Culto
Corriendo tras el sueño americano: Full moon fever, el disco que resucitó a Tom Petty

Corriendo tras el sueño americano: Full moon fever, el disco que resucitó a Tom Petty

Fue su primer álbum sin los Heartbreakers. Entre sus doce canciones se encuentran “Free fallin’”, “I won't back down”, “Yer so bad” y “Runnin’ down a dream”. Además, Jeff Lynne (de Electric Light Orchestra) lo produjo y George Harrison cantó y tocó guitara en algunas partes. Acá lo revisamos track por track.

1. “Free fallin”

El año era 1988 y Tom Petty jugaba con ideas. Esta vez no tenía a los Heartbreakers, su banda de apoyo, aunque Mike Campbell, su guitarrista, daba vueltas por el estudio. Otro guitarrista y amigo que también sería clave –y hasta productor del material resultante–, era Jeff Lynn de la ELO. Y fue Lynne, de hecho, quien escuchó los tres acordes con que Petty jugaba. La secuencia de notas parecía simple; pero a la vez le provocaba curiosidad. Lynne le pidió que siguiera y ahí Petty improvisó algunas letras: “Ella es una buena chica, ama a su madre/ ama a Jesús y a América también”. Al llegar al coro Petty no sabía cómo seguir, por lo que Lynn le dijo: “Free fallin”. Caída libre. Y Petty, entre risas, repitió esa frase hasta que quedó como el coro.

Fue la primera canción de este disco. Una que se grabó en apenas dos días. “Free fallin” sería el tercer single de Full moon fever y una de los temas (tal vez junto a “American Girl”) más reconocidos del repertorio de Petty.

2. “I won’t back down”

Otro tema que nació como un juego. Esta vez era George Harrison quien daba vueltas por el estudio y de vez en cuando cantaba y hasta guitarreaba. En una de esas ocasiones escuchó un demo y le preguntó a Petty por las letras. Tom Petty se las cantó y el Beatle se rió. Le parecían graciosas, especialmente estas líneas: “Puedes dejarme en las puertas del infierno”, “y evitaré que este mundo me arrastre”, “voy a defender mi terreno/ y no retrocederé”.

Según Harrison las letras eran un poco simplonas. No decían nada muy claro y estaban al borde de caer en lugares comunes. Y si bien Petty por momentos sopesó todo aquello, finalmente entendió que no era una canción muy profunda, sí, pero a la vez, y por eso mismo, interpretable por todo el mundo.

Así es como “I won’t back down” se volvió uno de esos himnos esperanzadores. Uno que ha tenido varias versiones, aunque puede que la mejor sea el cover de Johnny Cash, quien lo grabó en la última etapa de su carrera y le dio un toque oscuro con su vozarrón country.

Este fue el primer single del disco. Y en el videoclip no solo aparece Jeff Lynn, Harrison, Campbell y Petty: Ringo Starr está a cargo de la batería.

3. “Love is a long road”

Las canciones de amor de Tom Petty suelen tener un componente agridulce. “American girl” es sobre una chica perdida en la fantasía del sueño americano. Lo mismo con esa apología musical sobre perderse en la marihuana, “Mary Jane’s last dance” (la cual nació durante las sesiones de Full moon fever, pero sería lanzada tiempo más adelante).

Y algo similar sucede en “Love is a long road”, en la cual Petty canta desde la perspectiva de un hombre que mira su relación sabiendo que “el amor es un largo, muy largo camino”.

4. “A face in the crowd”

Otra canción de (des)amor. Y una, también, que camina por una ambigua línea. Petty le canta a una persona que antes era “solo una cara en la multitud” y que ahora, se infiere, es algo más. Aunque siempre se corre el riesgo de aquella persona vuelva a convertirse en simplemente otra cara de la multitud.

El cuarto single de Full moon fever se publicó casi un año luego de que el disco se lanzara. Y aún así seguía vendiendo y, más importante, conectando tanto con los glams como con los incipientes grunges de a comienzo de los noventa.

5. “Running down a dream”

Una de lo temas roqueros y hasta motoqueros del repertorio de Petty. De esos temas que parecen compuestos para un road-trip.

Era un día hermoso, el sol ya bajaba
Tenía la radio encendida y manejaba

Obra del guitarrista, Mike Campbell, quien llegó al estudio con el riff inicial, “Running down a dream” es una celebración de las carreteras como una forma de escapar y liberarse, así como una apología de sueños que uno siempre parece estar a la caza, sin saber si eventualmente se realizarán.

Corriendo tras un sueño
Que nunca vendría hacia mí
Siguiendo un misterio, a donde sea que lleve
Corriendo tras un sueño

“Running down a dream” fue el segundo single de Full moon fever y, por mucho tiempo, uno de los altos de los conciertos de Petty.

