Culto
Llegan las páginas más luminosas de Amy Winehouse

Llegan las páginas más luminosas de Amy Winehouse

Un nuevo libro de fotos inéditas, a la venta desde la próxima semana en Chile, muestra a la fallecida estrella en otra faceta: feliz, sobria y lejos de las controversias.

2008 fue un año especialmente difícil para Amy Winehouse. El comienzo del fin, en cierta forma. En el mejor momento de su carrera, luego del arrollador éxito de Back to black (2006) y su triunfo absoluto en los premios Grammy de aquella temporada, la cantante se convirtió en una superestrella global y la presión de la prensa sensacionalista británica se volvió insostenible. Además de seguir todos sus pasos -y tropiezos-, los diarios dedicaron varias páginas a su marido de entonces, Blake Fielder-Civil, quien llevó a la solista a las drogas duras y responsable de buena parte de sus letras más angustiosas. Lo bautizaron como “Blake malo”.

Pero ese mismo 2008, mientras su marido cumplía sentencia en la cárcel por una pelea en un bar, Winehouse conoció al “Blake bueno”, como apodarían más tarde los medios ingleses a Blake Wood; un estadounidense de 22 años que daba sus primeros pasos en la fotografía. Se conocieron en enero de ese año en la casa de Kelly Osbourne en Londres y la conexión fue inmediata. Para el fotógrafo, fue el inicio de un inesperado y estrecho vínculo con la artista que idolatraba, a quien convirtió en su musa. Ella, en tanto, encontró en Wood a un apoyo vital en su momento más complejo, y se entregó por completo a su confianza.

De ese periodo se desprenden las decenas de fotos que incluye el nuevo libro de Wood, titulado Amy Winehouse. Una valiosa colección de imágenes inéditas de la intérprete, distintas a las que entrega el archivo fotográfico de los paparazzi ingleses o el documental ganador del Oscar Amy (2015), donde se registran los excesos y la caída libre de la cantautora.

El trabajo de Wood, que llega a librerías chilenas la próxima semana, da luces del perfil menos conocido de una de las mayores estrellas del siglo XXI, disfrutando en sus vacaciones, en pubs o en su casa (aunque hay también postales de algunos shows). “No necesitaba de todo el alboroto de la vida nocturna y el famoseo. Lo pasaba bien jugando billar, escuchando grupos femeninos de los 60 o tocando batería”, cuenta Wood en el prólogo, recordando esos días encerrado en la casa de la solista en Camden, mientras un enjambre de fotógrafos la esperaba día y noche.

En diciembre de ese 2008 fueron juntos de vacaciones a Santa Lucía, en Centroamérica, donde Winehouse buscaba relajarse y limpiarse de las drogas. “Quería mostrar que no todo fue tan malo en esos años, y mostrarla a ella de una manera que nadie había visto antes, capturar su belleza natural”, explica el fotógrafo sobre esos tres meses en el Caribe, de donde se desprenden las fotos más reveladoras.

El libro se suma a un nuevo documental que saldrá en noviembre, con el proceso de creación de Back to black. Un DVD que incluirá un registro inédito de An evening in London, el concierto que la cantante -impedida de viajar a EE.UU. por problemas con su visa- dio en Inglaterra el 7 de febrero de 2008, la noche en que ganó los 5 premios Grammy. Y aunque sobre el escenario Winehouse agradeció “a mi Blake, a mi Blake encarcelado”, casi nadie supo que con el primero se refería a su anónimo amigo. “Ahora quiero que vean a la persona que conocí: esa luz brillante y amorosa”, explica Wood en su libro.

Sobre el autor:

Andrés del Real |
Sub-editor de Espectáculos de La Tercera.