Culto
La maniobra de Banksy: ¿acción de arte o monumental estafa?

La maniobra de Banksy: ¿acción de arte o monumental estafa?

La obra Niña con globo del misterioso grafitero se autodestruyó el viernes en Londres, en plena subasta de Sotheby’s y tras ser vendida en 1,4 millones de dólares. Voces locales repasan el incidente atribuido al artista: lo comparan con Duchamp, pero otros hablan de “estafa”y de la eventual responsabilidad de la casa de subastas.

Bastaron cinco segundos. La noche del viernes, la obra más famosa de Banksy, Niña con globo (2006), quedó hecha trizas durante una subasta en Sotheby’s. Descubierta en el barrio londinense de Shoreditch, en 2017 fue elegida la favorita de los ingleses, y una copia en acrílico y spray sobre lienzo de la misma imagen fue puesta a la venta y sin previo aviso hacia el final de la jornada. Pero a pocos minutos de haber sido adjudicada por US$ 1,4 millones y por un comprador anónimo, la obra se “autodestruyó” hasta la mitad en solo cinco segundos.

Un video capturó el momento exacto: tras el martillazo se activó una alarma, y el lienzo se deslizó hacia abajo y salió del marco hecho tiras gracias a un mecanismo de control remoto inserto en la parte posterior. Los asistentes de la casa de subastas atinaron a descolgar y esconder rápidamente la obra, pero varios de los telefonistas sostenían sus cabezas con ambas manos. Otros esbozaron una sonrisa: sabían que podía tratarse de una nueva tomadura de pelo del misterioso artista y grafitero, quien se dio a conocer en los 90 en Bristol, la ciudad donde se presume nació en 1975 y de quien aún se desconoce su identidad.

“Parece que hemos sido banksyados”, dijo el viernes Alex Branczik, director de Sotheby’s y responsable del catálogo de arte contemporáneo europeo de la misma institución. A las pocas horas, sin embargo, Banksy publicó en su cuenta de Instagram una fotografía en la que se ve su obra trizada ante el asombro del resto, y que hoy supera el millón y medio de likes.

“Going, going, gone…”, escribió el artista, algo así como “adjudicado” en español. A última hora del sábado, Banksy colgó un vídeo en el que explicó el procedimiento: “Hace algunos años construí secretamente una trituradora, por si alguna vez se decidía subastar (la obra)”, confesó, y más abajo citó a Picasso: “El impulso de destruir también es un impulso creativo”. Para muchos, sus palabras confirmaron una de las bromas más memorables del mundo del arte en años.

“Se burló de la subasta y los que estaban dispuestos a pagar grandes sumas por su trabajo”, apuntó James Pickford en el Financial Times. El crítico Sebastian Smee, de The Washington Post, fue más allá y dudó de la participación de Sotheby’s: “Niña con globo de Banksy valdrá más en su estado triturado que antes. Si es así, sería una consecuencia directa del genio del artista para la publicidad”.

Desde Sotheby’s se negaron a revelar el nombre del comprador de la Niña con globo, pero afirman que tras el incidente han recibido ofertas por “hasta tres veces” su valor.


Obra finita

“Desde La Fuente (1917) de Duchamp, la operación del arte o desde dónde el arte trabaja no está solo vinculado al objeto artístico. Es solo parte del pensamiento o del accionar que tiene una obra, que es también un sistema, una reflexión crítica y no solo un objeto estético”, comenta el artista chileno Camilo Yáñez. “Lo que él hace tiene más que ver con eso, con una forma de entender el mundo. Y esa es la jugada que me parece interesante, porque ahora todos los medios hablan de la obra de Banksy que burló la subasta de Sotheby’s en lugar de solo la obra subastada”, agrega.

El director del MAC, Francisco Brugnoli, concuerda con el carácter “duchampiano” en la maniobra de Banksy, pero a la vez intenta ponerse en los zapatos del comprador: “Si lo vemos desde el punto de vista del mundo que habitamos y del mercado, donde todo es transable, se podría crear un problema jurídico, una estafa que podría tener de culpables tanto al artista como a la casa de subastas”, señala.

Por su parte, el escultor e historiador del arte, Gaspar Galaz, insiste en este último punto: “Si el comprador desiste, no lo culparía. Ofertó 1,4 millones dólares por una obra, pero nunca estuvo advertido de que la misma era finita a partir de su compra y autodestrucción”, opina, pero al tratarse de un artista “tan importante y extraño como Banksy, lo que prima aquí es la acción del arte y su carácter performativo. Eso seguirá escribiendo la historia del arte”, concluye.

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