Culto
Innuendo, la última genialidad de Queen

Innuendo, la última genialidad de Queen

Este lunes, el último álbum de Queen con Freddie Mercury en vida cumplió 28 años. Con canciones como la que le da el nombre al álbum y "The show must go on" para cerrar, la banda británica finaliza su recorrido discográfico de manera épica.

“El show debe continuar”, “me estoy volviendo ligeramente loco”, “no te ofendas por mi insinuación”.

Tras el exitoso doble concierto en el Estadio de Wembley en 1986, en medio de la gira Magic Tour -la última de la banda-, Queen debía retomar actividad. Y costó, pues gran parte de los integrantes estaban con proyectos en paralelo: Freddie Mercury grabó Barcelona con Montserrat Caballé, Roger Taylor trabajó con la banda The Cross y Brian May produjo algunos grupos.

Así, durante todo un año, de enero a enero (1988 a 1989) “la Reina” grabó una gran cantidad de temas para un futuro “larga duración”. De ellos, “I want it all”, “Scandal”, “Breakthru” y “The Miracle” adquirieron relevancia, tomando esta última como nombre del álbum, el cual fue lanzado en mayo de 1989.

Un punto clave de este trabajo fue que los créditos de composición se adjudicaron a la banda, independientemente de su compositor original. Ello se veía reforzado con la carátula escogida para The Miracle, en la cual salían Deacon, Taylor, Mercury y May -en ese orden-, unidos en un solo rostro.

Créditos: Queenonline.com.

Pese a que sus compañeros en Queen estaban al tanto del diagnóstico de VIH positivo de Freddie Mercury, los temas tuvieron un matiz más optimista y popero (salvo “I want it all” y “Was it all worth it?”, bastante más rockeras; y “Scandal”, canción en respuesta a la prensa sensacionalista de la época).

Así y todo, faltaba algo más para cerrar. Si bien su estado empeoraba, a Mercury le quedaba energía para cantar, llegando a interpretaciones vocales que parecieran ir contra toda lógica, pero que sustentaron su calidad de leyenda como nunca antes.

Innuendo

“Este álbum es una suerte de continuación de The Miracle, pero creo que es bastante menos popero. Creo que es más rico y tiene mayor profundidad”, afirmaba Roger Taylor sobre Innuendo.

Créditos: Queenonline.com.

Grabado entre marzo de 1989 y noviembre de 1990, el nuevo disco de Queen se lanzó el 4 de febrero de 1991 y destacó de entrada por el impacto de sus sencillos. El primero de ellos, que le da el nombre a la placa, fue lanzado el 14 de enero del mismo año.

“Pienso que ‘Innuendo’ es una de esas cosas que podría ser gigante o quedaba en nada. Eran los mismos sentimientos que teníamos sobre ‘Bohemian Rhapsody’, comentaba Brian May para un documental del álbum, manifestando de paso la misma interrogante que vivieron con el clásico de Queen: si la duración de la canción iba a ser factor determinante en que la pasaran o no por la radio.

Al igual que “Bohemian Rhapsody”, “Innuendo” significó un retorno a las canciones de varias secciones distintas entre sí, algunas anexadas con gran naturalidad. En ella destacan la tónica de suspenso constante, marcada por una batería que entra jugando con tresillos a modo de marcha; los solos de guitarra, en los que participó Steve Howe (guitarrista de Yes); y por cambios en la métrica, que se perciben con mayor frecuencia en las secciones intermedias.

De singles y otros temas

Retomando el disco, en Innuendo Queen trabajó junto a David Richards, quien aparece en los créditos como productor, además de ser el encargado de programación de computadoras. Él también fue parte del staff en The Miracle.

Los otros sencillos que acompañaron Innuendo, y que contaron con la aparición de Mercury en los videos promocionales, fueron los siguientes:

“These are the days of our lives”

“Headlong”

“I’m going slightly mad”

Además de los singles, hay otras canciones que guardaban un toque más íntimo. “Bijou” y “Don’t try so hard” le dieron un toque dramático al álbum; “Delilah” fue el gusto que Mercury se dio al cantarle a una de sus gatas más queridas; “Hitman” trae el rock de lleno al disco; “Ride the wild wind” mantiene un ritmo constante que recuerda a los temas solistas de Roger Taylor; “I can’t live with you” sirve de respiro; y “All God’s people” es la sorpresa: tiene la nota más alta de pecho lograda por Mercury en estudio (FA5, 0:46 de la canción).

Sin embargo, “All God’s people” no fue la única de las grandes interpretaciones del cantante. Había otras, algunas que cerrarían Innuendo y de paso su carrera de la manera más grandilocuente posible.

El show debe continuar

Tras saber de la enfermedad de Mercury, la banda buscó generar un gran final en sus álbumes. Ya existía un precedente, con “Was it all worth it?”, última canción en The Miracle que hacía un balance de la carrera de Queen. “¿Valió la pena entregar todo mi corazón y mi alma?”, dice parte del estribillo del tema.

Cada día que pasaba, la condición física del vocalista empeoraba. De acuerdo al sitio oficial de Queen, había sesiones de grabación de Innuendo en las que Mercury no podía ponerse de pie. Con ese panorama adverso. llegó “The show must go on”.

Una de las historias en torno a esta canción cuenta que Brian May, compositor del tema, iba a grabar las notas altas para evitar que Freddie Mercury se exigiera más de lo debido, pero que este al enterarse de ello tomó un trago de vodka y pidió grabar él, acompañando con un “I’ll fucking do it, darling”, según recuerda Rolling Stone.

“Por dentro mi corazón se está rompiendo, mi maquillaje puede estar saliéndose, pero mi sonrisa sigue ahí”, dice parte del estribillo de la última canción de Innuendo, el que se transformaría en el último álbum con Mercury vivo.

“The show must go on” fue lanzada como sencillo el 14 de octubre de 1991 en Reino Unido. Eso sí, el single correspondía a la promoción del segundo compilatorio de grandes éxitos, publicado dos semanas después.

Transcurrido un mes de la publicación de “The show must go on”, precisamente un 24 de noviembre, Freddie Mercury falleció. Lo que vino después ya es historia: la banda realizó un concierto tributo al cantante con invitados como Metallica, Gun’s ‘N’ Roses y Elton John; lanzó Made in heaven (1995), el primer disco de estudio póstumo; publicó Live at Wembley; y lanzó algunos compilatorios.

En 1997, tras tocar en vivo con Elton John aquel single de octubre -dos tonos más abajo respecto de la original- y lanzar Queen Rocks, álbum que tenía una canción en homenaje a Mercury (“No one but you”); John Deacon abandonó Queen, dejando a Taylor y May a cargo de mantener viva la leyenda.


Actualmente Innuendo cuenta con ediciones remasterizadas en el 2011, las que se pueden adquirir en el sitio web oficial de la banda. Una de ellas incluye re-mezclas y un b-side llamado “Lost opportunity”, versión que también está disponible en Spotify y que puedes escuchar a continuación.

Sobre el autor:

Felipe Rojas |
Periodista de La Tercera