Culto
Medea desata su venganza en el desierto de Atacama

Medea desata su venganza en el desierto de Atacama

El dramaturgo chileno Alejandro Moreno presenta hoy en la Cineteca su primer filme, basado en la tragedia de Eurípides.

Si Atacama hierve y retumba, es por la ira de Medea. Años atrás llegó por mar al Norte Grande, cubierta de plumas y con la promesa de una nueva vida, y sin embargo acaban de romperle el corazón. El hombre por quien renunció a todo la está dejando y no precisamente por otra mujer, según cuenta la tragedia de Eurípides. En la versión del dramaturgo chileno Alejandro Chato Moreno (1975), Jasón la cambia por una mina de oro en el desierto, y allí Medea desatará su cruel venganza.

“Pasión humana versus la fuerza del espacio”, repite el dramaturgo radicado entre Copiapó y Nueva York, quien en 1999 estrenó en tablas esta reescritura de la clásica tragedia griega junto a su compañía Teatro El Hijo. Veinte años después, el mismo texto da un salto a la pantalla grande, en un filme breve, poético y de narración fragmentada, y cuyo telón de fondo es el desierto más árido del mundo.

A las 17.00 horas de hoy, el autor de La amante fascista presentará su ópera prima como director en la Cineteca Nacional, en el marco de Cine Lab del Festival Santiago a Mil. Producida por Azabache y Jorge Sepúlveda, en el reparto de Medea están Paulina García, Alfredo Castro, Michael Silva y Millaray Lobos, misma actriz que dio vida al personaje sobre el escenario hace dos décadas. El estreno oficial del filme está programado para el 9 de mayo próximo, y será distribuido por Jirafa.

“Hace dos años empezamos a trabajar en la producción, y la grabamos durante 11 días en el norte, el año pasado”, cuenta Moreno. “Quería hacer una película ciento por ciento atacameña, que mostrara ese paisaje y borroneara la clásica postal que se tiene de él, y además plantear el concepto de lo mineral, como si las capas tectónicas del norte dependieran de esta mujer. Veo en Medea y su historia algo bastante feminista, y no en el sentido del panfleto sino como una verdadera rebelde frente al engaño de su marido”, agrega.

“Necesito la ayuda de ustedes, mujeres mineras que saben que todo lo que se entiende de este mundo mirando las estrellas, se comprueba excavando al fondo de la tierra”, dice Medea, quien sacrificará a su hijo para vengarse de Jasón (Silva) y seguir el rumbo de la historia que ayudan a narrar, entre otros, Paulina García y Alfredo Castro.

Algunos planos recuerdan la versión de Medea de Pasolini (1969) y las películas de Alejandro Jodorowsky, pero Moreno rechaza la influencia de ambos: “Lo de Pasolini me lo dijeron cuando estrené la obra, pero nunca vi la película. Y durante el rodaje trabajé con la idea de ser todo lo contrario a Jodorowsky, en el sentido de que quise hacer una película sin saber nada de lo que me iba a enfrentar, y ahora que la terminé lo que más valoro es haberla hecho de ese modo”.

Aun cuando Medea postulará a festivales y otros circuitos de exhibición, Moreno es consciente de que la cinta no recorrerá una ruta comercial: “Evidentemente espero que no siga el camino que siguen otras películas, porque si no nunca la hubiese hecho. Terminamos de editarla solo hace unos días, y desde entonces la película se ha mandado un poco sola y así espero que siga haciéndolo, como la propia Medea”, concluye.

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