Culto
La política detrás del arte de Banksy

La política detrás del arte de Banksy

Llega a librerías El copyright es para policías, volumen con las reflexiones teóricas y biográficas que, según el graffitero, impulsan todo arte callejero. "Su trabajo se vende en millones de dólares y, sin embargo, sigue causando escozor al poder", sintetiza allí el propio Banksy.

Ser y no parecer

La icónica Mona Lisa cargando un lanzallamas o una desnuda y famélica niña asiática de la mano con Mickey Mouse y Ronald McDonalds. Así son algunas de las más conocidas obras del artista callejero Banksy, quien escenificó un potente discurso anticapitalista fuera de las galerías de arte, con comentados trabajos publicados en los muros de barrios obreros en ciudades como Bristol, Chiapas o Los Ángeles.

El copyright es para policías, volumen recientemente editado en Chile por Alquimia, y reproducción íntegra de Banging your head against a brick wall, autoedición realizada por el artista en 2001, reúne las reflexiones teóricas y biográficas de Bansky sobre la política que impulsa todo arte callejero.

El libro, una especie de manifiesto que invita a repensar el entorno que habitamos, parece gritarnos que no hay que vestirse como revolucionario sino serlo.

Así como que poco importa saber qué o quién está detrás de esta obra. “Hay que comprender que el arte es la mejor herramienta para interrumpir la mirada del policía”, invita una lectura de su contratapa.

En uno de los capítulos iniciales, Banksy anota: “No deja de ser curioso y hasta paradójico que alguien quiera ser anónimo en plena consumación de la era del espectáculo y que al mismo tiempo posea una obra vandalizada por las grandes galerías de arte: su trabajo se vende en millones de dólares; y sin embargo, sigue causando escozor al poder.

El graffiti atenta contra el principio básico y primordial del capitalismo: la propiedad privada. Su intervención de la vía pública —reglamentada y espiada— y de la imagen corporativa (slogans, afiches publicitarios, etcétera) rompe con la legitimidad de lo establecido por quienes gobiernan y sus socios”.

Otro acercamiento

En octubre pasado, cinco segundos bastaron para que su obra Niña con globo se autodestruyera, en plena subasta en Londres, tras ser vendida en 1,4 millones de dólares. ¿Quién es el personaje detrás de ese o otros temerarios actos?

En 2010, el documental Exit through the gift shop retrató como nunca antes al artista callejero Banksy, primero porque se trata de un registro obsesivo del movimiento street art de la última década con sus mejores exponentes trabajando clandestinamente. Desde Shepard Fairey y Space Invader al propio Banksy y varios más. Y luego porque Banksy, el siempre incógnito artista urbano que comenzó a firmar en las paredes de Bristol, toma todo el material de un tercero —un tipo algo desequilibrado y obsesivo— para contar la historia de ese mismo personaje jugando a ser documentalista. El golpe maestro viene sobre el final: el registro sigue a ese personaje desequilibrado —que no es otro que Thierry Guetta— en su próxima obsesión: transformarse en un nuevo artista urbano a la manera de Banksy.

El resultado es sorprendente. A través de Guetta, Exit through the gift shop narra todo el movimiento al que pertenece Banksy, mostrando en primera persona el trabajo de taller y en terreno del británico, y posteriormente da pie a reflexionar sobre lo que significa ser un artista callejero y en qué medida su obra se convierte en un objeto comercializable.

Si el graffiti, que nació en las paredes neoyorkinas en los años 80, ya había traspasado las puertas de los centros de arte oficiales, Exit through the gift shop explora cómo esa expresión pública y subversiva acaba por convertirse en objeto de colección y exhibición en museos y galerías.

“Desde La Fuente (1917) de Duchamp, la operación del arte o desde dónde el arte trabaja no está solo vinculado al objeto artístico. Es solo parte del pensamiento o del accionar que tiene una obra, que es también un sistema, una reflexión crítica y no solo un objeto estético”, dijo a Culto el artista chileno Camilo Yáñez. “Esa es la jugada que me parece interesante, porque ahora todos los medios hablan de la obra de Banksy que burló la subasta de Sotheby’s en lugar de solo la obra subastada”, agregó.

Al día siguiente, Banksy colgó un video en que detalla el procedimiento: “Hace algunos años construí en secreto una trituradora, por si alguna vez se decidía subastar”, dice allí, donde además cita a Picasso: “El impulso de destruir también es un impulso creativo”.

Sobre el autor: