muchos otros países”, agregó el guitarrista.

En un momento se les consultó qué opinan de The Beatles, respondió Sting: “Ellos fueron buenos hace diez años. La verdad es que preferimos no compararnos a ningún grupo, nos interesa en esta actuación entregar amistad, ofrecer lo mejor de nuestra música antes que discutir”.

“¿Por qué usamos aros? Por la misma razón que usted”, respondieron a una periodista y luego se pusieron a reír. Con respecto al teñido de sus cabellos manifestaron, también en broma: “Queremos ocultar las canas, pero ya se nos agotó la tintura”.

IV

Durante esa edición de 1982, se llevó a cabo por primera vez la elección de la reina del Festival, ganó la italiana Rafaella Carrá. Además, se entregó el “Premio limón”, que recayó en The Police “debido a su conducta hostil hacia los medios de comunicación y despectiva, ofensiva y grosera para con nuestro pueblo”.

Así, galardonados por los periodistas como los menos agradables del certamen, los blondos músicos se presentaron dos veces en el escenario de la Quinta Vergara, los días 19 y 20 de febrero. En el primer día interpretaron 15 canciones, y en el segundo, 12. En el setlist destacaron varios de sus hits: “Message in a bottle”, “Every little thing she does is magic”, “Walking on the moon”, “Spirits in the material world”.

En general, y en consecuencia con su reconocida calidad musical, ambas presentaciones tuvieron buenos comentarios. “Sin respetar semáforos, el conjunto aceleró con luz verde su repertorio y sacudió a la madrugadora concurrencia festivalera”, se dijo en La Tercera sobre el primer show.

“Con un show calificado por los entendidos como ‘de rock pesado’ el grupo inglés The Police hizo vibrar al público joven de la Quinta Vergara, pese a que cuando empezó a interpretar sus temas el bullicioso grupo, centenares de personas comenzaron a hacer abandono de las graderías quedando sólo los jóvenes, quienes vibraron y bailaron entusiasmados al compás de las rítmicas canciones”, escribió María Inés Sáez sobre el segundo show.

Pero, en su estilo, no solo se dedicaron a tocar.

Emilio Sutherland (sí, el “Tío Emilio”), entonces un joven reportero de La Tercera, dio cuenta en un artículo del rodillazo que Andy Summers le dio a la conductora María Olga Fernández. “El golpe no causó daño a la animadora, quien recibió el impacto en una de sus piernas en los momentos en que el conjunto británico reingresaba nuevamente al escenario. Consultada, María Olga Fernández se esforzó por disminuir la gravedad del asunto. ‘El tipo chico, el más revoltoso, quiso parece hacer una gracia y me lanzó un puntapiés, para que me asustara, pero me pegó, claro que no muy fuerte’, dijo a Festiviña”.

Además, tras recibir la antorcha de plata en su segundo show, la banda quiso tomarse un largo tiempo de descanso mientras el público los esperaba. En la nota de Sutherland, este hecho sale narrado en voz del animador Antonio Vodanovic: “En estos momentos están clasificados como uno de los cinco mejores grupos musicales del mundo y se dan algunas licencias. Por ejemplo, cuando bajaron al escenario la primera vez ellos querían descansar por 15 minutos. El manager les tenía preparado cuatro vasos a cada uno para que se los sirvieran cómodamente y no me querían dejar pasar. Yo di vuelta por atrás y preparé al público para los recibiera, por lo que se vieron obligados a subir, no inmediatamente pero sí antes de los 15 minutos que ellos pensaban tomarse para descansar”.

V

Tras sus exitosos dos shows en el escenario de Viña del Mar, los británicos estaban felices, incluso, se dieron tiempo de distinguir un aspecto que les gustó del certamen: “La dirección televisiva es formidable. Ya pedimos el video para mostrar la calidad del trabajo que se realiza en este país. Es lo mejor en sonido e imagen que tiene nuestro conjunto. Esto nos representa”, declararon a La Tercera en la edición del 22 de febrero.

The Police abandonó el país el martes 23 de febrero. Su carrera tendría un largaduración más, Synchronicity (1983), que incluye ese hit titulado “Every breath you take”, tras ello, el conjunto se separaría. Sin embargo, volverían a juntarse en 2007, mismo año en que la gira The reunion tour los trajo de vuelta a nuestro país, esta vez, en el Estadio Nacional.

Su voz y bajista, Sting, iniciaría una destacada carrera solista con la que visitaría Chile en ocho oportunidades: 1990, 1994, 2001, 2011 (en el festival de Viña), 2013, 2015, 2017 y el año pasado (junto a Shaggy).

Sobre el autor:

Pablo Retamal N. |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @pabloretamaln