Culto
Morricone en Chile: colapso por entradas gratis provocó intervención policial

Morricone en Chile: colapso por entradas gratis provocó intervención policial

Durante su visita de 2008, el público se apostó en la Estación Mapocho para la entrega de boletos. Poco antes del término de la repartición, un fanático rompió un vidrio del recinto y Carabineros intervino con lanzaaguas. Así contó La Tercera el caos que provocó en Santiago la visita del músico italiano.

Quien haya llegado ayer a las ocho de la mañana a retirar su entrada al segundo concierto del músico italiano Ennio Morricone en Chile ya tenía perdida la batalla. Según cálculos estimativos, sólo el público que se agolpó antes de las siete y media de la mañana pudo acceder finalmente a las diez mil entradas que se pusieron gratis a disposición en 15 stands del recinto.

La repartición de boletos para el recital del compositor italiano provocó una efervescencia que recordó las aglomeraciones desatadas por artistas de diferente calibre a Morricone. En los últimos años, sólo los shows de Marco Antonio Solís causaron tal fiebre a la hora de la entrega de boletos, aunque siempre es necesario recordar que lo del italiano es gratis.

La entrega de boletos comenzó a las 9.15 -45 minutos antes de lo anunciado- cuando la fila comenzaba en el frontis de la Estación Mapocho, seguía por la acera de Avenida Balmaceda y llegaba fácilmente hasta los estacionamientos ubicados atrás del recinto. Según datos entregados por Carabineros, en ese momento había cerca de 15 mil personas esperando alcanzar un ticket, la mayoría de ellos jóvenes. Y sólo en 45 minutos, a las 10 de la mañana, se repartieron 4.500 boletos.

A pesar del aparentemente tranquilo proceso de repartición de entradas, pasadas las 11 el público comenzó a impacientarse, sobre todo por la sucesiva llegada de “colados” cerca de la entrada. En ese momento y ante el inminente término de la repartición de tickets, la multitud comenzó a abalanzarse sobre el frontis de la estación, causando la ruptura de uno de los vidrios. Según fuentes de Celfin Capital -la empresa organizadora de los conciertos- Carabineros decidió entonces paralizar el proceso y pidió que la gente abandonara el lugar. Ante la negativa del público, intervinieron los carros lanzaaguas y se dispersó a la mayoría de los que aún abrigaban esperanzas de obtener una o dos de las 150 entradas que aún quedaban para repartir.


Desde la noche anterior

Ya a las seis de de la tarde del sábado se ubicaron en los alrededores de la Estación Mapocho los primeros fanáticos del compositor de spaghetti-westerns como El bueno, el malo y el feo (1966), Por unos dólares más (1965) y Érase una vez en el Oeste (1969). A las diez de la noche ya había un centenar de personas apostadas y listas para hacer la fila al día siguiente, varios con frazadas y alimentos dispuestos a pasar la noche en el lugar. De ahí que quienes incluso llegaran a las ocho de la mañana al recinto tuvieran escasas posibilidades de quedarse sin tickets.

A pesar de que incluso se improvisó la recolección de firmas entre el público para un tercer concierto, Celfin Capital desechó cualquier posibilidad al respecto. Asimismo, se informó que las 150 entradas que no alcanzaron a entregarse se repartirán a la Fundación de Orquestas Juveniles.

Con respecto de la reventa, ayer se detectaron personas intentando transar tickets hasta por 50 mil pesos e incluso han aparecido ofertas en Internet para el primer concierto. Los shows de Morricone serán el miércoles 19 y jueves 20 a las 20.30 horas en el Parque Bicentenario de Vitacura.

Sobre el autor:

Rodrigo González |
Sub-editor de Cultura de La Tercera.