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“Never Gonna Give You Up”: cuando Rick Astley dejó de servir el té para ser una estrella

“Never Gonna Give You Up”: cuando Rick Astley dejó de servir el té para ser una estrella

A mediados de los 80', el inglés pasó de cantar en bares a trabajar en un estudio de grabación, donde un exitoso trío de productores le ofreció la chance de componerle una canción. Inspirada en el sonido pop de Colonel Abrams, el tema fue su mayor éxito.

Si hubo un trío que influyó de forma decisiva en la música de los 80′, fue el de los productores Mike Stock, Matt Aitken y Pete Waterman (conocidos por la sigla SAW). El equipo se especializó en tomar artistas del pop que comenzaban sus carreras, trabajarlos y componer material para ellos. Su lista de éxitos incluyen “I Should be so Lucky” de Kylie Minouge, “Too Many Broken Hearts” de Jason Donovan y “Never Gonna Give You Up”, del inglés Rick Astley.

El cantante llegó a trabajar al estudio de los productores tras ser descubierto por Waterman, mientras cantaba con una banda de soul llamada FBI, en un pub. Allí, Astley aprendió todo el proceso de grabación profesional: fue asistente, hacía coros en discos de otros, sirvió el té y operaba las máquinas de cinta. En octubre de 1986, sus empleadores les compusieron la canción que se proyectó como su sencillo debut.

El tema nació por una casualidad. Durante tres años, Waterman estuvo saliendo con una mujer. Una noche, en su departamento, charlaron por teléfono por más de tres horas. Astley, quien vivía con el productor en ese momento, le dijo: “Realmente, tú nunca vas a renunciar a ella”. La  frase les gustó a los SAW, quienes cambiaron un poco la historia para hacer que la letra se cantara en primera persona.

La música se inspiró en las composiciones bailables del estadounidense Colonel Abrams, quien había instalado hits como “Music is the answer”. “Matt y Mike pensaron que esa música encajaría bien con Rick, por lo que alguien trajo  el disco “Trapped” de Abrams, y después de escucharlos y analizarlos, comenzamos a reproducir los sonidos, tratando de adoptar su espíritu en lugar de samplear o arrancarlos de cualquier manera”, contó Mark McGuire a Sound on Sound.

Cuando la pista estuvo lista, el equipo SAW la llevó al sello RCA. Al escucharla, un ejecutivo se negó a creer que la voz fuera la del enjuto chico blanco flaco de Manchester. Astley le dijo a Billboard : “Así que lo llevamos a la recepción de los estudios de grabación, y yo canté para él … y luego se convenció”.

Finalmente “Never gonna give you up” se lanzó al mercado el 27 de julio de 1987. De inmediato llegó al número uno de las listas de éxitos en Inglaterra y en muchos países de europa, y no se movió de allí por cinco semanas. El álbum debut del inglés, Whenever You Need Somebody –citado muchas veces por Jorge González como influencia para Corazones-, que contenía la canción, también se empinó al primer lugar.

El trío de productores se quebró en 1991 con la salida de Aitken. Waterman y Stock continuaron trabajando juntos hasta 1993, año en que el último decidió producir música por su cuenta. En la primera década del siglo XXI, los ex socios se enzarzaron en una dura demanda judicial por los derechos de autor de los temas grabados en su época dorada. Sin embargo hacia 2005 se reconciliaron y desde entonces han colaborado de manera muy esporádica en algunas canciones.

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln