Culto
¿Arjona a la baja?

¿Arjona a la baja?

Acostumbrado a los récords en la cartelera local, el guatemalteco vio frustrado su debut en el Estadio Nacional. ¿Ha decaído el interés por el artista en el país? Diversos entendidos explican lo ocurrido.

Hasta que llegó ese momento que sus críticos esperaron durante años. Ricardo Arjona, el baladista superventas, el hombre récord de los 27 Movistar Arena, tropezó por primera vez en una cartelera chilena donde sólo sabía de éxitos. A comienzos de este mes, la productora de su concierto de este viernes 28, programado originalmente en el Estadio Nacional, anunció su traslado a la Pista Atlética, un lugar con menos de la mitad de la capacidad del primero (pasó de un reducto para 55 mil asistentes a otro para 25 mil). Algo similar ocurrió con su show en Antofagasta de este miércoles 26, que se mudó del Estadio Calvo y Bascuñán a las Ruinas de Huanchaca (su fecha en Concepción se mantiene en el Estadio Ester Roa).

Lo anterior lleva a una inquietud natural: ¿Ha decaído el interés por Arjona entre el público chileno? La respuesta no parece ser tan simple ni rotunda. Mal que mal, el guatemalteco pasó hace menos de un año por Santiago con cinco fechas en el Movistar Arena, el epicentro de su fenómeno criollo, donde entre 2012 y 2014 sumó otras once actuaciones. Con esos antecedentes, a los encargados de sus últimas visitas les pareció lógico apostar por su debut en el estadio de Ñuñoa.

Un frustrado debut que para Marcelo Contreras, crítico de música de La Tercera, es de alguna forma sintomático, aunque responde a factores diversos, entre ellos a “una mala lectura del momento actual” del solista: “Hay que tener claro que no son decisiones del artista, hay una planificación que corresponde a mánagers, agencias y productoras”.

Para él, Circo soledad, “sin ser un mal disco, tampoco justificaba repetirse el plato”. Además, apunta a un cierto desgaste. “En tiempos en que hay un empoderamiento de la mujer, Arjona ha demostrado tener opiniones que son divergentes del espíritu de este momento y eso se traspasa al público”, dice, en referencia a la última entrevista del cantautor al diario El País, donde consultado por los abusos en el espectáculo, y pensando en su hija actriz, declaró que “el que no denuncia, permite”. Y que “si ella [su hija] no reacciona, se hace cómplice”.

Sus dichos volvieron a dar motivos de queja a los numerosos críticos de la lírica del guatemalteco, ahora en una época de nuevas demandas y sensibilidades. “No quiero disfrazarme, ser víctima de la moda ni seguir el camino”, declaró a la agencia EFE el autor de Mujeres, quien, más allá del traspié local, no cede terreno en los ránkings y debutó en el número uno de la lista Latin Pop Albums de Billboard con su último LP. Lo mismo ocurre en el dial. “Sigue siendo súper pedido y los fans están muy pendientes de sus nuevos sencillos”, asegura Florencia Merlez, conductora de FMDOS.

Una opinión similar a la de su colega Pablo Aguilera, de radio Pudahuel. “Arjona es de repertorio permanente, no me atrevería a decir que tiene un bajón”, comenta el histórico locutor, para quien lo del Nacional, “más que un traspié de Arjona es un traspié de Chile, donde la oferta de conciertos supera la demanda”.

Desde T4F+Bizarro, firma que trae por segunda vez la gira del disco Circo soledad (2017), no ven lo ocurrido como un error de cálculo y aseguran que el tipo de montaje “hacía necesario un lugar de mayor intimidad y cercanía con el público”, en referencia al aforo para 25 mil personas de la Pista Atlética. Una cifra nada despreciable, por cierto, y similar a la del Campo de Polo de Buenos Aires, donde Arjona hará su único show de octubre, para luego rematar con dos fechas en su país natal. Será el cierre de “Circo despedida”, como se bautizó al tramo final del tour.

Sobre el autor:

Andrés del Real |
Sub-editor de Espectáculos de La Tercera.