Culto
Gepe y el regreso de Taller Dejao: “Escuché el disco que encontré por ahí y tenía sentido todavía, no había muerto”

Gepe y el regreso de Taller Dejao: “Escuché el disco que encontré por ahí y tenía sentido todavía, no había muerto”

Lo que comenzó como un proyecto escolar en 1999, se convirtió en la primera banda de Gepe y Javier Cruz, un dúo que combinó rock, folclor y pop, pero que vivió hasta 2005 tras lanzar su primer disco. En conversación con Culto, los músicos recuerdan los orígenes de la dupla, su regreso único programado para el Festival Neutral y dan luces del posible lanzamiento de material inédito.

“La primera vez que nos juntamos -que ni nos llamábamos Taller Dejao- fue cuando en un trabajo de lenguaje -que se llamaba Castellano- el profesor nos dijo ‘Hagan algo poético’, o ‘Una exposición musical’, algo así”, recuerda Gepe en conversación con Culto sobre los orígenes de la dupla junto a Javier Cruz que lo llevó a grabar su primer disco.

Quien en septiembre de 1999 aún era mayormente conocido como Daniel Riveros, convocó a sus compañeros del Liceo Miguel León Prado de San Miguel a las seis de la tarde en el aula del recinto. “Llamé a este otro”, dice Gepe indicando a Javier Cruz, “a tocar el bajo e improvisamos una batería. Tocamos instrumental y eso nos dejó bien entusiasmados”. Tan entusiasmados, que cuando egresaron del liceo continuaron su alianza musical bajo el nombre Taller Dejao.

“Me parece que yo inventé ‘Taller’ y Javier ‘Dejao’, o fue al revés”, dice Gepe. “Se nos ocurrió, estuvimos de acuerdo en ese momento, pero el nombre no trae asociado a sí una carga de algo en especial, más bien el nombre o la banda le da cuerpo al nombre. Yo creo que Taller Dejao es Taller Dejao simplemente, se dio por diversión y empezar a jugar con las palabras”, agrega Javier Cruz.

Foto: Patricio Fuentes

De la misma forma se gestó su estilo musical que no respondía a referentes claros ni un género en particular. Mientras Cruz seguía la veta rock, Riveros optaba por el pop y el folclor. De allí surgió la fusión musical que tuvo cinco años de existencia y que hoy revive en el marco del Festival Neutral.

“Taller Dejao tenía -ahora que se vuelve tiene- esa cosa dispar como de contrafondos distintos, pero que tiene una cosa que los une, más allá de la música que escuchamos, que nos criamos en el mismo barrio, en el mismo colegio, tenemos como valores similares en el sentido que nos criamos en un ambiente muy similar, el mismo básicamente. Vivíamos a metros de distancia y compartimos 12 años de la vida porque recuerdo que este [Cruz] llegó en 1º básico no en su primer día”, recuerda Gepe.

Con el bajo de Cruz, y la voz y batería de Riveros, la dupla ensayaba sesiones de ritmos que oscilaban entre el rock, el folclor y el pop. Tocaban “en cualquier lugar al que los invitaran”, siempre con la idea de simplemente hacer música. Fue en una de estas presentaciones -en una casa en Barrio Brasil- que Rodrigo “Katafú” Rozas, guitarrista del grupo Familea Miranda y director del sello Miranada Discos, les propuso grabar un álbum.

Conformado por 12 canciones, El brillo que tiene es lo humano que le queda fue su primer y único disco, el cual fue publicado en 2004, el año anterior a la disolución de Taller Dejao. “La gente pregunta ¿Oye que pasó? ¿El Daniel qué hizo? Y para mí se acabó y listo. No hay rollo”, dice Javier Cruz. “Yo creo que no fue difícil, fue súper natural”.

Y es que la decisión de dejar de tocar juntos y tomar caminos separados se dio de la misma forma en que nació la banda: de forma espontánea. “No sometíamos las cosas a grandes análisis, simplemente si nos tincaban las cosas lo hacíamos. Desde tocatas en cualquier lugar en plazas, hospitales, cumpleaños, en cualquier lugar que nos invitaban… hasta el nombre de la banda y del disco. Dejar de tocar fue como ‘Oye ¿Sabí que? No me tinca ya seguir por X razón’. Y cada uno sigue con su vida”, explica el hombre de “Fruta y té”.

