Culto
La Constelación de los Caídos, un memorial de luz en el desierto

La Constelación de los Caídos, un memorial de luz en el desierto

Una campaña quiso bautizar 26 estrellas en memoria de los ejecutados por la Caravana de la Muerte en Calama, pero no hubo autorización. El lunes se lanzará un libro.

Juntas dibujarán un cirio encendido en medio del desierto. Entre piedras, cuerpos petrificados y vestigios de culturas ancestrales, 26 estrellas equidistantes y sin nombre iluminarán el firmamento sobre la ruta que une San Pedro de Atacama y Calama, hasta formar una constelación. Cada una brillará en memoria de los 26 chilenos ejecutados el 19 de octubre de 1973 por la Caravana de la Muerte en la misma ciudad, puerta de entrada al desierto más árido del mundo y que a 3 mil metros de altura es también uno de sus principales palcos astronómicos.

En diciembre del año pasado, Amnistía Internacional de Chile inició en internet la campaña Constelación de los Caídos, que buscaba bautizar 26 astros con los nombres de las víctimas a manos del régimen militar en Calama. El plan fue reunir la mayor cantidad de firmas para enviar una solicitud formal a la Unidad Astronómica Internacional (UAI) con sede en París. La lista supera hoy los 11.500 adherentes, entre autoridades políticas -como la diputada y abogada de DD.HH. Carmen Hertz, viuda del periodista Carlos Berger-, figuras del mundo cultural, como el poeta y Premio Nacional Raúl Zurita y la dramaturga Nona Fernández, y miles de ciudadanos.

El 28 de septiembre pasado, sin embargo, Ana Piquer, directora de Amnistía en Chile, recibió una carta de parte de la secretaria general de la UAI, María Teresa Lago. Valoró el gesto reparatorio y en homenaje a las víctimas, pero “en este momento no hay planes para nombrar (…) ninguna de las conocidas constelaciones y sus estrellas del sur”, respondió. Piquer dice hoy que “no era realmente relevante que la UAI le cambiara el nombre a las estrellas, sino que tiene que ver con el ejercicio de memoria que hay detrás y de que cada vez que miremos al cielo y las veamos, desde ahora recordemos a quienes cayeron en ese mismo desierto”.

Este lunes, una comitiva integrada, entre otros, por Nona Fernández y el astrónomo Sebastián Ramírez, viajará a Calama para la ceremonia de cierre de la campaña, que tendrá lugar en el memorial Parque para la Preservación de la Memoria Histórica. Allí se apuntarán las 26 estrellas que conforman la Constelación de los Caídos y se presentará un libro que abre con dos poemas del autor de Purgatorio y que reúne cientos de mensajes en apoyo a las familias de las víctimas. El volumen quedará disponible en el sitio www.constelaciondeloscaidos.cl.

“Me pareció el gesto más entrañable, doloroso y bello que yo haya visto en mi vida. Las estrellas son nuestros antepasados, y darles el nombre de quienes ya no están es un acto noble y necesario”, comenta Zurita al teléfono y lamenta no poder asistir a la ceremonia tras sufrir una caída y fractura en uno de sus brazos. “Estaré conectado en mis silencios”, añade.

Nona Fernández resalta lo simbólico del gesto, a pesar de la negativa de la UAI: “Es una constelación que vamos a ver los que queramos verla”, dice: “Muchas de las estrellas que alcanzamos a observar murieron, y vemos una luz que es del pasado. Como concepto es hermoso, porque además son estrellas que brillan aunque no las veamos. De día y de noche, están siempre ahí, como ocurre con el espíritu de esos 26 hombres y compañeros”.

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