Culto
“I’m in love with my car”: la cuestionada canción del baterista de Queen

“I’m in love with my car”: la cuestionada canción del baterista de Queen

Publicada como lado B de "Bohemian Rhapsody", la canción de Roger Taylor causó división respecto a su publicación.

“Estoy enamorado de mi auto” no es una frase que uno se pueda tomar en serio. O no en el sentido literal al menos. De todas formas, fue ese el título que el baterista Roger Taylor eligió para su canción en el álbum A Night at the Opera de 1975.

Al igual que en los discos anteriores, todos los integrantes de la banda colaboraron en la composición de canciones. Freddie Mercury presentó temas como “Death on two legs” contra la estafa de su sello discográfico, “Love of my life” dedicada a su amada Mary Austin, y la incomprendida en su tiempo “Bohemian Rhapsody”. Brian May, en tanto, propuso las canciones “The prophet’s song”, “Good Company”, “’39” y “Sweet lady”, y John Deacon aportó con “You’re my best friend”, dedicada a su esposa Verónica.

La canción de Taylor llamó la atención no solo por su curiosa lírica que alaba las partes de su Alfa Romeo, también porque el mismo baterista se hizo cargo de la guitarra y voz principal. “¿Es una broma?”, fue la reacción de Brian May tras escucharla, pero Taylor estaba determinado a publicarla, y no como una canción más del disco.

El percusionista planteó que estaba dedicada a Johnathan Harris, el ‘roadie’ (personal técnico) de la banda, y su pasión por los automóviles. “Creo que era más sobre la gente en general, sobre los que corrían autos. Teníamos un técnico en particular que se llamaba Jonathan Harris, que amaba su auto, y eso me inspiró. Creo que tenía un Triumph TR4”, dijo Taylor en entrevista con  Pop On The Line en 1997.

Pero para May, fue escrita autobiográficamente y Harris era una excusa para no reconocer que Taylor hablaba de sí mismo. De hecho, en la primera grabación de la canción, ‘Rog’  decidió incorporar el sonido del tubo de escape de su Alfa Romeo en el sencillo, y en versión del álbum de estudio lo dejó al final.

El baterista quería tanto su canción que, cuando se decidió que el sencillo promocional sería “Bohemian Rhapsody”, exigió que el lado B fuera “I’m in love with my car”. Incluso se encerró en un pequeño cuarto hasta que Mercury accedió a su solicitud, pero posteriormente, esto causó conflicto dentro de la banda.

Mercury y Taylor obtuvieron casi las mismas ganancias, ya que cada una estaba acreditada a un solo autor y -a pesar de la complejidad de “Bohemian Rhapsody” y la unanimidad de la banda para que fuese ese el single- la declaración de amor a un automóvil alcanzó el éxito comercial.

Mientras “Bohemian Rhapsody” era destrozada por la crítica e incomprendida por el público, “I’m in love with my car” alcanzó el octavo lugar en el ránking musical de 1975.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov