Culto
Unidos por la admiración: la historia de amistad entre Freddie Mercury y Montserrat Caballé

Unidos por la admiración: la historia de amistad entre Freddie Mercury y Montserrat Caballé

Flechado por la soprano después de haber asistido a uno de sus shows en Londres, el vocalista de Queen voló hasta España para preguntarle si quería cantar con él, un viaje que terminó en una gran amistad.

Era 1983 y Freddie Mercury asistía a la Royal Opera House de Londres para ver Un ballo in maschera de Giuseppe Verdi, una ópera italiana. Fue ahí cuando vio por primera vez a la cantante lírica Montserrat Caballé.

Completamente fascinado con ella, quien en esa época ya tenía una carrera admirada y respetada en el mundo de la ópera, el vocalista de Queen pensó inmediatamente en un dúo. Cantar con ella sería uno de sus mayores deseos los próximos años.

A penas salió de la Royal Opera House, comenzó su misión. Junto a su productor, Mike Moran, decidieron contactar al representante de Montserrat Caballé para saber cuáles eran las posibilidades de hacer una colaboración.

Ese momento no llegó hasta cuatro años después. Tras mucha insistencia, en 1987, Freddie Mercury y Mike Moran volaron a Barcelona, ciudad natal de la soprano, para ir a presentarse personalmente.

Ambos llegaron con un gran equipo de sonido al hotel Ritz de Barcelona, lugar donde se conocieron por primera vez. Tras expresarle su admiración, encendió el equipo y reprodujo un demo de la canción “Exercises in free love”. Esta versión, donde Mercury se encargaba de hacer dos voces, mostraba cómo sonaría un dúo con le falsete de ella, el que el cantante intentó imitar para ejemplificar.

Luego, el músico se sentó al piano y le mostró un par de canciones más. Con todas las cartas sobre la mesa, solo debía esperar una respuesta de Caballé. Y ella dijo que sí.

Ese día se comenzó a forjar una gran amistad entre ambos músicos, y también empezaba el proyecto que terminó siendo el segundo álbum solista de Freddie Mercury, Barcelona.

En un año de producción, donde no tuvieron mucho más tiempo para juntarse, Freddie Mercury le envió cassettes a Montserrat Caballé para direccionar su canto usando sus propios falsetes como recurso, y finalmente, en 1988, el disco vio la luz.

Luego de presentarse con Barcelona en diferentes lugares (hasta en una fiesta en Ibiza), la ciudad fue elegida como sede de los Juegos Olímpicos de verano de 1992, otra celebración del lugar donde había comenzado todo.

La canción “Barcelona” fue elegida para ser parte del acto de inauguración de esos Juegos Olímpicos de 1992. Lamentablemente, Freddie Mercury falleció el 24 de noviembre de 1991.

Caballé sabía que el cantante estaba enfermo. De hecho, fue una de las primeras personas en saber que el hombre de “Bohemian Rhapsody” tenía sida. “Me lo dijo y entonces tuvimos la oportunidad de crear canciones en las que todas tenían un significado. Estábamos haciendo algo muy especial y eso no pasa a menudo”. comentó muchos años después.

La admiración que ella tenía por él era igual de fuerte. Caballé describía su calidad vocal como “asombrosa”. “Siempre cantó con un incisivo sentido del ritmo, su ubicación vocal era muy buena y se deslizaba sin esfuerzo de un registro a otro. Con gran musicalidad. Su fraseo fue sutil, delicado y dulce. Pudo encontrar el color correcto y el matiz expresivo para cada palabra”.

Finalmente en la inauguración, Montserrat Caballé, quien falleció el pasado 6 de octubre a los 85 años, cantó sola  en el escenario, pero eso no impidió que el tema que forjó su inesperada pero genuina amistad con Freddie Mercury, quedara para siempre en la historia de la música.

Sobre el autor:

Magdalena Bordalí |
Periodista. En Twitter es @emebordali