Foto: Patricio Fuentes

“Igual pasó harta agua bajo el puente. Entre 2000 y 2004 tocamos harto y ya en 2005 fuimos parando. El 2004 que sacamos el disco, teníamos otros temas, y ya en 2005 había otro montón de canciones nuevas. Entonces parece que trabajábamos en la música un poco más adelante de cómo salían los discos -bueno, EL disco-“, precisa Javier Cruz.

Quien toca el bajo en Taller Dejao, trabajó en el MIM (Museo Interactivo Mirador) como diseñador industrial, elaborando módulos para niños. Luego fue a Brasil donde se estableció y aprendió a programar, trabajando en arte y tecnología. “Tengo un ciclo cada siete años en que voy cambiando lo que hago: primero en la música, después el diseño, el arte y tecnología, y ahora la programación. Es un viaje”, dice Cruz a Culto.

El bajista de Taller Dejao confiesa que le gusta la música, pero que se siente más cómodo haciendo un trabajo artístico que involucre el diseño y los números. “Me pasa que yo me aburro de las cosas. No me aburrió Taller Dejao en todo caso, pero tengo esa inquietud. Soy súper creativo entonces siempre voy a estar haciendo cosas distintas. Yo soy muy de vivir el presente y hacer pocas proyecciones”, reconoce.

Sin ser fanático, Javier Cruz dice que siguió la carrera solista que desarrolló “El Dani”, y si bien hace tiempo no hablaban, el contacto era como Taller Dejao: “Una cosa fluída y natural sin tanta cosa previa”.


¿Cómo se gestó el encuentro? ¿Quién llamó a quién?

Gepe: El año pasado en algún momento escuché hablar a los chiquillos de Niños del Cerro y Emisario Greda que se acordaban de Taller Dejao; de hecho Emisario Greda y Los niños hicieron un cover. Y de ahí que de alguna manera comencé a acordarme de lo que pasaba. Escuché el disco que encontré por ahí guardado en unas cajas y encontré que tenía sentido todavía. No había muerto.

Javier Cruz: Ellos no nos habían escuchado en vivo, ¿no?

Gepe: Noooo, son unos niños, como 23 años. Se entendía en el mito un poco. Escuché el disco, encontré que era bacán, y ahí llamé al Javier o le mandé un mail, y le pregunté si sacábamos el disco [El brillo que tiene es lo humano que le queda], porque le interesó a Quemasucabeza. De ahí a los meses después, aprovechando que Javier venía, nos juntamos a ver cómo sonábamos. Me parece que fue en diciembre del año pasado y luego empezamos a hablar que podíamos participar en este festival que se llama Neutral -que es este sábado-, y tocando nos entusiasmamos y empezamos a ensayar.

¿Qué puede esperar el público de Festival Neutral de su presentación?

Gepe: Nosotros tocamos en la primera edición del Festival Neutral, en el Teatro Novedades el 2004 o 2003. Y bueno, tiene que ver con eso también. Taller Dejao pertenece a un ambiente universitario en que nosotros también entramos en la U, y también pertenece a ese nicho como rockero indie, entonces estaban Los Ganjas, Guiso, Perrosky, Las Jonathan. Entonces como que el Festival Neutral es la posibilidad de tocar, la única porque Javier se tiene que ir a Brasil, y lo que hemos hecho estos días es pulir las canciones del disco.

Javier Cruz: Yo no espero particular, siempre prefiero no esperar nada y disfrutar el momento.

Las canciones que quedaron fuera de su disco. ¿Van a ver la luz? ¿En los servicios de streaming, por ejemplo?

Gepe: Sí podría ser… hay una grabada.

Javier Cruz: Y las otras no sé. Alguna vez grabamos esos temas y se perdieron… hablé con unos cabros con quienes grabamos…

Gepe: ¿Sebastián?

Javier Cruz: No, Andrés Montero. Y estaba en un disco duro de ese tiempo, donde grabamos y después nadie más supo de ese computador. Era un material súper importante y se perdió. Eran hartas canciones.

Gepe: ¿En serio?

Javier Cruz: Sí, eran por lo menos 10 canciones. “Mila”, “Los golpes”…

Gepe: De veras… Estaría bueno hacer un demo de eso. Quizás las tocatas en vivo, yo tengo varias.

Javier Cruz: Cuando fuimos a Antofagasta, ahí parece que había algo. [Pausa] “Entre lazo”

Gepe: Sí… qué linda canción.

Foto: Patricio Fuentes
Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov