Culto
“No se fue, yo lo eché”: el disco de Paul McCartney que anunció la separación de los Beatles

“No se fue, yo lo eché”: el disco de Paul McCartney que anunció la separación de los Beatles

El último álbum que grabaron los fab four fue Abbey Road, pero pretendían esperar al lanzamiento de su álbum Let it be para dar a conocer que ya no seguirían como banda. Sin embargo, McCartney decidió pasar por alto este consenso y publicar de todos modos su trabajo solista.

En febrero de 1968 fue grabado el disco Let it be, el décimo tercero de la discografía de The Beatles. Sin embargo, decidieron posponer su publicación hasta después del último álbum que grabaron juntos: Abbey Road.

Ya habían anticipado su despedida con una presentación en vivo desde la azotea de Apple Records, con temas inéditos que solo ellos sabían que eran los últimos que el público escucharía directamente de la voz e instrumentos de los fab four.

Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr acordaron que, si bien el ambiente de trabajo entre ellos era insostenible, no harían ningún anuncio oficial de su separación hasta que fuese lanzado Let it be, disco con canciones como su homónimo himno, además de “Across the universe” y “Get back”. Pero esto no se cumplió, y el detonante fue el paso que McCartney decidió dar para lanzar su carrera solista.

En abril de 1970 salió al mercado Paul McCartney, disco debut solista con canciones como “The lovely Linda” y “Maybe I’m amazed”, un mes antes que se publicara el último trabajo discográfico de The Beatles.

El disco, además de la canciones, contenía una suerte de ‘autoentrevista’, donde se refiere a la experiencia de grabar solo y la posibilidad de reunirse con The Beatles: “No sé si la ruptura es temporal o definitiva”, lo cual fue interpretado por la prensa como una renuncia por parte de McCartney.



John Lennon se indignó. Fue él quien manifestó en primera instancia que quería dejar el grupo en septiembre de 1969, pero decidió no hacer nada hasta después de la publicación de Let it be y su respectiva difusión. De hecho declaró ante la prensa: “Paul no se fue, yo lo eché”.

A fines de 1970, la disputa encontró un cierre en tribunales, donde la banda fue disuelta tras una serie de negociaciones y trámites varios que terminaron con la sociedad que McCartney, Lennon, Harrison y Starr habían conformado. Desde enero de 1975, The Beatles dejaron de existir en los documentos y de hecho.

Son varios los factores que incidieron en el quiebre definitivo de los hombres de “Hey Jude”. La química entre ellos que fue en declive con el paso de los años, la muerte de Brian Epstein -mánager que descubrió a la banda en The Cavern Club en 1961- y la teoría más recurrente: la llegada de Yoko Ono a la vida de John Lennon, y la salida pública de Paul McCartney con su disco debut.

“No soy responsable por la separación de los Beatles como algunos sugieren”, se defendió McCartney años después en entrevista con The Times of London Yesterday. “De hecho fui el último en querer eso. Yo quería que nosotros siguiéramos de gira, volver a estar juntos”, pero explicó que, al no ver vuelta atrás, decidió procesarlo como un divorcio: “No quieres saber de tu ex esposa. Después de todo lo malo, sientes el deseo de completar el quiebre”.

Los de Liverpool continuaron en la música, y la esperanza de los fans de ver nuevamente reunido al cuarteto de “Love me do”, seguía en pie hasta la noche del 8 de diciembre de 1980, cuando Mark Chapman asesinó a John Lennon afuera de su residencia en Nueva York.

“Desde un punto de vista estrictamente egoísta, le pediría que se deshiciera el legado que me dejó”, manifestó McCartney en la misma entrevista. “Le pediría que le dijera a todos lo que le dijo a Yoko Ono en la privacidad de su habitación. Yoko y yo hablamos por teléfono muchísimo estos días, desde su muerte, y lo que ella me dice es algo muy importante: John aún me quería, después de todo”.


Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov