Culto
Los vitrales de la Virgen en Quinta Normal: al rescate de una obra maestra

Los vitrales de la Virgen en Quinta Normal: al rescate de una obra maestra

La Biblioteca Nacional exhibe hasta hoy la historia de la monumental obra que el francés Gabriel Loire realizó en 1958 para la Basílica Nuestra Señora de Lourdes. Los vitrales quedaron dañados tras el terremoto de 2010 y ahora expertos locales y franceses quieren restaurarlos.

Por más de una razón la Basílica de Nuestra Señora de Lourdes, en Quinta Normal, constituye un verdadero hito urbano para Santiago. Más allá de ser el segundo templo más grande en el mundo, después de Francia, dedicado a la Virgen y levantado justo a los 100 años de su aparición en 1858, cerca de los Pirineos franceses; también fue uno de los primeros ejemplos del modernismo temprano en nuestro país. Diseñada por los arquitectos Andrés Garafulic y Eduardo Costabal, la estructura combinó hormigón armado con placas de mármol, junto a una gran cúpula que alcanza los 70 metros de altura, coronada en su exterior por las esculturas de los doce profetas realizados por la artista Lily Garafulic. Pero también desde 1958, la basílica goza de unos magníficos vitrales distribuidos en 50 ventanales ejecutados por el francés Gabriel Loire (1904-1996), uno de los artistas del vitral más importante del siglo XX, quien destacó sobre todo por sus trabajos en la reconstrucción de iglesias destruidas tras la II Guerra Mundial, como la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm, en Berlín.

El encargo que le hiciera la congregación de los Padres Asuncionistas franceses en 1947, constituyó para Loire nada menos que su primer gran trabajo dentro y fuera de Francia. Así lo explica, Andrea Araos, master en Historia del arte y curadora de la exposición que hasta el 9 de enero se exhibe en la Biblioteca Nacional sobre la historia de estos vitrales.

Se trata de un proyecto mayor, que junto a la fundación chilena Centro Latinaomericano del Vitral, el laboratorio de conservación Espacio Transparente y Les Atelier Loire -el taller del autor que aún sobrevive en Francia- intentan rescatar los vitrales que quedaron deteriorados luego del terremoto de 2010 y que no han podido ser restaurados.

“En 2017 nos ganamos un Fondart de $15 millones para hacer un estudio y diagnóstico de los vitrales que terminará con la entrega en mayo de un documento de 900 páginas a todas las autoridades pertinentes. La idea es que podamos reunir los recursos para poner en marcha la restauración de este patrimonio”, dice Araos. “La verdad es que los vitrales son una obra fascinante, ejemplo único de la técnica dalle de varre (combinación vidrio grueso,cemento y hierro) y la basílica misma sigue teniendo un culto popular muy importante en Quinta Normal”, agrega.

En la exposición se exhibe la historia de la construcción, tanto del templo como de los vitrales, además de una muestra de uno de los originales que se desplomó tras el terremoto. También se exhiben fotos históricas y libros sobre el trabajo de Loire, incluida una nueva monografía de la obra en Quinta Normal que fue presentada en Chile por el propio Bruno Loire, nieto y director de Les Atelier Loire.

“Mi estadía de 10 días en Chile fue muy rica y emotiva. Los vitrales de Lourdes son un testimonio muy interesante de la evolución del estilo de mi abuelo durante los diez años que duro la obra, tanto respecto a la gráfica como al trabajo de color. Es, a mi manera de ver, la única obra a nivel mundial, donde se puede comprobar esta evolución”, explica Bruno quien junto a su padre Jacques Loire mantienen vivo el trabajo de su abuelo.

En el acceso principal de la basílica están los vitrales que representan el Arbol de Jesé, la genealogía de Jesús; en el transepto sur se ven los dedicados a la aparición de la Virgen en Pontmain, la Salette y la Rue du Bac; en el transepto norte están los Quince misterios del Rosario; y los de la nave central norte están dedicados a la vida de la Virgen.

“En líneas generales, de los 50 paneles, 25 están dañados y 20 en estado crítico. La primera vez que Gabriel vio su obra en Lourdes, fue en 1986, cuando visitó nuestro país para evaluar los daños producto del terremoto del año anterior y comenzar el proceso de restauración. Ahora estamos en búsqueda de un proceso de restauración más definitivo con tecnología antisísmica. Hay una parte preparatoria que podría hacerse acá, pero la idea es que la restauración se haga en Francia”, explica Araos.

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