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Os Paralamas y su carnaval en Santiago

Os Paralamas y su carnaval en Santiago

La banda brasileña presentó anoche su último disco en el Teatro Nescafé de la Artes en un show sin descanso, con 29 temas, entre ellos varios de su “etapa argentina”, con covers de Soda Stereo, Charly García, Sumo y Fito Páez.

La escena ya no es una rareza en la nutrida cartelera de conciertos en Santiago, pero de todos modos sorprende. La noche del martes, Silvio Rodríguez daba el segundo de tres shows en el Movistar Arena, Franz Ferdinand presentaba su nuevo disco en el Teatro Caupolicán y Os Paralamas do Sucesso retornaba al país para desplegar su excelente última placa Sinais do Sim (2017) y parte importante de sus grandes éxitos. El regreso a Chile pilló a Herbert Vianna y compañía en un momento clave y dramático: el triunfo arrollador de Jair Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones en Brasil.

Como parte importante de los brasileños, Vianna (voz y guitarra), Bi Ribeiro (bajo) y Joao Barone (batería), están indignados con la polarización de la sociedad brasileña, pero también por la corrupción durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) y por lo radical del perfil de Bolsonaro, que no esconde su simpatía por la dictadura brasileña y sus posiciones racistas, misóginas y homofóbicas. La votación tuvo lugar cuando la agrupación estaba en Uruguay camino a Chile.
Pero de política hubo poco la noche del martes en un casi repleto Teatro Nescafé de las Artes, copado en gran parte por la comunidad brasileña en Chile, que armó un carnaval a los costados del escenario. Os Paralamas, acompañados de un tecladista, saxo y trombón, abrieron con “Sinais do Sim”, que habla de cómo alcanzar los sueños e “Itaquaquecetuba” (un municipio paulista), ambas del último álbum –el primero original desde 2009- de ritmo rápido y pesado.

La voz y la guitarra de Vianna suena robusta, acompañado de la impecable ejecución de Ribeiro y Barone. Ya en el tercer tema, “Alagados” –de 1986 y que los hizo famosos en Chile y en otras latitudes del continente- el teatro se vino abajo y se armó la fiesta. “¡Buenas noches Santiago!”, dijo Vianna, en silla de ruedas producto del accidente aéreo de 2001 que lo tuvo al borde de la muerte.

Os Paralamas, no es novedad, despliegan un sonido potente y energía pura arriba del escenario. Esta vez, tres pantallas acompañaron no sólo los temas nuevos, sino que también a otros más populares como “Meu Erro”, “Uma Brasileira”, “Bora Bora” o “Meló Do Marinheiro”, en las que aparecieron imágenes de la larga historia de la banda, cuyo primer disco Cinema Mudo, data de 1983. De aquella época también sonó “Oculos”, que abre su segunda placa O Passo Do Lui.

La banda brasileña derrocha vibra positiva y no esconden la amistad que ha mantenido viva a una de las agrupaciones más emblemáticas de la región. A nivel latinoamericano y en el resto del mundo, cada vez son menos los grupos que mantienen su formación original, publicando álbumes y saliendo de gira de forma regular. Os Paralamas derrochan también rock, ska, reggae, ritmos brasileños y africanos.

“Siempre conseguí todas las cosas que me propuse. No hubo nada que no pudiera conseguir. Si me pasara alguna tragedia, podría comenzar de nuevo y conseguir todo de nuevo”, dijo Vianna en una entrevista televisiva en los 80, que forma parte del documental Herbert de Perto, una declaración premonitoria. Luego del accidente, el cantautor brasileño hizo precisamente lo que anunció: comenzó de cero y logró lo que parecía imposible.

En eso suena “Lourinha Bombril” / “Párate y Mira”, de Los Pericos y de su época noventera, cuando se radicaron en Argentina, después de un estancamiento en Brasil. Por eso también que en las pantallas aparecieron imágenes de Charly García. “Quiero hacer un homenaje a la música latinoamericana y a un grupo que nos fortaleció, como lo fue Soda Stereo en los 80”, dijo Vianna, para luego interpretar una versión propia de “Cuando pase el temblor”, que forma parte de Sinais do Sim. Luego, “una del gran Rodolfo”. Entonces se lanzaron con “Track Track”. También hubo espacio para Charly, con un gran cover del “Rap de las Hormigas”, pasajes de samba incluidos y también para Sumo, con “Que me pisen”.

Lo de Os Paralamas es sin pausa, sin descanso, sin medias tintas. En una hora lograron meter 20 temas. “Ustedes quizás tienen que ir a cuidar a sus hijos, levantarse temprano y trabajar”, apuntó Vianna, pero el público no cedió y exigió más. “¿Están muy cansados?”, preguntó el vocalista. Y de inmediato interpretaron “Dos Margaritas”, tema que les permitió un segundo aire en Chile tras su éxito ochentero.

“Queremos volver a Santiago lo más pronto, más rápido”, comentó Barone, desde su batería. A fines de junio pasado, Barone estuvo en Santiago junto a Andy Summers y su proyecto de autotributo Call The Police. Ahí, dijo a Culto que con Os Paralamas tenían muchísimas ganas de regresar al país, pero que no los habían invitado. Para suerte de los fans, poco después la banda agendó una gira regional y así aterrizaron la noche del martes en el Nescafé de las Artes.

Tras una hora y 45 minutos, y 29 temas, Os Paralamas se despidieron con “Coche Viejo”. A esa altura, todo el teatro ya estaba de pie.

Sobre el autor:

Alejandro Tapia |
Editor de Mundo de La Tercera. Ha cubierto los más importantes hitos políticos de América Latina de las últimas dos décadas.