Culto
El hombre que gozó la buena vida suplantando a Mick Jagger

El hombre que gozó la buena vida suplantando a Mick Jagger

Llegó a un Club nocturno como un cliente más, pero inmediatamente atrajo todas las miradas. Fue tratado como la estrella de rock que creían que era, pero la ilusión duró lo mismo que una jornada de fiesta.

La noche del sábado 24 de septiembre de 2005, el Club nocturno Spirit ubicado en Nueva York, gozaba de la música y el alcohol hasta altas horas de la madrugada. Pero esa noche recibieron sorpresivamente a un invitado especial: Mick Jagger, la voz de los Rolling Stones.

Acompañado de una mujer joven, según narró The New York Post, el músico fue trasladado por los guardias del recinto al interior del sector VIP. Allí se le otorgó una botella de vodka Grey Goose -gentileza de la casa- y lo acompañaron de varias mujeres.

Según narró Claire O’Connor, vocera del Club Spirit, el hombre habló en un “impecable acento británico” y dijo que había viajado esa misma noche en su jet privado desde Columbus, donde los Stones dieron uno de los conciertos de su gira A Bigger Bang Tour.

Transcurrida una hora y media de celebración, que aumentó significativamente la cantidad de público, el supuesto Jagger le dijo a los guardias del recinto que se sentía sofocado por la gran cantidad de personas y cámaras, por lo que necesitaba abandonar el lugar.

“El guardia de seguridad llamó refuerzos, y el hombre fue trasladado -junto a tres mujeres- por las escaleras traseras. Le pidió al guardia que lo esperara unos minutos mientras entraba al baño de damas, donde pasó 10 minutos con las tres jóvenes. Cuando salieron, él y su pareja se despidieron de las fanáticas y se fueron en un taxi”, declaró O’Connor.

Lo que por casi dos horas fue una noche inolvidable junto a un ícono del rock británico, se esfumó esa misma madrugada cuando los testigos vieron en detalles las fotografías que tomaron y notaron que el sujeto que conocieron era más joven y gordo que el músico inglés -en ese entonces- de 62 años.

Sus sospechas fueron confirmadas cuando Fran Curtis, portavoz de Mick Jagger, dijo que el cantante no estuvo en Nueva York esa semana. Fueron engañados a cambio de un momento en el salón VIP  y alcohol gratis.

La identidad de este suplantador permanece en el anonimato, salvándose de la suerte que tuvieron otros impostores de celebridades.

Un ejemplo es Joseph Manuella, quien fue acusado de Suplantación Criminal de Robert De Niro en 2001. También fue el caso del músico Rod Stewart, cuyo ‘doble’ pedía bebestibles y comidas gratis en Nueva York hasta que fue expuesto por The Post.

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