Culto
Mánager histórico de La Renga adelanta cómo será el debut del grupo en la Quinta Vergara

Mánager histórico de La Renga adelanta cómo será el debut del grupo en la Quinta Vergara

Gabriel Goncalves habla sobre el montaje del show del 20 de octubre que asoma como un hito tras los solo tres conciertos que han dado en el año. Además, crítica las cancelaciones que ha sufrido el conjunto y recuerda los mejores momentos en Chile.

Son una banda acostumbrada a tocar en escenarios colosales, pero también son habituales de cuanto pequeño bar y tugurio se les invite. Así se mueve históricamente La Renga en sus 30 años de trayectoria. Solo un ejemplo, en abril durante su primer show de este año, en el Estadio Único La Pedrera, de San Luis, montaron un megaplató de 75 metros de ancho para el que se necesitaron más de 18 camiones en su traslado, casi mil personas para su instalación, y donde más de 35 mil fans llegaron. Pero la noche anterior, parte del grupo hacía de las suyas con una improvisada tocata en una cantina del lugar ante la incredulidad de sus feligreses.

“Siempre tocamos en lugares, así de sorpresa. Nos apasiona la vida que la música propone”, reconoce el mánager histórico del conjunto Gabriel “Gaby” Goncalves. Así también sorprendieron en Chile en diciembre de 2002 actuando de improviso en medio de una precaria tarima en el Teatro Novedades, en lo que sería solo un visionado para fans de Insoportablemente vivo (2004), su posterior DVD. Así es el conjunto más convocante del rock argentino, que solo el año pasado sobrepobló con más de 240 mil personas y en seis fechas el estadio de Huracán; pero que también siempre parecen estar más cómodos al lado del camino y bajo sus propios mandamientos del rock barrial.

Y a 16 años de su primer espectáculo oficial en Chile (Estadio Víctor Jara) ya alistan su próximo desembarco y en un sitio histórico para la música latina: la Quinta Vergara. “Esperábamos tocar allí hace tiempo, y nunca podíamos tenerlo con el tiempo para armar todo”, cuenta Goncalves. Los íconos del hard rock en español no quieren dejar nada al azar para su debut en el recinto, por eso el propio “Gaby” ya ha viajado en dos oportunidades a la Ciudad Jardín, para ultimar todos los detalles del show del 20 de octubre (Tomaticket). “Ya hemos tomado medidas, diagramado donde van las cosas. Y como era un intento de años, ya tenemos un trabajo avanzando para aprovechar el lugar al máximo”, detalla.

Aunque el espacio donde se hace el Festival de Viña se encuentra, mayormente, acondicionado para el show televisivo, el conjunto no se complica ya que tiene experiencia en este tipo de anfiteatros. “Tenemos un montaje que siempre armamos para este tipo de recintos, que son escenarios con mucha apertura”, adelanta. Y sigue: “Aquí usamos todo el ancho del plató para desplegar todas nuestras telas y todo el arte de Fito Funes (ilustrador y escenógrafo del grupo)”. Además, el representante revela algo que la banda solo reserva para las presentaciones más significativas: “Vamos a pintar el piso del escenario, como venimos haciéndolo en los eventos más importantes”.

Para los formados en el barrio obrero de Mataderos, Buenos Aires, la cita será uno de los encuentros de mayor aforo con su fanaticada local, ya que tras su paso por el Arena Santiago (Movistar) en 2007 donde asistieron más de 10 mil personas; el espacio viñamarino, si logra un lleno total, rasguña los 15 mil asistentes. Y para eso ya se alistan. “Se utilizará muchísima gente entre seguridad, los de carga y descarga, armado, técnicos de luces y sonido; debemos ser más de 500 personas”, calcula Gaby.

Todo para que el recinto acoja los riffs salvajes y el vozarrón de Gustavo “Chizzo” Nápoli, la batería atronadora de Jorge “Tanque” Iglesias, el bajo movedizo de Gabriel “Tete” Iglesias y el saxofón sinuoso de Manuel “Manu” Varela. En un show donde se repasarán todas las épocas del conjunto, cuyo último disco fue Pesados vestigios (2014).

La jornada también apunta a ser un hito, ya que la banda este año solo ha dado tres conciertos el de San Luis y dos en Rosario. Y desde ya su fanaticada argentina, cercana a la cultura del aguante, y tal como en sus otras visitas a Chile promete aterrizaje por acá. “Ese uno de los atractivos: ver la comunión entre los dos pueblos, es muy emocionante. Y también el recibimiento de ustedes con nosotros, es invalorable”, dice. “Y siempre recordamos las primeras visitas donde tocamos en el Víctor Jara, tocar ahí con esa carga emotiva, fue muy fuerte”.

Aunque las razones del poco trote en vivo que ha tenido el conjunto este año se deben a la composición de su último álbum (“es un disco muy actual, moderno, que provoca un cambio”, adelanta Gaby), también asoma un largo historial de cancelaciones y trabas burocráticas desde hace años que han debido enfrentar los hombres de “Veneno” de parte de las autoridades trasandinas para hacer sus conciertos. “No sabemos el por qué, ellos lo deben decir”, asegura. Y luego dispara: “Entendemos que tienen que ver con razones de origen discriminatorio. No lo sé, por la cantidad de público, la calidad y origen social de nuestro público. O por las letras a los que nos referimos en nuestros temas; lo nuestro es arte e intentamos algún día tratar de hacer un mundo mejor”, finaliza Goncalves.

Sobre el autor: