Culto
Las causas que alejan a Luis Miguel del Festival de Viña

Las causas que alejan a Luis Miguel del Festival de Viña

Aunque existía un acuerdo, sus bochornosos últimos shows y algunos detalles contractuales lo tienen fuera de la cita.

Cuando a fines de septiembre Luis Miguel retomaba su gira en México, la pregunta era una sola. Sobre todo después del suceso de su serie en Netflix, la que había culminado dos meses antes: ¿aprovechará el artista su revitalizada imagen para volver a brillar? Y aunque en las primeras fechas su estado escénico era óptimo, con el curso del tour todo se vino al piso y el mexicano volvió a mostrar un comportamiento errático, tal como ha sido su marca de los últimos años.

Resumen rápido: el 4 de octubre, en el Auditorio Nacional de Ciudad de México, los medios de su país reportaron que estaba “fuera de tono”, que por momentos desafinaba y no se le entendía lo que cantaba, y que sus desapariciones del escenario fueron la constante. En redes sociales los insultos arreciaron. Luego canceló shows en Michoacán y Hermosillo, con sus productores aduciendo problemas climáticos, aunque la propia prensa especuló que su estado personal y artístico no era el apropiado para sostener un espectáculo de dos horas. El pasado lunes, en el mismo Auditorio, el bochorno creció: empezó la cita con media hora de retraso, se ausentó en varias ocasiones del escenario, cantó un par de temas a medias, en otros entró fuera de tiempo, y su desorientación fueron la gran huella de la velada. “Así toda la noche. Ausente y sin empezar ni cantar una canción completa. Pena ajena ver a Luis Miguel así”, reclamó una fan en Twitter, mientras el diario El Universal de su país tituló: “Luis Miguel provoca abucheos y pocos aplausos”.

En esos mismos días de fines de septiembre en que reactivó sus shows, los organizadores del Festival de Viña llegaron a un acuerdo para ficharlo como la gran figura de 2019. Hubo un trato en los montos económicos -los que superaban el millón de dólares-, en las condiciones y también en la opción de que fijara otras fechas en Chile, tal como finalmente pasó con los cuatro recitales que hará en febrero en el Movistar Arena. Hubo aceptación de ambas partes. Eso sí, faltaban detalles contractuales que sellar, sobre todos los que guardan relación con la televisación.

A pesar de eso, se comenzó a activar todo un operativo para anunciar de modo oficial su aterrizaje. Por ejemplo, la compañía Claro inició en Instagram una activación que iría revelando de a poco la presencia del hombre de La incondicional en el Festival, con una conversación virtual en la que Martín Cárcamo, el próximo animador de la cita, le revelaba a Tonka Tomicic que “viene a Viña un artista que canta Suave”, entre otras pistas. El 5 de octubre, los matinales de los dos canales a cargo de la fiesta, Muy buenos días (TVN) y Bienvenidos (Canal 13), tenían contemplado en sus pautas el anuncio en pantalla del fichaje de Luis Miguel. Horas antes, todo se canceló.

Cuando “Micky” comenzó a mostrar serios problemas en sus espectáculos, los responsables de Viña 2019 preguntaron a su staff si realmente estaba en condiciones de ofrecer una performance sólida, que en rigor sería vista por miles de personas en el continente a través de la alianza de los canales chilenos con FOX. Los encargados de manejar la carrera del intérprete también plantearon sus aprensiones. A partir de ahí, el acuerdo se congeló y entró en pausa. Los personeros del festival chileno decidieron esperar el desarrollo de los conciertos que se dieron a mediados de este mes para ver si era factible abrochar su venida. De hecho, un grupo de ellos viajó a sus recitales recientes en México para evaluar en terreno si valía la pena contar con “Lusimi” en el evento. Pero, ya está dicho, sus últimas presentaciones sólo han agudizado un presente turbulento. “No está en condiciones para actuar en el Festival de Viña”, dijo hace unas semanas su biógrafa, Claudia de Icaza, a La Cuarta.

Pero también habrían otros factores que paralizaron la operación. Por ejemplo, la televisación de su show, en plena gira latina, también habría sido un punto que no se resolvió de modo definitivo.

Esa larga espera por ver una mejoría en el cantante, y por cuadrar algunos aspectos puntuales del contrato, explica en parte el retraso en los anuncios estelares de Viña. Aún hay cierta ilusión con que la situación pueda cambiar y los intentos siguen, pero entre los responsables del espectáculo asumen que es muy difícil que pueda estar presente. En todo caso, aún no habrían existido pagos ni cláusulas, por lo que no existirían indemnizaciones ante un eventual fracaso definitivo en los intentos por tener de regreso al “Sol” en la Quinta Vergara.

Sobre el autor:

Claudio Vergara |
Editor de Espectáculos de La Tercera y periodista especializado en música popular.