Culto
Abducted in Plain Sight: la deuda del documental más morboso de Netflix

Abducted in Plain Sight: la deuda del documental más morboso de Netflix

Mientras que la oferta en ficción (de películas y series) parece ser interminable y muchas veces guía a la decepción (¿quién no ha visto una serie hasta el tercer capítulo?), el catálogo de Netflix se sigue ampliando en la sección de “documentales sobre crímenes perturbadores” porque al parecer, somos adictos a esas historias que quisiéramos que fueran ficción.¿Morbo? Probablemente.

Abducted in Plain Sight es el nuevo documental que está haciendo que la gente tenga mucho miedo. Corren los años 70, en Idaho, Estados Unidos. En un barrio normal. El documental cuenta la historia de cómo un hombre apodado “B” de 40 años se obsesiona con Jan, una niña de 12 años, y hace todo lo que sea para tenerla a su lado. La historia involucra seducción, secuestros, mormones, homosexualidad, infidelidad, hechos paranormales, México, un libro, motoqueros…e incluso alienígenas.

A nivel audiovisual no es sorprendente. Gran parte del documental utiliza recreaciones en estilo super 8 de la vida familiar, que no logran destacar suficiente. Mientras que los planos y locaciones donde se realizan las entrevistas a los personajes no logran crear una atmósfera particular (por otro lado, series como Wild Wild Country destacan por esos detalles a la hora de ver las entrevistas). Sin embargo, el relato crudo y honesto del caso hecho por las distintas voces logra ser suficiente para mantenernos cautivos en la pantalla.

Abducted in Plain Sight es la historia de manipulación de un pedófilo a una familia. Es cierto que a través del documental se generan muchos juicios sobre el rol de la madre y el padre en el caso (de hecho, creo que vi demasiados post en reddit juzgando a los padres) pero no perdamos de vista el tema principal: el tabú en torno a la pedofilia y el abuso sexual infantil. A partir de este documental, recordé unas pocas conversaciones de mi madre diciendo que “no debía permitir que nadie tocara mis partes íntimas”. Varias amigas tuvieron conversaciones similares de pequeñas, donde se hablaba de las “partes íntimas” pero no de los pedófilos, menos de la manipulación emocional a la que someten a las víctimas. Otras amigas me comentaron que no hablaron de sexualidad hasta la clase de biología en el colegio.

Aún recuerdo el reportaje de Contacto en el 2002 donde se le realizaba un seguimiento al pedrastra Sakarach y la red de pedofilia Paidos. Al igual que en el documental, eran casos terribles, te horrorizaban, y te preguntabas ¿Cómo nadie se dio cuenta? Hay 30 años de diferencia entre ambos casos y contextos sociales muy diferentes. Lo único que se mantiene es la pregunta ¿Qué hago si me enfrento a una situación así?

Es una lástima que el documental sea tan corto (dura 1 hora y 30 minutos) porque queda con una deuda pendiente grandísima: ¿Cómo logró la familia superar esto? ¿Jan tuvo que ir a terapia? ¿Hubo estrés post traumático? ¿Cómo lidiaron los padres con la culpa y la responsabilidad? ¿Cómo afecta un caso de pedofilia a los hermanos de la víctima?

Si bien Abducted in plain sight logra ser un documental educativo en el sentido que entendemos la manipulación del criminal, se queda en lo morboso y terrorífico. Como si las preguntas planteadas anteriormente carecieran de drama o dejaran de ser jugosas para el espectador. Como si la víctima no siguiera sufriendo incluso después de años de cometido el abuso. Al principio del documental, uno de los integrantes de la familia reconoce que “lograron superar esto” ¿Pero cómo? ¿Acaso eso no es parte del camino del héroe?

Es genial ver a una sobreviviente de abuso dar su testimonio, es una luz de fe para quién pasa por una situación similar. Pero omitir completamente las consecuencias psicológicas o emocionales que tuvo que pasar Jan y su familia es hacerle un flaco favor a los abusadores. Recordemos a los padres de Jan, probablemente si tuvieran un poco de conocimiento o consciencia sobre el trauma del abuso infantil, quizás no le hubiesen bajado el perfil al comportamiento de B.

Soy una fiel creyente de la empatía, que se forma a través del conocimiento de la experiencia con otro. Conocer el dolor de una víctima de pedofilia es lo que nos recuerda que debemos seguir indignándonos. Conocer su manera de sobrellevar el trauma es una de manera de permitir que las víctimas no se queden calladas.

Abducted in plain sight es un documental acerca de lo terrible que es guardar silencio. Curiosamente, no profundiza en las razones de los padres, en el contexto socio cultural, en la vida diaria de las familias involucradas. Lo cual hace muy fácil que encontremos a todos algo tontos o ilusos. Cuando la realidad es mucho más compleja que eso.

La mejor manera de luchar contra el silencio es, obviamente, hablar. Aunque nos de miedo, aunque sea incómodo. Sólo hablar logrará evitar que estas cosas pasen a plena vista de todos.

Sobre el autor:

Ángela Godoy |
Directora audiovisual. En Twitter es @la_yayosfera