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Crisis en la Filsa: editores piden acortarla y cambiar fecha para 2019

Crisis en la Filsa: editores piden acortarla y cambiar fecha para 2019

Cooperativa de la Furia y socios de Editores de Chile plantean reducirla a 8 días y realizarla en abril. La Corporación del Libro creó FAS, que va este fin de semana en paralelo a la muestra de la Estación Mapocho.

Fue un gesto celebrado y un hecho histórico: el lunes y martes pasado, la Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa) tuvo acceso liberado en la Estación Mapocho. Es más: este fin de semana será gratuito para la comunidad peruana, ya que Perú es el país invitado.

“Influye el costo de la entrada, porque con la gratuidad han mejorado las ventas”, dijo el martes Héctor Sandoval, quien participa con los stand Compralofácil (42, 43 y 44).

Iniciada el 25 de octubre, en los primeros días de la 38 versión de Filsa, organizado por la Cámara Chilena del Libro, los vendedores acusaron una caída de un 40% en sus ventas. “Ha sido un logro sacar esta Filsa, porque la gente la espera”, agregó Sandoval, quien participa hace 15 años en la muestra.

“Con respecto a la gratuidad, tuvo un efecto positivo, el martes tuvimos 3 mil estudiantes”, dice Viviana Azócar, gerente de la Cámara.

Este año el panorama cambió, luego que se restaron de participar en el encuentro los grandes grupos, Penguin Random House y Planeta, además de los otros 14 socios de la Corporación del Libro.

La organización, liderada por Arturo Infante, decidió realizar un encuentro paralelo, Festival de Autores (FAS), con entrada liberada. La primera fecha fue entre el 26 y 27 de octubre en la UC, y la segunda va de mañana al domingo, en el GAM. Los libros estarán a la venta a cargo de librería Antártica.

“¿Por qué en un país que se lee tan poco le voy a poner una barrera al lector para que solo llegue a mirar el libro?”, se pregunta Infante, director de editorial Catalonia. “¿A quién aporta la entrada? Solo a quien la organiza”, agrega y asume que los lectores fueron los más afectados con la división. “Es evidente que perdieron los lectores, pero Filsa tenía una categoría que fue perdiendo. No podíamos seguir ahí”, añade Infante.

Ahora antes de que finalicen ambos eventos ya hay propuestas para 2019. Editores de Chile junto a Cooperativa de la Furia coinciden en que deben disminuir los días de Filsa: actualmente son 18. Además “de más breves, debemos hacernos parte del circuito internacional. Hacer la feria en abril, cerca de la de Buenos Aires (Argentina) y Bogotá (Colombia)”, opina Paula Gaete, presidenta de Cooperativa de la Furia, que participa de la versión actual.

Arturo Infante apunta en una dirección similar y se abre a conversar: “Hay que hacer una feria nueva y engancharla con las principales de Latinoamérica. Si de los 18 días en la Estación Mapocho, 14 penan las ánimas, para qué seguimos en esto”.

Mientras que desde la Cámara, Azócar relativiza: “El tema de los días me parece menor, ahora estamos preocupados de esta feria”. Para Filsa 2019 aún no hay país invitado de honor. “Aún no se sabe”, añade sobre una noticia que este fin de semana debería entregarse.

Este año, solo 5 socios de los 70 que conforman Editores de Chile fue a Filsa. Uno de ellos fue Lom Ediciones. Sin embargo, su director, Paulo Slachevsky, quien este año obtuvo más presencia en la Estación Mapocho, igualmente es crítico.

Ayer apuntó, en una columna en El Mostrador, a un cambio en el modelo en Filsa ya que “muestra evidentes signos de agotamiento”. Además, criticó la ausencia de los integrantes de la Corporación del Libro y los acusó de “destructores del ecosistema en el cual viven”.

Sobre los cambios a Filsa, Slachevsky aporta a Culto: “Sería un derroche partir desde cero. Hay que reforzar una feria que está débil”. Y propone: “Primero deben participar todos los actores del mundo del libro, el libro debe ser protagonista y que exista la gratuidad”.

En un escenario ideal para reformular Filsa o crear una nueva feria los gremios son: Cámara Chilena, Editores de Chile, Cooperativa de la Furia y Corporación del Libro.


Valores y locales

Este año 132 expositores están en Filsa. Sin embargo, muchos no tienen que ver con el mundo del libro (heladerías, litografías y ropa). Un tema recurrente es el precio de los stand. Los valores fluctúan entre $ 3 millones y $ 15 millones.

“El año pasado Editores de Chile estaba en un stand en el centro y perdieron $ 14 millones”, dice Infante y cuenta que él por su local de Catalonia pagaba $ 15 millones por 75 m2.

Javier Sepúlveda, presidente de Editores de Chile, afirma: “Es mucho más que esos millones que perdimos. Pero nosotros no fuimos a Filsa por eso”, y habla de la necesidad de lograr acuerdos: “Basta de peleas. Estamos conversando y trabajando todos juntos”.

“Hay que mejorar el programa cultural, porque Filsa tiene un sesgo netamente comercial”, subraya Infante. Y descarta que el origen del conflicto sea una pugna de poder entre él y Eduardo Castillo, presidente de la Cámara: “Yo estuve tres años al frente de la Cámara (2011-2014) y renunciamos. Durante 20 años estuvo el grupo de Castillo, que ahora regresó. Pero con él no tengo ningún tema pendiente, sé cuál es su prontuario”.

Además, Infante cuenta por qué la Cámara ya no entrega cifras de asistencia desde 2014, cuando habrían entrado 260 mil personas. Según él, los números se manipulan. “Entonces el corte de una entrada se comenzó a multiplicar por tres y cuatro, y se hizo insostenible. La realidad de Filsa es que entran entre 60 y 80 mil personas los 18 días”.

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