6. “Feel a whole lot better”

Sí: The Beatles. Puede que en todo el repertorio de Petty no haya una canción más beatlesca que esta. No es fortuito que Harrison haya estado en el estudio dando vuelta. Y acá es donde se nota: no solo por las melodías liverpoolescas, sino también por los “baby” que Petty aúlla aquí y allá, así como el aura optimista de la canción, la cual hasta recuerda, por ejemplo, a una acelerada versión de “Here comes the sun”.

7. “Yer so bad”

Un tema que bien podría ser un cuento: personajes bordeando el desastre inminente de sus vidas personales. Yuppies. Roqueros venidos a menos. Familias distantes. Autos que solo sirven para escapar. Y un paisaje seco y desolador.

Mi hermana tuvo suerte, se casó con un yuppie
Lo sacó todo lo que valía
Ahora es una swinger que sale con una cantante
No sé cuál de los dos es peor

“Yer so bad”, el último single del disco, comienza con una guitara acústica y Petty cantando o casi susurrando (muy en la línea de lo que sería su otro gran disco de solista, Highway Companion). Luego la canción va tomando fuerza hasta terminar en un coro levemente más esperanzador.

En un mundo loco
Tú eres lo mejor

8. “Depending on you”

La mezcla perfecta entre la mano de Jeff Lynne (y sus arreglos corales e intergalácticos de la ELO) con el sonido roquero y californiano de Tom Petty, quien en sus entrevistas siempre recordaba que su banda favorita era, después de todo, The Byrds. Y “Depending on you” suena un poco a eso, con su coro simple, pero a la vez levemente pegajoso, y una letra sobre amor, sin ser demasiado empalagosa. “Depending on you” es básicamente otra canción sobre las relaciones como un tira y afloja emocional.

9. “The apartment song”

Un tema sobre sus años de pobreza en Los Ángeles. Cuando Tom Petty recién venía llegando de Florida y el sueño de volverse un rockstar todavía parecía lejos.

Solía vivir en un apartamento de dos habitaciones
Con vecinos golpeando en mi pared
Eran tiempos difíciles, que prefiero no recordarlos

También es un tema que toca, una vez más, el amor y el desamor como el yin y el yang de las relaciones humanas.

Solía necesitar tanto tu amor
Entonces comencé a vivir con aquel
Y últimamente me siento alejado
Así que todo vuelve a empezar

10. “Alright for now”

Tom Petty puede pasar de comandar una banda roquera de seis integrantes a parase solo frente al escenario y, acompañado de una guitera acústica, cantar canciones como “Alright for now”. Como otras de su repertorio (“It’ll all work out”), este tema parece perfecto para esos momentos de manejar por la carretera en que recientemente ha dejado de llover y aparece el sol. Un necesario momento de epifanía personal antes de otro momento de rock and roll.

11. “A mind with a heart of it’s own”

Momento de rock and roll que justamente llega con esta canción. De todo el disco este es el tema más parecido a su otra banda, los Traveling Wilburys. Porque estos son los años en que Petty, Dylan, Lynne, Harrison y Orbison se reunieron para formar la banda madre de las súper-bandas. Y claro: la eclosión fue tan fuerte que el sonido de los Traveling Wilburys chorreó hacia todos lados, incluyendo Full moon fever, el último disco solista de George Harrison, el Dylan post-religión y hasta Roy Orbison, quiene antes de morir tuvo una resucitación como el abuelo del rock and roll gracias a Petty y compañía.

12. “Zombie zoo”

Una canción que a Petty no le gusta demasiado. La letra es sobre los góticos, punks y glams que hacia fines de los ochenta ya eran mayoría en Los Ángeles. Así, con este disco Tom Petty le daba la bienvenida a sus cuarenta, y por eso entendía que el escenario musical y cultural cambiaba. Y “Zombie zoo” es una canción sobre eso. Una canción que a ratos parece una ocurrencia final, un poco circense. Pero la cual, en todo caso, no disminuye la importancia de Full moon fever, disco que le dio un segundo aire a la carrera de Petty y hoy se puede rastrear en bandas y solistas de variados estilos. Desde los Guns N’ Roses hasta Pearl Jam. Desde los Red Hot Chili Peppers hasta los Strokes. Desde Taylor Swift hasta Ryan Adams. Desde Jason Aldean hasta Haim. Porque con este álbum Tom Petty consiguió lo que pocos artistas logran: que las nueva generaciones lo escucharan y hasta se identificaran con sus canciones sobre carreteras, viajes y amores agridulces.

Sobre el autor:

Antonio Díaz Oliva |
Es periodista y escritor. Ha publicado la novela La soga de los muertos, la investigación Piedra Roja: el mito del Woodstock chileno y el volumen de relatos La experiencia formativa. En Twitter es @TheAntonioAdo