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Christoph Waltz: “No cuento los años, porque me empiezo a preocupar un poco”

Christoph Waltz: “No cuento los años, porque me empiezo a preocupar un poco”

El actor de 62 años y dos veces ganador del Oscar, habló con Culto de su nueva cinta, Battle Angel: La Última Guerrera, que llega este jueves y donde encarna un rol central, mientras se cumple una década desde Bastardos Sin Gloria, el éxito que lo llevó a Hollywood.

Entrar con 52 años en las grandes ligas de Hollywood y tener una primera década en la industria acumulando premios y reconocimientos, no es en ningún caso habitual. Menos si el curriculum previo no venía copado de grandes títulos ni personajes de renombre.

Pero hay excepciones, como cuando colisionan un director inspirado con un actor en estado de gracia, y el resultado es un personaje que abre todas las puertas, no importando edad, pasaporte ni carrera anterior. Hans Landa, el coronel polígloto y sádico de Bastardos sin gloria, fue la única credencial que tuvo que presentar Christoph Waltz para que le llovieran ofertas en Hollywood. Un villano de antología creado por Quentin Tarantino que le reportó el premio a Mejor actor de reparto en el Festival de Cannes, los Oscar y en el Globo de Oro.

En lo posterior, lo más destacado para el alemán de origen austríaco fue otro papel creado por el director de Pulp fiction, el Dr. King Schultz -por el que logró su segundo Oscar-, mientras se unió a realizadores como Roman Polanski, Terry Gilliam o Tim Burton e interpretó a un villano Bond, en Spectre. En conversación con Culto, Waltz en ningún caso se muestra nostálgico. “No cuento los años, porque me empieza a preocupar un poco, y tarde o temprano te puedes meter en un aprieto. En realidad, no celebro 10 o 20 años porque me gusta seguir trabajando. Estoy feliz, pero no celebrando”.

Su nuevo trabajo, una adaptación del manga japonés creado por Yukito Kishiro en 1990, Battle Angel Alita, es quizás una de las superproducciones de más largo desarrollo en Hollywood. Partió como un proyecto de James Cameron después del furor de Titanic, pero por su trabajo en lo que luego sería Avatar, la producción sufrió varios retrasos y terminó en manos de Robert Rodriguez, director de cintas como Sin City Mini espías.

Cameron se mantuvo como guionista y productor, en una conformación de equipo que Waltz detalla: “Le entregó todo a Robert y lo dejó hacer su trabajo. Eso fue un gran gesto y Robert no abusó de ello, cumplió su labor de manera muy responsable. James estuvo comprometido de manera periférica, mantuvo su ojo sobre ello, estuvo disponible, pero nunca interfirió”.

En esta apuesta de ciencia ficción y aventura -que se estrena este jueves en cines chilenos-, Waltz tiene un rol central como el doctor Dyson Ido, un científico que en el año 2563 descubre los restos de una cyborg con cerebro humano, que bautiza como Alita, y que es interpretada por la actriz estadounisense con ascendencia peruana Rosa Salazar, un joven talento que, en palabras de Waltz, “no hace las cosas muy diferente a como yo pienso. Es muy madura, trabajadora y preocupada de realizar bien su labor. Así es como debe ser, y como fue progresando en la filmación. Así es como progresas con la película y con tu arte”.

-¿Cuán desafiante fue interpretar un personaje que además de ser un científico y cazarrecompensas, encarna la figura de un buen padre?
-Lo acabas de decir como yo lo siento. Es esto, pero es esto otro, y en eso radica lo divertido. Si tuviese solo una cualidad, entonces no estás interpretando un personaje completo, sería solo un personaje genérico, y eso es aburrido, porque termina siendo repetitivo y predecible. En cambio, Ido es un científico, un padre y un cazador-guerrero, y tratar de tener todo eso bajo un mismo sombrero es una tarea más compleja, porque necesitas estar con tu imaginación trabajando; dónde encontrar los referentes, dónde encontrar los puntos donde todas estas características se encuentran, y cuál es el propósito de todo esto en primer lugar, qué se supone que quiere decir. Allí es donde está la diversión para mí.
El doble ganador del Oscar se ha mostrado además crítico del Brexit y de Donald Trump. Ha vuelto a hablar sobre el tema a propósito de su nueva película, que muestra una sociedad donde se cruzan distintas culturas.

-¿Cree que el escenario actual lleva a que Battle Angel sea una película más urgente hoy que lo que lo habría sido hace 10 o 15?
-Es difícil decirlo, pero lo que puedo decir es que es una muy buena manera de contar este gran espectáculo. Es un espectáculo con corazón, que mira nuestra sociedad desde un punto de vista crítico, y es una historia inteligente que usa muchos niveles y capas que la van construyendo. No son solo ornamentos, son elementos importantes con los que esta historia existe. Encuentro que esa es una maravillosa diferencia con las películas convencionales de superhéroes, que uno entiende antes de ver. Esa es mi opinión.

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