Culto
Los nueve días de Paul McCartney en una prisión japonesa

Los nueve días de Paul McCartney en una prisión japonesa

El ex fab four ya había pagado multas y se le había negado la visa estadounidense por la tenencia de cannabis, pero fue en el país nipón que lo sentenciaron a la cárcel.

Paul McCartney, el músico de 76 años que adquirió fama como parte de The Beatles, arrastraba un extenso prontuario de consumo de marihuana cuando fue detenido en Japón.

Una de las primeras sanciones públicas que debió pagar el cantautor fue en 1972 ante un tribunal sueco, el cual le exigió £1000 -aproximadamente 1 millón de pesos chilenos- por posesión de cannabis. Al año siguiente, la policía de Escocia halló plantas de marihuana creciendo en su granja, por lo que lo sancionó con £100 por el cultivo ilegal de marihuana.

El gobierno de Estados Unidos, considerando dichos antecedentes, se negaba a darle la visa, impedimento que levantaron en diciembre de 1973. Sin embargo, vio peligrar nuevamente la posibilidad de viajar a Estados Unidos cuando lo detuvieron por posesión de marihuana en Los Angeles en 1975, situación que no pasó a mayores ya que su esposa Linda asumió la responsabilidad y el tribunal no continuó el proceso.

El 21 de junio de 2018, Paul McCartney grabó junto al animador James Corden un episodio de Carpool Karaoke. Fue tal la popularidad de dicho programa -y la cantidad de material grabado- que decidieron editarlo como un especial de 1 hora llamado Carpool Karaoke: when Corden met McCartney live from Liverpool.

En él, el hombre de “Hope of deliverance” abordó nuevos temas como el mito de su muerte y los nueve días que pasó en una prisión japonesa en enero de 1980.

El hecho ocurrió en el marco de una gira junto a Wings en que el músico viajó a Tokio, ciudad en donde los funcionarios de aduana encontraron 200 gramos de cannabis en sus maletas.

La policía nipona procedió según el protocolo: incautaron la droga, lo arrestaron y lo mantuvieron en una cárcel mientras se decidía cómo sentenciarlo.

“Todavía estoy confundido sobre cómo sucedió eso, pero sucedió”, le dijo McCartney a Corden según registra NME. “Tenía algo de marihuana en mi maleta y terminé en la cárcel nueve días. ¡De miedo!”.



A pesar del mal rato, McCartney recordó la experiencia con humor, contando por ejemplo cómo eran los baños compartidos: “Al final, yo estaba como, ‘¡Vamos! Voy a entrar con los chicos’. Entonces entramos todos y fue divertido, ya sabes, estar en la bañera con todos estos japoneses…”.

Incluso valoró que el hecho de ser una ‘celebridad’ lo liberara antes de su condena, consistente en siete años de trabajo comunitario.

Tras nueve días en la prisión local de Tokio, McCartney fue puesto en libertad y deportado sin cargos penales. 

En una entrevista posterior a su arresto en Japón, un periodista le pregunta: “¿Aún fumas?”, a lo que McCartney responde: “No, lo dejé”. Además aseguró que fue un gran error: “Yo estaba en América, donde la actitud es muy diferente a la de Japón. Sacaré una canción de esto, quizás con algunas palabras en japonés”, dijo sonriendo.

Wings canceló los 11 conciertos que tenía programados y, dadas las circunstancias, regresaron inmediatamente a Inglaterra.



En 1984, cuando estaba de vacaciones en Barbados, fue arrestado nuevamente por posesión de marihuana y tuvo que pagar una multa de 200 dólares, y cuando volvió a Inglaterra dijo ante la prensa: “El cannabis es […] menos nocivo que el ron, whisky, la nicotina y el pegamento, todo lo cual es perfectamente legal […] no creo […] [que] yo estuviera haciendo daño a alguien, en absoluto”.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov