Culto
“Don’t speak”: la canción de No Doubt que iba a ser feliz

“Don’t speak”: la canción de No Doubt que iba a ser feliz

Un quiebre inesperado y el desamor cambiaron rotundamente la idea original de la canción escrita por Gwen Stefani, transofrmándola sin querer en uno de los temas más icónicos de la banda.

Era 1994 y No Doubt ya era reconocido en la escena musical. Luego de lanzar su homónimo primer álbum de estudio en 1992, la banda liderada por Gwen Stefani se caracterizó por su potente sonido ska punk y se masificó rápidamente. Por eso, en esa época, ya estaban pensando en otro trabajo discográfico.

No limitándose a ningún género en particular, la vocalista del grupo escuchó a su hermano, con quien vivía junto a sus compañeros de banda, tocar una melodía en su piano. Y le pareció un perfecto comienzo para una canción romántica. Lo que no sabía es que su idea feliz iba a transformarse en un himno de desamor, menos uno que rompió el record histórico por haberse quedado 16 semanas consecutivas en el puesto número uno de los Billboard.

Pensando en su larga relación amorosa con el bajista de la misma banda, Tony Kanal, Gwen Stefani escribió las primeras estrofas de lo que sería una narración de amor. “Puedo verlo todo en un abrir y cerrar de ojos, Sé todo sobre cómo eres. Puedo entender exactamente cómo piensas, entre tú y yo no hay distancia”. Era una canción de amor bonita y simple, quizás extraña o poco usual para un grupo que nació del ska, pero No Doubt nunca tuvo miedo a experimentar.

La idea de la canción siguió en producción. Todo continuó su curso, excepto la relación entre Gwen Stefani y Tony Kanal, quienes, contrarios a todo lo esperado, habían comenzado a tener muchos problemas.

Un día, luego de pelear, la vocalista decidió cambiar rotundamente la letra de la canción. Incluso si era un tema que ya habían tocado en vivo un par de veces, siempre con cambios, porque aún no se decidían por la versión final. “Fui con mi hermano Eric al garage. Muy irritada por la situación, me senté con él a reescribir todos los versos”, explicó la cantante a The Independent.

Entonces, escribió: “Tú y yo, solíamos estar juntos, todo el día juntos, siempre. De verdad siento que perdí a mi mejor amigo, no puedo creer que este es el final”.

La decisión sobre el tema fue discutida en el grupo. “Cuando rompimos con Gwen, la canción cambió y se trató solo de eso. Porque era demasiado real, y lo estábamos viviendo. El tema que escuchas ahora es probablemente la cuarta versión que hicimos” comentaba en esa época Kanal.

Y con el cambio de letras y el cambio de sentimientos llegó el resto. No Doubt tuvo que volver a armar el track casi desde cero. La idea original fue la base, pero luego de reescribirla un par de veces, reestructurarla otro par, cambiarle, sumarle o quitarle arreglos, y haberla grabado al menos en cuatro ocasiones diferentes, nació “Don’t speak”.

En 1996, No Doubt lanzó su segundo álbum de estudio Tragic Kingdom. Bien recibido por la crítica, el disco llamó la atención y resaltó inmediatamente con su tercer single “Don’t speak”.

En medio de conciertos, entrevistas y ruedas de prensa, los dos miembros de la banda que fueron la inspiración de la canción tuvieron que soportar los rumores y las constantes preguntas sobre su terminada relación.

“Fue un desafío para los dos. La parte más difícil de eso fue tener un récord masivo que vendió 15 millones de copias en todo el mundo, viajar y tener que contestar en diferentes países preguntas sobre el tema. Eso volvería loco a cualquiera. El hecho de que hayamos superado todo eso es un verdadero testimonio de nuestra amistad, y también de lo que significa No Doubt para nosotros. No dejamos que nos separara como banda, seguimos adelante y nos hizo más fuertes”, contó Tony Kanal a Complex.

Nominado a dos premios Grammy, la canción terminó siendo uno de sus temas más reconocidos y el más exitoso a nivel internacional. Tanto la grabación del track como la del videoclip sirvieron como terapia de pareja y grupal, incluso para limar asperezas y continuar el camino en su carrera musical. “Don’t speak” iba a ser una canción feliz, pero no lo fue. Y eso, fue lo mejor que le pudo pasar a No Doubt.

Sobre el autor:

Magdalena Bordalí |
Periodista. En Twitter es @emebordali