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El vínculo de Arcade Fire con Haití

El vínculo de Arcade Fire con Haití

La cultura afrocaribeña de la isla tuvo una profunda influencia en la música del álbum Reflektor, el cuarto de los canadienses. La cantante y multinstrumentista Régine Chassagne, hija de haitianos, antes rindió tributo a sus raíces en el primer disco de la banda y hoy organiza un carnaval benéfico que celebra sus tradiciones y financia ayuda humanitaria.

Una tarde mientras recorrían una zona rural en Haití, Win Butler y Régine Chassagne, esposos y compañeros en la banda Arcade Fire, conocieron a un campesino, quien tras enterarse de que eran músicos, les cantó una canción que él escribió.  La pareja quedó sorprendida. El viaje por la isla les había presentado sonidos diferentes a los que conocían.

“Conocimos el rara, que es una especie de música callejera con cuernos y percusión africana, suena muy rápida. Estuvimos expuestos a estas influencias. Normalmente tus influencias se establecen cuando tienes 15 años. Los dos nos volvimos a exponer a este profundo influjo que fue realmente transformadora”, detalló Butler a Montreal Gazzette.

Esta huella a la que se refiere el músico se oye especialmente en el disco Reflektor (2013). Parte del material de ese trabajo se creó durante el periplo de la pareja a la nación caribeña. En parte, ello sustentó el giro bailable que los canadienses le dieron a su propuesta musical.

“La canción más haitiana en todo el disco es ‘Here Comes the Night time’, que es una especie de híbrido entre rara e influencia jamaicana. Pasamos un tiempo en Jamaica, pero al final del día suena como un tema de The Cure, una especie de mashup. Quiero decir, no es como si nuestra banda intentara tocar música haitiana. Simplemente sentí que estábamos abiertos a una nueva influencia”, contó el guitarrista a Rolling Stone.

Los tambores y la sensación caótica de ese tema fue una traducción indie del sonido de los carnavales y los rituales festivos propios del lugar. “El carnaval fue bastante transformador porque la tradición de Mardi Gras en Nueva Orleans está realmente influenciada por Haití. Puedes encontrar pequeños bolsillos de esa energía original, pero gran parte de ella se ha convertido en una bacanal de vacaciones de primavera, flash-your-boobs y ese tipo de cosas. Pero ahí hay sexo y muerte, las personas se visten como esclavos con aceite de motor negro en sus caras y cadenas”, contó Butler en la entrevista antes mencionada.

Ello explica la ropa intervenida con colores fuertes, las pinturas faciales y las grandes cabezas del video de “Reflektor” que también son ocupadas en el show en vivo de los canadienses, tal como se pudo ver en la gira del disco que también tuvo su escala en el país con su presentación en Lollapalooza Chile, en 2014.

“Estábamos interesados ​​en hacer ritmos híbridos que pudieran traducir cosas que conozco de mi entorno familiar. Siempre me interesó tratar de encontrar ritmos que signifiquen algo, comunicar las emociones a través del ritmo y la música. Porque el ritmo es casi como un vocabulario” contó a The Guardian, la vocalista y multinstrumentista, Régine Chassagne, quien es hija de haitianos.

Como tributo a sus raíces ella compuso el track “Haití”, incluido en Funeral (2004), el primer largaduración del conjunto. “Haití, mi país/Madre herida que nunca veré/Mi familia me liberó/Y lanzó mi cenizas al mar” canta mezclando inglés y francés.

El documental The Reflektor Tapes (2015), de Kahlil Joseph, es un viaje al corazón del proceso. Allí se muestra al conjunto en sus recorridos por la isla y el aprendizaje que luego llevarían a la práctica en largas sesiones en el castillo Trident en Jamaica. Es un retrato sobre el proceso de trabajos, mezclado con las impresiones de los músicos, lo que permite entender cómo la cultura afrocaribeña se cuela en las percusiones dubby de “Flashbulb Eyes”, o la guitarras de inspiración ska en “You already know”.

Hoy Chassagne es una de las organizadoras de Krewe du Kanaval, un evento que recrea un carnaval haitiano, cuyas ganancias van a la Fundación Kanpé, la que financia ayuda humanitaria para la población de ese país. Este año se realizará del 21 al 23 de febrero en Nueva Orleans, a fin de celebrar los vínculos culturales entre el sur estadounidense y la isla.

 

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln