Culto
Taylor vs Kanye: la pelea eterna que escaló a la política

Taylor vs Kanye: la pelea eterna que escaló a la política

Luego de casi una década de enemistad, reconciliaciones, polémicas y declaraciones, los dos artistas ahora se enfrentan mucho más allá de la música. Este es el historial de su conflictiva relación, donde cada uno terminó representando un polo opuesto de lo que podría ser el futuro de Estados Unidos.

Es probablemente uno de los momentos más recordados de alguna premiación. Ese día, 13 de septiembre de 2009, en los MTV Video Music Awards, no solo se presentó Lady Gaga por primera vez en la televisión, también hubo shows memorables como un tributo a Michael Jackson y las apariciones de Muse y Green Day. Pero todo eso fue opacado por un corto desliz, el que comenzó una de las rivalidades más polémicas de la industria musical: Kanye West y Taylor Swift.

Tras ganar en la categoría Video del Año con su canción “You belong with me”, Swift subió al escenario a recibir el galardón. Ya con la estatuilla en la mano, no alcanzó a pronunciar una frase completa cuando, de la nada, apareció Kanye West y le quitó el micrófono. “Disculpa Taylor, estoy muy feliz por ti y te dejaré terminar, pero, ¡Beyoncé tiene uno de los mejores videos de todos los tiempos!”. Abajo, Beyoncé miraba atónita la situación.

La actitud del rapero no solo incomodó a la cantante, quien no supo cómo seguir su discurso, sino que generó la tensión suficiente para que el acto fuese comentado en todos los medios hasta principios de 2010.

Te dedico esta canción

Kanye West vivía un momento amargo para su carrera. Con un cuarto álbum de estudio que pasó desapercibido, 808s & heartbreak (2008), el músico tenía a la prensa y hasta al presidente Barack Obama en contra, quien lo había calificado de “burro”. Finalmente, su excesiva sinceridad y falta de criterio le habían jugado en contra.

Entonces decidió disculparse. Aprovechando que estaba en proceso de lanzar un nuevo disco, le pidió perdón a Taylor Swift a través de su cuenta de Twitter y prometió que le escribiría una canción. Pero era demasiado tarde.

Justo unos días después, nuevamente en los Video Music Awards pero ahora de 2010, la cantante estadounidense estrenó su canción “Innocent”, del álbum que lanzaría en octubre, Speak Now. La presentación comenzaba con pantallas que mostraban el bochornoso momento con Kanye West. Luego, salió al escenario para cantar: “32 años y aún sigues creciendo. Lo que hiciste no es quien tú eres, sigues siendo inocente”.

Después de esa noche todo pasó muy rápido. Kanye West se retractó de sus disculpas, volvió a decir en televisión abierta que no se arrepentía de nada y luego, en noviembre de 2010, lanzó My beautiful dark twisted fantasy, el peor éxito comercial de su vida, pero que la crítica nombró como uno de los mejores álbumes de hip-hop de todos los tiempos.

El extraño camino a la amistad

El período entre 2011 y 2015 fue más tranquilo que los años anteriores. Sin polémicas concretas, las declaraciones iban disminuyendo hasta casi no existir. Pero ese silencio dejó resaltar otra cosa: el cambio de personalidad de Kanye West.

Ya casado con la celebridad Kim Kardashian y siendo parte de ese círculo conservador de la farándula estadounidense (conocido por ser republicano), West no solo mostraba ciertos comportamientos que no eran propios de sus raíces, sino que, sus dichos comenzaron a ser cada vez más delirantes. Tras autodenominarse Dios en su bien evaluado álbum Yeezus (2013) y mostrar una faceta extrañamente amable, parecía que la pelea con Taylor Swift había terminado.

En la ceremonia de los Grammy de 2015, en la que Taylor Swift fue nominada en 7 categorías diferentes por su álbum 1989, la reconciliación parecía definitiva. Sin casi nada en común más allá de pertenecer a la industria musical, Kanye West y la cantante se mostraron amigables e incluso se abrazaron. Esa misma noche, el rapero subió al escenario dispuesto a interrumpir al ganador del Grammy, Beck, y luego bajó explicando que era una broma.

Ese iba a ser el comienzo del quiebre. Casi completando un ciclo, una vez más en los Video Music Awards de 2015, fue la propia Taylor Swift quien le entregó un premio al autor de “Gold digger”, cuando ganó en la categoría Video Vanguardia. “Estoy honrada de presentar a mi amigo Kanye West”, anunció.

Improvisado, sincero y contradictorio, su discurso pasó rápidamente de ser una apología a una declaración de principios. “No entiendo las premiaciones, cómo eligen a cinco artistas que han trabajado toda su vida para venir a una alfombra roja y ser juzgados, para darles la oportunidad de ser perdedores […] ¡Yo no soy un político! […] He decidido que seré candidato a presidente en 2020”. Kanye West se traía algo entre manos.

Ahora sí, te dedico esta canción

The life of Pablo, el sexto álbum de Kanye, vio la luz el 16 de febrero de 2016. La calma llegó a su fin. “Siento que Taylor y yo seguiríamos teniendo sexo. ¿Por qué? Yo hice famosa a esa perra”, decía en el primer verso de su canción “Famous”. Con toda la polémica en la espalda, un comunicado de Taylor Swift que decía “Quería que me gustara la canción, creerle a Kanye cuando me dijo que iba a amarla, que tuviéramos una relación sana, pero me gustaría ser excluida de esta narrativa de la que soy parte sin haberlo pedido desde 2009”, y la presión de los medios, lanzó el video del track.

En una cama gigante, el músico aparece desnudo al lado de versiones de cera de Taylor Swift, Donald Trump-amigo de la familia de su esposa, Kim Kardashian, y en ese entonces candidato a presidente de Estados Unidos-y otros importantes personajes como Bill Cosby, Chris Brown y Rihanna.

No es personal, ahora es político

Este es otro momento en la vida de ambos músicos en que las cosas sucedieron rápido. Por un lado, Taylor se reivindicaba con su tema “Look what you made me do”, de su álbum Reputation (2018), donde volvía a hacer referencia al rapero, y por otro, Donald Trump se transformaba en presidente de Estados Unidos, al mismo tiempo que Kanye West se envolvía en un espiral sin salida cuando declaró abiertamente ser partidario del mandatario republicano.

Y no solo eso, el 2 de mayo de 2018, el músico le dijo al medio TMZ que la esclavitud de su propia raza había durado 400 años por opción. Justo en una semana que, a pesar de todas las críticas, no tuvo miedo de mostrar su gorro con el eslogan de la campaña de Trump, asegurando que lo quería y apoyaba, incluso cuando su comunidad relacionaba al mandatario con la supremacía blanca.

Tras 12 años en la escena musical y casi una década después del incidente con el rapero, Taylor Swift decidió hablar de política por primera vez en público. A pocos meses de las elecciones legislativas de su país, la autora de “Love story” escribió una larga publicación de Instagram sobre sus pensamientos con respecto a los candidatos.

“Siempre he votado y votaré teniendo en cuenta qué candidato protegerá y luchará por los Derechos Humanos, que creo que todos merecemos en este país. Creo en la lucha por los derechos LGBT y que cualquier forma de discriminación basada en la orientación sexual o de género es incorrecta[…] el racismo sistemático que todavía vemos en este país hacia la gente de color es aterrador, enfermizo y prevalente”. Con esas palabras, la cantante de 28 años, llamó a votar el próximo 6 de noviembre por los candidatos demócratas del estado donde vive, Tennessee.

 

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I’m writing this post about the upcoming midterm elections on November 6th, in which I’ll be voting in the state of Tennessee. In the past I’ve been reluctant to publicly voice my political opinions, but due to several events in my life and in the world in the past two years, I feel very differently about that now. I always have and always will cast my vote based on which candidate will protect and fight for the human rights I believe we all deserve in this country. I believe in the fight for LGBTQ rights, and that any form of discrimination based on sexual orientation or gender is WRONG. I believe that the systemic racism we still see in this country towards people of color is terrifying, sickening and prevalent. I cannot vote for someone who will not be willing to fight for dignity for ALL Americans, no matter their skin color, gender or who they love. Running for Senate in the state of Tennessee is a woman named Marsha Blackburn. As much as I have in the past and would like to continue voting for women in office, I cannot support Marsha Blackburn. Her voting record in Congress appalls and terrifies me. She voted against equal pay for women. She voted against the Reauthorization of the Violence Against Women Act, which attempts to protect women from domestic violence, stalking, and date rape. She believes businesses have a right to refuse service to gay couples. She also believes they should not have the right to marry. These are not MY Tennessee values. I will be voting for Phil Bredesen for Senate and Jim Cooper for House of Representatives. Please, please educate yourself on the candidates running in your state and vote based on who most closely represents your values. For a lot of us, we may never find a candidate or party with whom we agree 100% on every issue, but we have to vote anyway. So many intelligent, thoughtful, self-possessed people have turned 18 in the past two years and now have the right and privilege to make their vote count. But first you need to register, which is quick and easy to do. October 9th is the LAST DAY to register to vote in the state of TN. Go to vote.org and you can find all the info. Happy Voting! 🗳😃🌈

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A solo 24 horas de la publicación en la red social, más de 190.000 personas se registraron en el sitio de votación de Tennesse, página en la que solo 5.183 personas se habían inscrito hasta ese momento.

Mientras las elecciones siguen su curso, Kanye West se reunirá esta semana con Donald Trump en la Casa Blanca y aún nadie sabe el verdadero por qué. Lo único claro es que,  más allá de la evidente rivalidad que los artistas tienen en el espectro político, el peso de su fama sí afecta las decisiones de sus seguidores. Así, una rivalidad que comenzó cuando West le quitó el micrófono a la cantante, escaló a algo que no solo tiene que ver con ellos.

La pelea eterna ya no es personal, es de todos quienes los consideran líderes de opinión, y de todos quienes vieron, indirectamente, como Taylor finalmente le quitó el micrófono a Kanye al mostrar sus propios ideales.

Sobre el autor:

Magdalena Bordalí |
Periodista. En Twitter es @emebordali