Culto
Insaciable: una sátira deficiente alimentada por la polémica

Insaciable: una sátira deficiente alimentada por la polémica

Previo a su estreno, y solo con un tráiler como antecedente, más de 200 mil personas firmaron una petición para que se cancelara esta serie que acusaron de avalar la delgadez como estándar de belleza. Sin embargo, ese es el punto menos relevante en una producción que mezcla tantas temáticas que no logra sostenerse con ninguna de ellas.

Apenas un par de semanas antes de su estreno, Insaciable se convirtió en un tema polémico y los argumentos estaban solo en su tráiler. Más de 200 mil personas firmaron una petición en change.org pidiendo la cancelación de esta serie original de Netflix que, según los impulsores de la petición, fomentaba el “fat-shaming” (burlarse o rechazar a quienes tienen sobrepeso u obesidad).

A partir del tráiler se muestra una premisa simple, la que, naturalmente, daba para pensar que era otra ficción que glorificaría la delgadez como lo socialmente aceptado. Patty Bladell, una adolescente de 17 años, sufre bullying en su escuela por ser obesa. Un día se pelea con un vagabundo que de un golpe destruye su mandíbula, obligándola a seguir una dieta líquida todo el verano. Tras unos meses, Patty regresa delgada y es vista como una mujer atractiva por sus compañeros y el resto del mundo, poder que Patty quiere usar para cobrar venganza.



La polémica no detuvo su estreno de 12 episodios el pasado 10 de agosto. No faltaron comentarios en defensa de la ficción que apuntaban a que, quienes no quieren verla que simplemente no lo hagan, o se ejemplificó con Dear white people, que fue vista como racista previo a su debut siendo que buscaba reflejar todo lo contrario. De hecho, la carta en change.org y los comentarios contrarios causaron que tuviera una audiencia superior a la prevista.

Con todos los episodios ya disponibles en la plataforma, son varios los puntos que permiten afirmar que la ficción no es recomendable, pero ninguno de ellos apunta al fat-shaming ni la glorificación de ciertos estándares de belleza como  argumentos en contra. En la ficción creada por Lauren Gussis estos temas se pierden en el exceso de otros conflictos que no dan sustento suficiente a Insaciable, ni juntos, ni por separado.



Lo que el tráiler no dejó ver -como es lógico- fue un 80% de los temas que abordaría la serie: tras el incidente que hizo que Patty bajara de peso, conoció al abogado Bob Armstrong, quien además se dedica a entrenar jóvenes para concursos de belleza. Además de defenderla en el caso contra el vagabundo con quien peleó, comenzó a prepararla para el certamen Miss Magic Jesus. La joven que antes se dedicaba a ver películas de Drew Berrymore con su mejor amiga Nonnie, cambió totalmente su norte y dio prioridad a su apariencia física, pero sobre todo, a lo que podía lograr si usaba su cuerpo para seducir.

A partir de su ingreso al mundo de los concursos de belleza, Patty descubre y forma parte de oscuras operaciones que no son una sorpresa para el espectador: presiones por parte de padres y madres hacia sus hijas, abuso de sustancias y vicios, desórdenes alimenticios, y triquiñuelas orquestadas por los padres, couchs, entrenadores y las mismas jóvenes.

Todo lo anterior es tratado con tal superficialidad y rapidez que no alcanza a ser un pilar suficientemente fuerte dentro de la trama. Está siempre presente, pero siempre se ve opacado por otra de las dificultades -en su mayoría- provocadas por la misma Patty.

Lo que desplaza con creces el tema de los certámenes de belleza es el deseo de venganza de Patty Bladell, lo cual la lleva a cometer asesinatos -recordando al estilo de Scream Queens-, relacionarse con quien se le de la gana y hacer y deshacer amistades según le convenga y pelear con su madre que siente totalmente lejana y a quien acusa de todos sus conflictos. Nada revolucionario en el género de ficciones estadounidenses adolescentes.

Otro ámbito que se hace presente en Insaciable es la liberación sexual, no solo de los adolescentes que protagonizan la ficción, también de los adultos que deberían ser la voz de la razón y terminan siendo el origen de cada uno de los pasos en falso que dan sus hijos: intercambio de parejas de un día a otro, infidelidad e incluso estupro.



Quizás lo único rescatable de estos 12 episodios es la trama en torno al personaje de Nonnie, la mejor amiga de Patty, que desde el primer episodio se da a entender que está enamorada de ella sin asumirse como lesbiana. A medida que avanza la ficción, Nonnie se atreve a enfrentar a lo que realmente siente y quiere, y ser una amiga que le dice a Patty cuando está equivocada, y no seguirla en absolutamente todo lo que hace. Tema que, al igual que los anteriores, tampoco es innovador, pero sí resulta más “esperanzador”.



Más que mostrar una adolescente obesa víctima de bullying, que de pronto es delgada y ve el mundo rendido a sus pies; Insaciable da cuenta de una joven profundamente atormentada porque nunca se siente cómoda en su piel, que sufre por el ambiente tóxico que la rodea y porque ella misma se adentra en este mundo de coronas, flores y sonrisas falsas que pretenden ocultar los peores vicios humanos.

La creadora de la ficción y la actriz principal pidieron, ante la controversia previa al estreno, que se le diera una oportunidad a la serie porque no muestra la delgadez como virtud, sino que es una sátira y comedia negra. Lamentablemente, fracasa magistralmente entregando una mezcla de fórmulas conocidas que pretenden abarcar muchos temas polémicos sin tocar ninguno con la suficiente fuerza.

Dicen que no hay mala publicidad y, en este caso, la petición ingresada a change.org puso la atención en una realización que perfectamente pudo ser invisible.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov