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José Maza: “El horóscopo es otra estupidez como la Tierra plana”

José Maza: “El horóscopo es otra estupidez como la Tierra plana”

En conversación con Culto, el Premio Nacional de Ciencias Exactas en 1999 profundiza algunos detalles sobre su libro Marte: la próxima frontera (Planeta), repasa la misión Insight en el planeta vecino y se da tiempo para hablar sobre el terraplanismo, su presente en televisión y el horóscopo.

¿Llegó el hombre a la Luna? ¿Ha servido de algo la carrera espacial? ¿Es posible viajar a Marte? ¿Por qué deberíamos seguir insistiendo en los viajes espaciales?

Con esas preguntas José María Maza Sancho (1948) parte instalando la reflexión en Marte: la próxima frontera, su último libro lanzado este 2018.

“Yo ahí hablo un montón de la Luna y de cómo los vuelos espaciales a la Luna nos cambiaron la vida a nosotros y cómo nos puede cambiar la vida este sueño de ir a Marte. Pero es una cuestión bastante light y en 100 páginas. Ese libro, yo creo, se lee en cinco horas. Uno se sienta, tiene monitos y uno lo lee bien rápido, pero no es un tratado de 500 páginas para que los tipos se queden en las 20 primeras páginas”, cuenta Maza.

Para dimensionar la figura de José Maza es necesario hacer un repaso a su carrera: es Licenciado en Astronomía en la Universidad de Chile (1973), institución en la cual es profesor titular desde 1987. Además, es Máster y Doctor en Astrofísica en la Universidad de Toronto, Canadá (1975 y 1979, respectivamente).

Condecoraciones ha recibido muchas, destacando entre ellas el Premio Nacional de Ciencias Exactas en 1999 (que también ganó María Teresa Ruiz en 1997). Además, perteneció a un proyecto de investigación astronómica (Calán-Tololo, 1989-1996), cuyos resultados dieron pie al Premio Nobel de Física de Brian Schmidt, Adam Riess y Saul Perlmutter en 2011.

En su camino literario ha lanzado Supernovas (2008, con Mario Hamuy), Astronomía contemporánea (2009) y Somos polvo de estrellas (2017).

Con todo ello, quisimos saber más su libro: si vendrán nuevas ediciones, algunas dudas sobre la Luna, la misión Mars Insight, su visión de las teorías conspirativas -a las que les dedica un espacio en el texto-, además de otros temas relacionados con la ciencia.

Maza contesta el teléfono. De entrada entremezcla analogías con algo de humor, mientras detalla con datos aproximados para que sea más asimilable lo que relata. Acá la conversación que tuvimos con él.

Imagen: Marcelo Segura, archivo de Copesa.

Primera estación: la Luna

Uno de los ejes que fija Maza a lo largo de Marte: la próxima frontera son los experimentos y misiones realizadas para llegar a la Luna, usando el tema como base para decir que también como humanos tenemos con qué para ir al planeta rojo.

En ese tópico, el astrofísico asegura que la Luna “es un lugar fantástico”, ya que no tiene atmósfera. ¿Fantástico para qué? Colocar un telescopio, como cuenta en su libro.

Fotografía de la Tierra vista desde la Luna, registrada en la misión Apollo 11. Imagen: NASA.

¿Cómo uno puede comprender las diferencias de visibilidad entre nuestro planeta y su satélite natural? Maza lo explica con una analogía: “Uno puede pensar que en la Tierra es como que nosotros viviéramos debajo de una piscina y estuviéramos mirando el cielo a través de toda el agua de la piscina. Si nos ponemos a cuatro metros de profundidad en una piscina y nos ponemos de espaldas en el fondo de la piscina y miramos para arriba, vamos a ver todo distorsionado por el agua”.

Sumado a lo anterior, el profesor destaca la duración del día en la Luna, que es cerca de un mes. Con ello, las misiones tendrían 14-15 días en donde todo estará de noche, escenario ideal para el estudio del universo.

“Un telescopio en la Luna sería para hacernos rechupete los astrónomos. Estaríamos fascinados con él”, afirma.

Sí, la Luna se aleja de nosotros cada año

Otro de los aspectos que el profesor menciona en su libro es la distancia que la Luna va tomando respecto de la Tierra, la cual es de 2 centímetros por año. ¿Eso tiene un efecto tangible?

“El día se está estirando unos pocos segundos por siglo, que no se nota en términos prácticos, pero que en términos de millones de años o cientos de millones de años va a hacer que el día cada vez sea un poquito más largo”, responde.

“Va a ser bastante rara la vida en la Tierra cuando ello llegara a ocurrir, pero eso creo que va a demorar más de mil millones de años”, complementa Maza.

¿Por qué Marte?

Tormentas de arena, atmósfera distinta a la de la Tierra, temperaturas más frías, construcciones especiales. Ir a Marte parece algo tedioso, por donde se le mire, leyendo el libro de Maza. Sin embargo, él mismo es entusiasta con la idea de enviar una misión al planeta rojo.

Fotografía de Marte. Imagen: NASA.

“Yo creo que Marte tiene una temperatura más baja, indudablemente, pero es habitable. Marte, en la zona ecuatorial (hacia los polos en Marte hace mucho frío), es decir 30°N-30°S, la temperatura durante el día en el verano pueden ser entre 10° a 20° y en la noche baja a -40°/-50°, pero en Calama en el día hay 40° y en la noche hay 0. Y bueno, las casas y todo el mundo está acostumbrado a eso”, cuenta.

Y si la misión se realiza, ¿en qué condiciones deberían asentarse los integrantes del viaje? “Las construcciones en Marte van a ser como la cabina de un avión, que va presurizada y uno va cómodamente dentro de ella”, cuenta el profesor, añadiendo que el lugar en donde vivirán los viajeros “va a tener que estar muy bien aislado del exterior, ojalá incluso un poquito semisubterráneo para que los rayos cósmicos no le vayan a hacer daño a la gente”.

Si bien en los polos de Marte las temperaturas superan los -100° (y que incluso pueden acercarse a los -200°), Maza aclara que, tal como en la Tierra, nadie se va a vivir a los polos.

“Yo creo que Marte es un lugar difícil pero interesante como desafío de cómo lo vamos a hacer para poder sobrevivir”, cuenta el astrofísico, complementando que “la vida en Marte puede ser muy entretenida porque hay muchas cosas que se pueden hacer”.

Si vamos a Marte, ¿cómo nos tendríamos que preparar?

“Si hay que hacer una pretemporada, uno la podría en varios lados en Chile”, cuenta de entrada el Premio Nacional de Ciencias Exactas.

Así como cuando los jugadores de la Selección de Chile se preparaban en Calama para ir a jugar de visita ante Bolivia, con el profesor Maza la conversación gira hacia cómo aclimatarse en Marte, poniendo como caso hipotético que él tendrá un viaje a dicho planeta en los próximos meses.

“Yo creo que el norte de Canadá podría ser un muy buen lugar o la Antártica chilena. En las bases militares que tenemos nosotros en la Antártica uno podría tener ahí todo un hábitat para que la gente vaya allá y se aclimate”, cuenta.

La isla Devon (Canadá) es uno de los lugares que sugiere Maza. La fotografía corresponde al proyecto Haughton-Mars, desarrollado en dicho lugar. Imagen: NASA.

Otros de los lugares que también le parecen idóneos son las cercanías del ALMA, ya que ahí, “a 5 mil metros, las condiciones son bastante duras. Uno tiene un sol terrible, uno tiene poco aire en la atmósfera”.

Eso sí, no todo es clima. José Maza también instala otro punto en su libro: cómo sociabilizarían los individuos de una hipotética expedición a Marte, tomando en cuenta el tiempo de viaje (que es de 8 a 9,5 meses, según cuenta en su texto). A raíz de ello, cuenta los experimentos que se están realizando para los futuros probables viajes, específicamente en Hawaii, en donde aislaron a los participantes por unos meses. El profesor asegura que “están probando que los tipos tengan una resistencia sicológica suficiente, que tengan tolerancia a las frustraciones. El grupo que vaya tiene que ser bastante moderado de carácter”.

De misiones en el planeta vecino y posibles futuras ediciones de su libro

La llegada de la misión Mars InSight (que viene de la abreviación de “Exploración de Interiores mediante Investigaciones Sísmicas, Geodesia y Transporte de Calor” en inglés) durante esta semana también tiene a Maza atento. El robot que actualmente se encuentra en superficie marciana provisto de un sismógrafo y un detector de temperatura para estudiar su corteza. “Se cree que Marte en el interior está sólido desde la corteza hasta el centro. Vamos a ver si realmente está todo sólido”, cuenta el profesor, mientras cuenta la procedencia de los instrumentos de medición que componen esta misión.

Asegura que la información que obtenga en Marte incidirá en próximas ediciones de su texto. “Y ciertamente, si el libro sigue estando requerido en las librerías, ya para el año que viene voy a tener que ponerle todos los resultados del InSight”, afirma.

Representación artística del módulo InSight. Imagen: NASA.

“Reconozco: fui terraplanista a los 4 años”

En Marte: la próxima frontera el profesor Maza dedica algunos párrafos a desmentir las acusaciones de montaje respecto de la misión Apollo 11, en la cual Neil Armstrong y Buzz Aldrin llegaron a la Luna. “Mira, después me anduve medio arrepintiendo de haber gastado páginas en desmentir estupideces”, cuenta el profesor, momento en el cual también la conversación toma un tema paralelo: el terraplanismo. El astrónomo cambia su tono de voz y se vuelve enfático al hablar. “Te puedo decir que el delirio completo es la gente que cree que la Tierra es plana, porque es una cuestión infantil”, cuenta.

Sin embargo, Maza dice que sí fue terraplanista… a los 4 años. A raíz de ello, rememora una anécdota en Parral, donde se crió. “Reconozco: fui tierraplanista a los 4 años. Yo vivía en Parral, en la mitad de una cuadra entre la calle Aníbal Pinto y la calle San Diego, y una vez un cabro de 6 años o 7 me dijo ‘oye, ¿tú sabís que la Tierra es esférica?’ y yo lo quedé mirando. Por supuesto, el otro se estaba cachiporreando que había aprendido eso en la escuela y yo todavía no iba a la escuela”, relata.

Pese al arrepentimiento que dice tener, el astrofísico sigue hablando de ello. “Hay una cantidad apabullante de datos que demuestran categóricamente que todo lo que dicen los tipos de la Tierra plana es falso, pero como los seguidores de la Tierra plana son ignorantes duros, pero ignorantes químicamente duros, entonces ellos no saben todo lo demás y violan todas las leyes”, afirma.

“Desgraciadamente los medios de información, particularmente los medios televisivos, son muy proclives a tener a estos que tienen esta ‘chispeza’, que hablan incluso a veces de corrido, pero hablan puras tonteras”, continúa Maza, momento en que aprovechamos de empalmar con otro tema: su llegada a la TV.

Sixto Paz, el horóscopo y Zamorano

El profesor ha gozado en el último tiempo de gran aparición mediática. Apariciones en radio, medios escritos y televisión son cosa de cada semana para Maza, quien cuenta que estuvo trabajando estos días con la periodista Natalia López para Canal 13 en unas cápsulas sobre Marte (que llevan por nombre el mismo título de su libro y que ya comenzaron su emisión en el noticiero central). Sumado a ello, el astrofísico está asistiendo a Mentiras Verdaderas casi semana por medio, programa conocido por contar entre sus invitados a videntes, ufólogos, tarotistas y conferencistas enfocados a las teorías conspirativas.

“Que en ese programa hayan tenido cosas esotéricas y que de alguna manera, en alguna medida, lo han reemplazado por llevarme a mí, a mí me da un doble orgullo”, cuenta Maza. Sumado a ello, valora la difusión que tiene, ya que la venta de sus libros “son números minúsculos en relación a la cantidad de gente que en un momento dado puede estar viendo un programa como Mentiras Verdaderas”.

Sin embargo, hay un caso puntual que al astrofísico le molesta: “Sixto Paz, te digo con nombre y apellido. Dice que él es abducido a Ganimedes. En Ganimedes hay -150°. ¡Si al gallo lo llevaran a Ganimedes tendría que volver azul de la temperatura que hay!”.

El conferencista peruano que también estuvo en Mentiras Verdaderas sigue en el análisis de Maza. “Le cobra a todo el mundo, lo traen acá, lo ponen en un hotel de cinco estrellas en Santiago y le deben pagar un tremendo billete para que vaya a hablar sandeces a un programa de televisión”, añade.

Sixto Paz. Imagen: Carlos Celsi, La Cuarta.

De paso, Maza critica otra temática con cobertura en televisión: “¡El horóscopo es otra estupidez como la Tierra plana! Imagínate, yo soy Capricornio y bueno, ¡hay un millón y medio de Capricornio!”, dice, a lo que añade que “yo soy lo que soy porque mi madre y mi padre tenían toda una estructura y en mi casa me criaron de cierta manera, no porque yo haya nacido en enero”.

“Mira, yo nací en el mismo día que ‘Bam Bam’ Zamorano -él es 19 años más joven que yo- y la verdad es que por donde lo miro no veo ninguna semejanza. Yo nunca le pude pegar a la pelota, ni con los pies al tercer bote le pegaba y con la cabeza no le pegué nunca a la pelota”, relata mientras ríe.

El profesor ya deja a Sixto Paz y el horóscopo de lado. Cree oportuno retomar a su público objetivo. Afirma que quiere que la gente aprenda a pensar y le preocupan las estadísticas sobre lectura de libros en Chile. “Quiero que los niños tengan sueños, que piensen que podemos ir a Marte, que podemos ir a la Luna, que podemos hacer una nave, pero… uno para hacer cosas choras no tiene que tener la varita mágica de Harry Potter. Ese es el atajo para no trabajar”, cierra el tema el docente de la Universidad de Chile.


Te recomendamos también leer la segunda parte de esta entrevista, en donde José Maza repasa la inversión en ciencia en Chile, el programa Explora y la clase política, como también el adelanto en donde el profesor se refirió a la PSU y la educación superior en nuestro país.

Sobre el autor:

Felipe Rojas |
Periodista de La Tercera