Culto
Above Majestic: de feminismo extraterrestre y otras conspiraciones

Above Majestic: de feminismo extraterrestre y otras conspiraciones

Exagerado, hiperventilado, fascinante; una gran estupidez para distraer la opinión pública de temas importantes, quizás un poco de todo. Mas eso no quita que Above Majestic sea un festín entretenidísimo para perder el tiempo.

“La cuarta ola feminista debe ser frontal y molestar al mundo masculino porque es la única manera de salvar nuestro planeta”, asegura Niara Isley en el minuto 72 de Above Majestic, el documental más exitoso de 2018 en iTunes, ya disponible en Amazon Prime (Netflix lo anuncia para marzo). Isley tiene 60 años, la mitad de los cuales sirvió como asesora científica de la Fuerza Aérea de EE.UU. Eso según su escueto currículum disponible en Internet y difundido por esta y otras películas paranoicas muy en boga hoy en el gran país del norte. La señora Isley sostiene que nuestra galaxia está gobernada por un matriarcado tan poderoso, que es la única línea de defensa en todo el universo contra la inminente invasión de seres interdimensionales provenientes de algo llamado Draco, los famosos reptilianos. En teoría, la Tierra es el único mundo dominado por el patriarcado, todo por una mala interpretación de textos ancestrales y religiosos. Para cambiar eso, seres alienígenas femeninos y benignos se han estado infiltrando en diversas esferas de poder para girar el punto de vista de nuestro mundo, según Isley con un propósito mucho mayor que la mera igualdad mujer-hombre: lograr que la Federación Galáctica nos acepte en sus filas y así erradicar a los Dracos, que ya están tirando los hilos sin que nos demos cuenta.

No es la única idea que da vueltas en esta película de hora y media. La famosa Space Force creada por Trump sería en realidad parte del pacto del gobierno secreto de Estados Unidos. con los Dracos, ya que Trump obviamente es un reptiliano, al igual que todos los “gobernantes malignos”; desde la monarquía inglesa y Putin (peor que Darth Vader) a la familia Castro de Cuba y obviamente Maduro. Nada es al azar y lo sostienen testimonios de científicos, militares, políticos y ex presidentes como Reagan y Clinton, que aparecen acá en entrevistas y útiles “sacadas de contexto”.

Exagerado, hiperventilado, fascinante; una gran estupidez para distraer la opinión pública de temas importantes, quizás un poco de todo. Mas eso no quita que Above Majestic sea un festín entretenidísimo para perder el tiempo. Es la gracia de las teorías de conspiración, siempre funcionan porque dan una explicación fácil a la realidad del mundo, que como apunta el escritor inglés Alan Moore, simplemente es caótico y desordenado, por la naturaleza humana y no por culpa de un gobierno mundial secreto, sea este reptiliano, masón o marxista cultural. ¿En serio alguien con tres dedos de frente puede creer que George Soros es de izquierda?

En absoluto, la oferta paranoica documental disponible en el streaming va más allá de Above Majestic y hay para todos los paladares. En iTunes y Netflix está Unacknowledge, que también versa de la agenda alien y del gobierno mundial. Centrado en los raptos de “Grises” y experimentos sexuales con humanos aparece Extraordinary, también en ambas plataformas. The Code (Netflix y Amazon Prime) repasa todas las teorías de conspiración, con un sano sentido del humor, del que carece Conspiracy Theory (Netflix) que se toma tan en serio que acaba aburriendo y que sólo se recomienda a creyentes fervientes en que detrás del capitalismo y el marxismo/socialismo están las mismas personas: los Iluminati. Y la joya de la corona, que aun no revisamos pero que promete: Tan plana como un encefalograma. Documental sobre el terraplanismo que Netflix estrena este jueves.

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