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Narrativa actual: las letras peruanas después de Vargas Llosa

Narrativa actual: las letras peruanas después de Vargas Llosa

Perú es el país invitado a la Feria del Libro de Santiago que parte el jueves. Hoy un puñado de autores, nacidos en los 70, dominan la escena literaria.

Camina por el centro comercial de Lima. Recuerda haber pasado por ahí de la mano de una chica demasiado guapa. Es un ganador. Otro día, despierta solo tirado en un sofá de su casa. Mira en el celular sus contactos mientras cambia de canales, de E Entertainment a Fox Sports. Se siente un perdedor. Las horas íntimas del periodista treintañero Domingo Sologuren, narrados como un diario sentimental, se leen en Cosas que no hay que contar, el último libro de Renato Cisneros (1976).

El autor peruano es una de las voces más representativas del recambio en la narrativa actual de su país. Periodista y escritor, Cisneros es corresponsal de RPP (Radio Programas del Perú Televisión) en España. Autor de cuatro libros de poemas, dos de cuentos y cuatro novelas, su título más elogiado es La distancia que nos separa (2015), donde rescata la figura de su padre, el exgeneral del ejército Luis Federico El Gaucho Cisneros. La novela ya alcanza las ocho ediciones en el país vecino.

Perú es el país invitado de honor a la 38° de la Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa), que comienza el jueves 25 en la Estación Mapocho. La delegación peruana promete la presencia de 34 autores; aunque se descartó al invitado estelar, Alfredo Bryce Echenique (79), debido a una caída que le fracturó cuatro vértebras.

De los autores consagrados vendrán a Chile Fernando Ampuero (Trilogía callejera de Lima) y Cronwell Jara (Montacerdos), ambos nacidos en 1949.

Con una tradición literaria que en el siglo XX tuvo renombrados autores, como José María Arguedas, Julio Ramón Ribeyro o Alonso Cueto, en los últimos años la narrativa peruana giraba en torno a la figura del Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa. Pero ya cuenta con una generación de recambio: son los narradores nacidos en la década del 70.

Además de Renato Cisneros, están Santiago Roncagliolo (1975), Jeremías Gamboa (1975), Gabriela Wiener (1975), Sergio Galarza (1976), Daniel Alarcón (1977), Carlos Yushimito (1977), Katya Adaui (1977), Bruno Polack (1978), Juan Manuel Robles (1978) y Claudia Ulloa Donoso (1979), entre otros.

Un grupo al que Fernando Ampuero, en un artículo publicado en el diario El Comercio, llamó la “Generación Post”: “Porque se trata de autores que orbitan en Facebook. Personajes que habitan en las redes, no importa si su lugar de residencia es el Perú o el extranjero”. Finalmente, son los autores posteriores a la generación de Fernando Iwasaki (1961), Jaime Bayly (1965) e Iván Thays (1968).

La mayoría de ellos, hoy cuarentones, se formaron en el periodismo. Es más, la mayoría también reside en España. El caso más visible, que obtuvo tempranos elogios, es el de Santiago Roncagliolo. El autor ganó el Premio Alfaguara 2006 con la novela Abril rojo, donde retrata la violencia del grupo terrorista Sendero Luminoso.

Mientras que Daniel Alarcón reside en EEUU, donde es académico de periodismo en la U. de Nueva York. Sus últimos trabajos publicados en inglés son crónicas, como es el caso de La balada de Rocky Rontal, traducidas por editorial Estruendomudo, en 2017.

Sobre la escena narrativa actual, Renato Cisneros comenta a La Tercera: “Es un panorama frondoso con varios horizontes superpuestos, donde hay una multitud de temas, géneros, voces, propuestas, ambiciones, influencias y relaciones, donde cada vez se habla más de literatura y menos de ‘literatura peruana’”.


Lejos del padre

Se reiteró con insistencia que era “el padrinazgo”. Cuando, hace cinco años, apareció la novela Contarlo todo de Jeremías Gamboa se repitió una y otra vez que éste había sido “bendecido” por Vargas Llosa.

“Figuras tutelares como Arguedas o Vargas Llosa son determinantes en una tradición. Sin duda aquel fue un momento áureo no sólo en la tradición peruana, sino en la hispanoamericana”, reflexiona el escritor y abogado Bruno Polack, quien con su ensayo El último virrey del Perú ha vendido cinco mil copias en Chile. El libro no ha estado exento de polémica en su país, ya que describe al militar chileno Patricio Lynch, quien realizó labores en Perú durante la Guerra del Pacífico.

“Las grandes búsquedas estructurales o la novela total propias del Boom han quedado un poco al margen. Se está explorando lo autobiográfico, la figura del padre, la relación que hemos tenido con la figura paterna o familiar”, agrega Polack.

Si Renato Cisneros exploró el pasado de un padre estricto y con zonas oscuras, Sergio Galarza narró el duelo desde que se enteró que su madre tenía cáncer hasta que muere (2011). La abogada Doris Puente es la protagonista de la novela testimonial Una canción de Bob Dylan en la agenda de mi madre (2016).

Galarza, quien estará en Filsa, vive hace más de una década en España. Su última novela, recién publicada, Algún día este país será mío, es una especie de ajuste de cuentas con el pasado. El protagonista es un autor peruano que reside en España y decide escribir una novela confesional para conjurar un pasado complejo.

“Usé los testimonios de muchos amigos, aunque me llamó la atención que cada uno veía algunos hechos de forma distinta”, dijo Galarza entrevistado por su novela.

Dos libros que muestra un recorrido de la narrativa actual en Perú en los últimos años, son Selección peruana 2000-2015 (2015), a cargo de Ricardo Sumalavia y Como si no bastase ya ser. 15 narradoras peruanas (2017), selección de Nataly Villena.


Patria globalizada

“Lo que más me gusta es que se acerca el día en que podamos preguntar: cómo ves el actual panorama de la literatura peruana en relación a la época en que dominaban los nombres de Magda Portal, Blanca Varela, Carmen Ollé, Victoria Guerrero, Mariana de Althaus, Karina Pacheco, Katya Adaui y Claudia Salazar”, dice Gabriela Wiener, escritora y periodista formada en la revista Etiqueta Negra.

Wiener, quien también vive en España y viene a Filsa, ha explorado mediante la crónica en diversos ambientes, tanto públicos como personales. En su libro Sexografias (2015) describe la casa del polígamo limeño Ricardo Badani, así como cuenta la experiencia con su esposo en un bar de swingers.

María José Caro (1985), quien de igual modo estará en Filsa, integra la última selección de Bogotá 39, antología que destaca narradores latinoamericanos sub40. Residente en España, su novela Perro de ojos negros (2016) narra el trayecto de Macarena entre América y Europa. La misma protagonista está presente en los relatos de su último libro ¿Qué tengo de malo? (2018).

Sobre los temas que desarrollan hoy sus pares, Caro opina: “Tenemos autores que escriben sobre lo íntimo, pero el telón de fondo siempre es lo político y lo social. También empiezan a surgir con fuerza voces de autores nacidos entre los 80 y 90 y que crecieron en un país distinto, más globalizado”.

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