Culto
Entre la verdad y el mito: la noche en que Ozzy Osbourne devoró a un murciélago

Entre la verdad y el mito: la noche en que Ozzy Osbourne devoró a un murciélago

Considerando como un mito urbano del rock, lo cierto es que el suceso ocurrió en 1982, durante un concierto en Iowa, cuando un fan arrojó al escenario el cuerpo inerte de un mamífero alado. El ex Black Sabbath, acostumbrado a los excesos, pensó que era de goma y lo mordió.

En más de 60 años de historia del Veteran Memorial Auditorium de Iowa, posiblemente la noche del 20 de enero de 1982, sea una de las más memorables. Durante un concierto, Ozzy Osbourne arrancó la cabeza de un murciélago con una mordida. Con los años, el suceso se convirtió en una de las anécdotas de la historia del rock que a menudo deambulan entre el mito y la verdad.

Lo cierto es que por esos días el ex vocalista de Black Sabbath estaba en plena gira promocional de su segundo álbum en solitario, Diary of a madman (1981). En ese entonces, el inglés ya tenía un historial de actos que eran considerados excéntricos, como la vez en que mordió, no a una, sino a dos palomas vivas durante una reunión con los ejecutivos de la discográfica CBS en Los Angeles.

Tal vez por esos antecedentes, Mark Neal, un fanático del “príncipe de las tinieblas” acudió la noche del concierto en Iowa con un murciélago oculto en su chaqueta. Según contó al sitio local Des Moines Registrer,  el mamífero había sido capturado por su hermano menor en la escuela y luego lo llevó a casa. Tras enterarse que Osbourne daría un concierto en su ciudad, él y sus amigos decidieron llevar al animal, que asegura, ya estaba muerto.

A comienzos de los 80′ la voz de “Crazy train”, solía arrojar órganos de animales a la audiencia. Eso no era del todo extraño, pues Alice Coper solía incluir falsas cabezas decapitadas de bebés en sus conciertos. Por eso, cuando el de Birmingham vio el murciélago que Neal le arrojó al escenario, pensó que era de goma, lo tomó y se lo llevó a la boca.

En su memorias, Ozzy detalla lo que sucedió a continuación: “Inmediatamente, sin embargo, algo se sentía mal. Muy mal. Para empezar, mi boca se llenó instantáneamente de este líquido cálido y sombrío, con el peor regusto que puedas imaginar. Podía sentirlo manchando mis dientes y corriendo por mi barbilla. Entonces la cabeza en mi boca se contrajo. Oh, jódeme, pensé. No fui a comer un maldito murciélago, ¿verdad?”.

La cabeza del mamífero alado se desprendió, y tras terminar el show, el músico debió acudir al  Broadlawns Medical Center para vacunarse contra la rabia.

En 2001, en una entrevista, el cantante comentó que se trata de aquellos momentos que siempre le recuerdan.  “Siempre me preguntan ¿te gustó, Ozzy? ¿por qué lo hiciste, Ozzy? hasta que muera ¡y luego me desenterrarán y me preguntarán de nuevo!”.

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln