Culto
De bésame mucho a Love me do: cómo The Beatles ganaron la aprobación de George Martin

De bésame mucho a Love me do: cómo The Beatles ganaron la aprobación de George Martin

Audicionaron con un bolero en español, fueron rechazados por George Martin, y Ringo Starr fue destinado al pandero en vez de la batería. Así fue el accidentado camino de los fab four para grabar su primer éxito.

Una armónica marca el inicio de la “Love me do”, una de las canciones más famosas de los tantos éxitos que The Beatles cosecharon a lo largo de su carrera. No por nada es la primera de 1, el disco compilatorio de grandes éxitos más vendido que abarca desde Please, please me hasta Let it be.

“Love, love me do, you know I love you” rezan los primeros versos de una canción publicada en el debut discográfico de los fab four, pero fue lanzada anteriormente como sencillo el 5 de octubre de 1962 junto a “P.S: I love you”.

Escrita por Paul McCartney a sus 16 años, consta de una estructura simple: dos acordes y letras directas que aluden a la mujer amada implorándole que lo ame. “Nuestro primer material es más simple que lo que trabajamos después, y esas es una de las grandes cosas de The Beatles. Esta era una canción muy simple que cae en la categoría de ‘canción de fan’. Todas nuestras primeras canciones contienen ‘yo’ o ‘tú’. Éramos completamente directos y desvergonzados para los fans”, dijo Paul McCartney sobre su canción en 2015 para Billboard.

“No podía descifrar si había algo que valiera la pena”

Los fab four estaban recorriendo Hamburgo cuando su mánager -Brian Epstein- les dijo que debían regresar a su país: tenían asegurado un contrato para grabar con EMI Records, y  debían acudir a la primera sesión.

Pero en realidad, Epstein había conseguido una audición con el productor George Martin quien, a pesar de no estar muy convencido de recibirlos, decidió darles una oportunidad. “No estaba muy impresionado con la grabación que me trajo Epstein. Había algo ahí, pero no podía descifrar si realmente había algo que valiera la pena”, dijo Martin a Desert Island Discs en 1996.

Pero Martin sintió pena por Epstein que se mostró decepcionado ante la primera respuesta del productor: “Si tengo que juzgar en base a lo que estoy escuchando [la grabación], lo siento pero tengo que decir que no”, tras reflexionar unos minutos le dio una oportunidad: “Si quieres traerlos, les daré una hora en el estudio”.

El mánager tomó la oportunidad y dijo lo necesario para que John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y -en ese entonces- Pete Best, volvieran a Inglaterra lo antes posible.

La banda y su representante llegaron al Estudio Tres en Abbey Road en junio de 1962, desde allí una serie de problemas dificultaron el camino al “Sí” por parte de Martin.

El amplificador de Paul McCartney tenía una distorsión tal, que los ingenieros tuvieron que reemplazarlo por un parlante de EMI, y el resto del equipo de sonido que traían los de Liverpool no era mejor.

Una vez solucionado los problemas de sonido, la banda comenzó a tocar: la canción elegida fue  un cover de “Bésame mucho”, original de Consuelo Velazquez.

“Recuerdo que Martin los miró rápidamente y dejó la sala para buscar una taza de té”, dijo Ken Townsend, según registra BBC.

La canción que cambió su suerte

Fue gracias a la segunda canción que lograron captar la atención de George Martin. En cuanto empezaron a interpretar “Love me do” el ingeniero de sonido Chris Neal fue a buscar al productor para que regresara a escucharlos.

Si bien aún no estaba convencido en un 100%, continuó con la sesión: “No podía identificar bien qué estaba escuchando, porque estaba muy condicionado por escuchar a un cantante con un grupo de apoyo. Pero ahí tenía cuatro personas haciendo distintas cosas”, dijo Martin en conversación con el programa Arena de BBC en 2011.

Grabaron dos canciones más: “P.S. I Love You” y “Ask Me Why”. Una vez finalizada la sesión, Martin invitó al cuarteto a la sala de control para indicarles qué aspectos creyó que salieron mal. “Les dimos una gran lección en torno a la calidad de sus equipos, y lo que tenían que hacer si  querían ser artistas”, dijo Norman Smith, según registra BBC. Pero lo que más molestó a Martin, fue la calidad del baterista.

Al productor no le convenció cómo Pete Best tocaba la batería, ya que consideró que la forma de tocar en vivo en un pub, no podía ser la misma que en el estudio de grabación. Para remediarlo, reemplazaron a Best con Ringo Starr, decisión que no le pareció a la madre de Pete.

Furiosa, llamó por teléfono, a George Martin, pero el productor se defendió diciendo que nunca sugirió que Best se fuera de la banda, solo pidió el cambio al momento de grabar. “Nunca pensé que Brian Epstein lo dejaría ir”, dijo Martin a BBC.

Ringo al pandero

A pesar del cambio, Richard Starkey -más conocido como Ringo Starr- tampoco fue el baterista de la grabación final de “Love me do”. Tras grabar una primer versión, Martin le pidió a los fab four que regresaran -una semana después- para re-grabar la batería, esta vez con Andy White en percusión.

“George nunca había trabajado con chicos como nosotros, que no les habían enseñado música, y pensó que Ringo no era lo suficientemente profesional”, dijo Paul McCartney el 2015 en Billboard. “Así que a Ringo se le asignó el pandero. Lo odiamos. No pensamos que Andy White fuera tan bueno como Ringo. Pero teníamos que escuchar a los ‘adultos’.

De todas formas, el sencillo promocional fue publicado con Starr en la batería, y fue esta la versión que alcanzó el número 17 en el ránking británico. Cuando lanzaron el álbum Please, please me (1962), usaron la interpretación de White, que logró la tercera posición.

La primera impresión no lo es todo, y tras varios cambios y arreglos orquestados por George Martin, el cuarteto formado por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, logró convencerlo de que eran un diamante en bruto. El 6 de junio de 1962 fue la fecha que Martin plasmó en el contrato que les confirió para grabar un disco, y desde entonces, acompañó a The Beatles en algunos de los mayores hitos de su carrera.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov