Culto
Depredador busca su revancha con nueva película

Depredador busca su revancha con nueva película

Este jueves se estrena la cinta sobre el personaje que partió con Arnold Schwarzenegger y luego no ha tenido grandes éxitos. Una polémica con uno de sus actores ha teñido su promoción.

Sus más de 30 años de vida invitarían a pensar que su recorrido en el cine ha sido pletórico y consistente. Más si se considera que ha contado con nombres como Arnold Schwarzenegger, Danny Glover y Adrien Brody, además de tener dos encuentros fílmicos con otro personaje icónico como Alien. Pero lo cierto es que, mientras en la cultura popular sigue siendo objeto de veneración, las múltiples encarnaciones de Depredador en la pantalla grande no siempre han sido satisfactorias.

En rigor, la única cinta que puede ser considerada un éxito rotundo es la dirigida por John McTiernan (Duro de matar) en 1987, que tuvo a Schwarzenegger como el líder de un cuerpo militar que se enfrentaba al cazador extraterrestre en Centroamérica. Un filme que para siempre dejó asociado al personaje con la jungla y a escenas de alta carga de violencia, en su momento plenamente vigentes.

Cuatro películas después, la tarea que enfrenta el personaje es volver a sus mejores días -además de pavimentar el camino para nuevas secuelas-, con el director Shane Black (Iron Man 3) a la cabeza y el presupuesto más holgado de toda la franquicia. Bajo el título de El Depredador (llega este jueves a la cartelera chilena), la nueva cinta mezcla escenarios, entre México, laboratorios y un barrio de Estados Unidos amenazado por la llegada de estas criaturas, mejoradas y más letales que nunca, que se batirán a duelo con un improbable equipo de hombres.

Black, parte del elenco de la original y guionista de Arma mortal, reconoció a Entertainment Weekly que en su decisión de hacer este nuevo filme “había un poco de nostalgia involucrada”, explicando que “me gusta la idea de una película que sea una vuelta a una época que la primera capturaba tan bien (…) era una cinta realmente definitoria, combinando la locura Rambo de esa era con la moda de ciencia ficción de Alien de una manera que por alguna extraña razón ha perdurado por 30 años”.

Aunque algunos seguidores reivindican la segunda parte de 1990, con Danny Glover como protagonista en vez de Schwarzenegger, o no desmerecen lo hecho por el húngaro Nimród Antal con Depredadores(2010), lo cierto es que ninguna de las siguientes películas ha logrado estar a la altura de la primera. Tampoco Alien vs. Depredador (2004) y Alien vs. Depredador: Réquiem (2007), vapuleadas por la crítica.

Con un elenco que lideran Boyd Holbrook (Narcos), Trevante Rhodes (Luz de luna) y el joven Jacob Tremblay (La habitación) como un niño con autismo, el intento de Black por dar nueva vida a la franquicia ha despertado reacciones dispares, resaltando su desatado uso de la violencia y la inyección de humor. The Guardian destacó que “hay un cierto encanto en su capacidad de evocar el pasado sin recurrir al pastiche”, mientras que Indiewire apuntó a que “se siente como un reinicio confuso y desesperado”.

La película enfrentó la refilmación de su parte final este año -lo que el director justificó con que querían que fuera de noche y no de día, como en un inicio-, pero además tuvo otro cambio de última hora: el corte de una escena en que figuraba Steven Wilder Striegel, actor y amigo de Shane Black que ya había aparecido en Iron Man 3 y Dos tipos peligrosos.

La decisión fue a pedido de la actriz Olivia Munn (una de las figuras más visibles del #MeToo), que se enteró que su compañero de reparto estaba en el registro de delincuentes sexuales y en 2010 cumplió una pena de seis meses en la cárcel, luego de hacerle una propuesta sexual a una menor de 14 años a través de internet. Un antecedente que, por limitaciones legales, Fox señaló que ignoraba. “Es sorprendente e inquietante que nuestro director no haya compartido esta información (…) antes, durante o después de la producción”, dijo la actriz a Los Angeles Times, mientras que el cineasta emitió una declaración pública en que pedía disculpas por haber incluido a Wilder.

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