Culto
Da Vinci el genio en disputa, 500 años después

Da Vinci el genio en disputa, 500 años después

A cinco siglos de la muerte del artista italiano más universal, los misterios en torno a su figura y obra aún fascinan al mundo. Una exposición en el Louvre tiene enfrentados a los gobiernos de Francia e Italia, mientras que supuestas obras de su autoría, como “Salvator Mundi”, subastada en US$ 450 millones, dividen a los expertos.

Invencible al paso del tiempo, Leonardo Da Vinci (1452-1519) es indiscutidamente la figura universal más fascinante de la historia del arte. Pintor, anatomista, arquitecto, ingeniero, inventor y escultor, pareciera que el halo de misterio en torno a este “hombre renacentista” no hace más que crecer, sobre todo con las diversas teorías que surgen cada año en torno a su vida y obra.

Basta con buscar en internet su obra más famosa para encontrar un sinnúmero de especulaciones y descubrimientos sorprendentes -que parecen haber estallado sobre todo tras El código Da Vinci, el bestseller de Dan Brown publicado en 2003- y que no han hecho más que incrementar el mito sobre la identidad de la admirada Mona Lisa. Que Da Vinci habría usado sus propios rasgos para retratar a Lisa Gherardini en 1519, la esposa de un comerciante florentino, o más bien que habría usado una mezcla de tres rostros, el tercero de Salai, su discípulo y amante, quien ya había posado para el retrato de San Juan Bautista y Santa Ana, y que eso explicaría la sonrisa enigmática y el aspecto andrógino del retrato. En 2016, incluso, se hizo una excavación bajo el convento Santa Úrsula de Florencia, donde arqueólogos dataron restos humanos en torno al 1540 y se sugirió que estos bien podrían corresponder a Lisa Gherardini. Desde luego, nada quedó claro.

El problema es que la mayoría de los descubrimientos en torno a la obra de Leonardo suelen quedar en el terreno de la parcialidad y no falta uno que otro experto que las refute de inmediato. Una de las últimas discusiones se produjo a fines de 2018 en torno a la pintura Salvator Mundi, autentificada en 2011 y presentada con bombos y platillos a la prensa internacional. Tuvo el respaldo de prestigiosos expertos como Robert Simon, doctor en Historia del Arte de la Universidad de Columbia, quien analizó el cuadro, y también Martin Kemp, profesor emérito en Historia del Arte de la Universidad de Oxford y experto en la obra del italiano, que, sin dudarlo, anunció que esta era “la primera pintura indiscutiblemente de Leonardo que ha aparecido en 100 años”.

El cuadro datado en el 1500 y encontrado en Nueva York, tras un largo peregrinaje de ventas, herencias y pérdidas, originadas en la corte del rey Carlos I de Inglaterra, fue subastado en noviembre de 2017 por el precio récord de US$ 450 millones. Hoy es la obra más cara jamás vendida de Da Vinci. Las dudas sobre la autoría persisten, sin embargo, y su presentación oficial en el Museo Louvre de Abu Dhabi, dueña de la obra luego que fuese cedida por el comprador, un príncipe saudí, ha sido suspendida hasta nuevo aviso.

“Desafortunadamente, entre los expertos de Leonardo existe una competencia exasperada que a menudo termina primando sobre la seriedad y la objetividad de la investigación. El dinero también es un problema, ya que son necesarios costosos análisis tecnológicos”, dice a La Tercera el historiador Silvano Vinceti, presidente del Comité Nacional para la Valoración de los Bienes Históricos de Italia, y quien liderara las excavaciones para hallar los restos de la Mona Lisa.

Él mismo ha sido criticado por varias de sus teorías. La última fue a inicios de enero, cuando presentó en Roma un cuadro atribuido a Leonardo: Dama con Pelliccia, perteneciente hace más de un siglo a una familia alemana que lo conservaba en la bóveda de un banco suizo. El cuadro correspondería al periodo milanés del artista, cuando estuvo al servicio del mecenas y duque Ludovico El Moro, entre 1495 y 1499.

“Me enviaron imágenes de un supuesto Leonardo, Dama con Pelliccia, al menos seis veces en el espacio de dos años, cada uno acompañado de ‘certificados de autenticidad’ (generalmente provistos por bien remunerados expertos), pero la historia de su propiedad variaba cada vez y siempre repetí que me parecía más bien un pastiche basado en Leonardo, pero también en Rafael, Luini y Sebastiano del Piombo. Todo el negocio me parece turbio”, comenta a La Tercera Martin Kemp.

A 500 años de su muerte, fechada en mayo de 1519 en Amboise, Francia, Da Vinci no deja de ser el centro de enigmas y polémicas. No solo entre expertos sedientos en hallar nuevas obras de su autoría, sino también entre instituciones que se disputan sus ya reconocidas pinturas y dibujos repartidos por diferentes países.

Es lo que sucede por estos días entre Francia e Italia, debido a la gran exposición que el Museo del Louvre en París está organizando para octubre, con obras que en principio le serían prestadas por varias instituciones italianas, según un acuerdo firmado en 2017, pero que hoy el actual gobierno de Sergio Mattarella desconoce.

Nacionalismo

Lucia Borgonzoni, subsecretaria de Cultura de Italia y miembro del partido de derecha la Liga, acusó a Francia de intentar apoderarse culturalmente del “año de Leonardo” y de tratar a Italia “sin respeto”, al enviarle una especie de “lista de supermercado” con las obras que requería, que eran esencialmente “casi todo”.

La medida fue tachada de populista y nacionalista en un artículo publicado por The New York Times en diciembre pasado, donde además se aseguró que Borgonzoni solo “ha ayudado a aumentar las tensiones con Francia en un momento en que Europa ya está experimentando una dramática realineación política”.

Lo cierto es que si bien Leonardo fue italiano de origen, el artista murió en Francia mientras trabajaba al servicio de Francisco I, y sus restos están enterrados en la capilla de Saint-Hubert en el Castillo de Amboise. Además, dentro de las 23 pinturas de su mano que han sobrevivido, siete pertenecen a la colección del Louvre. Y no solo la Mona Lisa, sino también la versión original de La Virgen de las Rocas (1483-1486) -la otra está en la National Gallery de Londres -, La Virgen, el Niño Jesús y Santa Ana (1510-1513) y San Juan Bautista (1513-1516).

Mientras Francia defiende su derecho de realizar una gran muestra, Italia también tiene programación: en Florencia, el Museo Científico Galileo abrirá una exposición sobre Leonardo y sus libros en abril, y entre marzo y julio el Palacio Strozzi presentará obras del maestro y su discípulo Verrocchio. En su natal Vinci, el Museo Leonardiano prepara una exhibición sobre el impacto del paisaje en su obra con dibujos tempranos prestados por la galería Uffizi; en Venecia se exhibirá luego de muchos años su célebre dibujo de El hombre de Vitruvio además de otras 24 obras en la Gallerie dell’Accademia, mientras en Milán ya se pueden comprar los tickets para ver “La última cena” en el Convento Santa Maria delle Grazie. Habrá actividades también en Gran Bretaña, e incluso en Chile se lanzó el viernes el año Da Vinci, organizado por la Embajada de Italia y Enel Chile (ver recuadro).

Pero ¿por qué Leonardo causa tanta fascinación? En este punto los expertos coinciden. Según el británico Martin Kemp, “nadie ha usado imágenes para explorar el mundo y la creatividad humana de una manera tan profunda, amplia y visualmente convincente”. El italiano Silvano Vinceti va más allá: “Hizo innovaciones sorprendentes en los campos más dispares. Creó modelos de máquinas voladoras, anticipándose en siglos a la evolución en algunas ciencias. Como un rey Midas, donde ha experimentado, ha innovado. Fue un hombre que vivió ofreciéndonos lo bello y lo verdadero”.

Mientras que otro experto italiano, Ernesto Solari, resume: “Leonardo es un genio infinito e impredecible. Cuanto más lo estudiamos, más descubrimos nuevos aspectos”, dice a La Tercera.

El año pasado, Solari también presentó el hallazgo de una obra atribuida a Leonardo. Se trata de una baldosa de 1471 con la imagen del arcángel Gabriel, que sería la más antigua conocida hasta la fecha de la producción del florentino. “Es la más antigua debido a la evidencia científico-técnica y la procedencia histórica, perteneció a Juana de Aragón, duquesa de Amalfi y luego a la familia Fenicia de Ravello. También hay pruebas de que la firma corresponde a la caligrafía de Leonardo. Pronto se exhibirá a público”, asegura. Y aún nadie ha podido rebatirlo totalmente.

Celebrando a Da Vinci en Chile

La Embajada de Italia, Enel y la ministra Consuelo Valdés presentaron las actividades del Año de Leonardo en Chile. Esta semana se lanza el concurso para ganar cinco pasajes dobles a Florencia contestando la trivia sobre el pintor en vivereallitaliana.cl, por todo febrero. El experto Davide Bigoni dará una charla sobre Leonardo y la robótica en el Festival Puerto de Ideas Antofagasta, el 14 de abril, y en noviembre, el experto Paollo Galluzzi hablará en la U. Adolfo Ibáñez sobre sus contribuciones humanistas.

Entre mayo y junio el Museo Artequin albergará Da Vinci experience, sus obras maestras en 3D y en septiembre llegará a Santiago, en otra sede por confirmar, una muestra con réplicas de sus inventos. Mientras, la U. de Concepción exhibirá sus estudios sobre vuelo en diálogo con el aniversario 100 del primer cruce aéreo en Los Andes, realizado por el teniente italiano Antonio Locatelli, en 1919.

No está claro que “Salvator Mundi” sea de Leonardo, y aún así se subastó en US$ 450 millones en 2017. No ha sido exhibido.

 

La “Virgen de las Rocas” tiene dos versiones, la más antigua está en el Louvre, la otra, en la National Gallery en Londres.
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