Culto
Más allá de los discos: grandes versiones alternativas de canciones

Más allá de los discos: grandes versiones alternativas de canciones

En el trabajo de estudio, los músicos suelen probar diferentes alternativas de arreglos, orquestaciones e instrumentos. Algunas terminan en sus versiones definitivas, pero otras no. Conoce la historia tras algunas de estas tomas desechadas.

El violín de “Wish you were here”

Uno de los temas clásicos de Pink Floyd se grabó para el álbum de mismo nombre de 1975, en el estudio Abbey Road. Pero hay otra versión. En esta, el solo tocado por David Gilmour en la parte intermedia, que en el disco es doblado con la voz del guitarrista, acá no está. En su lugar se oye una pieza de violín interpretada por el legendario músico de jazz Stephane Grappelli, quien fue parte del Quinteto del Hot Club de Francia junto a Django Reinhardt.

La colaboración nació de causalidad. El violinista estaba grabando en otro estudio cuando de pronto pasó a saludar. Alguien le propuso grabar junto a los ingleses y el interprete aceptó de inmediato.

Metallica para ascensores

Durante las sesiones del Black Album, en 1991, el productor Bob Rock sugirió incluir un arreglo de cuerdas en la canción “Nothing Else Matters”. Para ello se contactó a Michael Kamen, un músico con experiencia en trabajar con bandas de rock pues colaboró con Pink Floyd, Queen, entre otros. Él envió a la banda una pista orquestal, la que se añadió a bajo volumen en la mezcla del álbum.

En una entrega de premios Grammy, Kamen se topó con la agrupación. Estos le agradecieron en forma efusiva por sus arreglos, pero él replicó: “Gracias, pero en el álbum casi ni se notan”. En ese momento le mostraron otra pista: “The elevator version”. Se trata de una mezcla en que solo está la voz de James Hetfield, la guitarra acústica y la orquesta dirigida por Kamen. Entusiasmado, el director propuso a la banda hacer un concierto junto a la Sinfónica de San Francisco que él dirigía. Quedaron de pensarlo. En 1999 concretaron la idea en el disco en vivo S&M.

Cuando los Pixies fueron surfers

En noviembre de 1988, mientras grababan el álbum Doolittle, los Pixies registraron esta versión de “Wave of mutilation” que resulta más oscura que la original. Tocada a un ritmo más lento que la incluida en el disco, tiene un arreglo de guitarra muy diferente al conocido.

En esta toma, Joey Santiago dejó de lado su pedal de distorsión para tocar su parte con un sonido inundado en reverb y tremolo, tal como lo hacían los guitarristas de las bandas surfers de la década de los 60′; de allí el nombre de “UK Surf” con que se conoce a esta toma. Fue incluida como lado B del single “Here comes your man”, y también se puede oír en el compilatorio Complete B Sides, lanzado en 2001.

El día en que McCartney hizo perder la cabeza a Lennon

Durante las sesiones del White Album, Paul McCartney presentó la canción “Ob-la-di, Ob-la-da”, la que se inspiró en una frase que decía un amigo nigeriano. Sin embargo, cuando comenzaron a trabajarla, el bajista no estaba del todo seguro sobre cómo quería que sonara. Por ello instó a la banda a tocarla una y otra vez con arreglos diferentes. Entre el 3 y el 5 de julio de 1968, el cuarteto dedicó 42 horas a trabajar varias versiones hasta que McCartney decidió que la toma 4 era la que más le agradaba. Esa versión es la que se escucha en el recopilatorio The Beatles Anthology.

Sin embargo, para sorpresa de los de Liverpool, el día 8 “Macca” anunció que quería deshacer todo el trabajo y volver a grabar la canción desde cero, lo que provocó la airada reacción del resto de la agrupación, especialmente de John Lennon, quien detestaba el tema. Tras 12 intentos, el autor de “Come Together” no aguantó más. Salió del estudio, para volver horas más tarde totalmente drogado. Como pudo se sentó al piano, aporreó con furia las teclas y anunció tajante: “así se debe tocar”.  Esa introducción quedó en la toma que finalmente se añadió en el disco.

La primera vez de “In Bloom”

“In Bloom” es unas de las canciones incluidas en legendario álbum Nevermind de 1991. Pero tuvo una versión previa. Poco antes, en abril de 1990, Nirvana hizo una primera grabación del tema en Smart Studios, Winsconsin, con el productor Butch Vig en las perillas. Esta toma suena más cruda que la del largaduración, pero mantiene la estructura quiet-loud, muy usada por los de Seattle. Meses después, tras firmar con DGC Records, el conjunto comenzó a trabajar en su segundo disco en mejores condiciones.  Entonces Vig decidió volver a registrar la creación.

Según el bajista Krist Novoselic, la toma registrada en Smart tenía una parte de puente, la que Vig simplemente cortó. Con el apremio de las horas de estudio, Kurt Cobain decidió no grabar una segunda voz, a diferencia de la versión del largaduración, en que Dave Grohl cantó coros. El baterista no tocó en este primer esbozo del tema, pues entonces a cargo de las baquetas estaba Chad Channing, quien grabó “Bleach” el álbum debut del trío.

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