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Cambiando la industria: cómo el próximo álbum de BTS puede ser una nueva puerta de entrada para el k-pop

Cambiando la industria: cómo el próximo álbum de BTS puede ser una nueva puerta de entrada para el k-pop

Clasificado como fenómeno internacional, el grupo lanzará su disco Love Yourself: Answer el 24 de agosto y con él, un mensaje de amor propio que pretende tener repercusión en la escena, y quizás, transformar desde dentro la industria del pop coreano.

“Es raro, definitivamente te amé mucho, me adapté a todas tu cosas, quería vivir mi vida por ti. Pero mientras sigo haciendo eso, no puedo calmar la tormenta en mi corazón, y detrás de la máscara se revela la verdad: es a mi mismo a quien debería amar”.

La frase suena cliché en muchos sentidos, pero en una industria que ha idealizado a sus artistas desde los inicios, que se había mantenido en los estándares pop hasta hace poco y que convive en una sociedad como la de Corea del Sur, donde tópicos como la salud mental y la aceptación aún son tema tabú, un mensaje así es muy potente para el medio y sobre todo para los fans.

La letra es de “Epiphany”, la nueva canción de BTS que adelanta su próximo álbum de estudio Love Yourself: Answer, que verá la luz el 24 de agosto. Este lanzamiento cierra la trilogía “Love Yourself”. Los primeros dos discos, Love Yourself: Her y Love Yourself: Tear, fueron los que llevaron su carrera a instalarse definitivamente en el ojo internacional, directamente desde Seúl a los Billboard, a los American Music Awards, y al mundo.



Desde el primer momento fueron controversiales en su propio país. Cuando debutaron en la industria del pop coreano, en 2013, Bangtan Sonyeondan hizo algo arriesgado: mencionó problemas sociales en sus canciones. Cosas que en otras regiones del planeta podrían parecer temas resueltos, no lo eran en una muy moderna pero conservadora Corea del Sur, como la alta competitividad y el sistema educativo.

Sin perder la esencia de lo que siempre impresionó de los grupos de k-pop en la industria americana, los siete chicos de BTS también hicieron noticia por sus elaborados videoclips, complicadas coreografías y estética, incluso cuando venían de una empresa muy pequeña.



La rápida aceptación del grupo a nivel internacional comenzó a llamar la atención de los medios, quienes ya expuestos al k-pop desde el éxito de grandes grupos como SHINee, Girl’s Generation, Super Junior y Big Bang a mediados de los 2000, se sorprendieron de la repercusión inmediata que tuvo BTS con una propuesta tan diferente, donde ellos mismos producían su música.

Pero el ascenso fue rápido. Conciertos por todo el mundo, éxito de ventas, primeros lugares en los rankings y expertos tratando de explicar su repentina fama, demostraban que había algo en ellos que estaba aún muy escondido en el mundo del k-pop, y ese era su mensaje. Una actitud rebelde pero consciente que se podía tapar muy bien con maquillaje, profesionalismo y una calidad de producción indudable, pero que los jóvenes al rededor del mundo podían sentir.



La trilogía que comenzó con su álbum Love Yourself: Her (2017), cambió las reglas del juego. Todo el furor internacional de su disco pasaba justo en el momento que el mundo del entretenimiento coreano se lamentaba la muerte por suicidio del cantante de SHINee, Jonghyun. Corea del Sur, el país con la taza de suicidios más grande del mundo, vivía en su industria el resultado de todo lo que BTS había mencionado en sus canciones, y el título “Ámate a ti mismo”, era lo suficientemente fuerte como para que fuese, de algún modo, una campaña.

Aliados con Unicef, BTS lanzó la campaña “Love Myself” con el fin de terminar con la violencia y para que, según ellos, “los niños y los adolescentes puedan vivir una vida feliz y saludable, sin miedo”. El 3% de las ganancias de ese álbum (hablamos de millones de dólares) serían para la campaña que incentivaba a todos sus seguidores a amarse a sí mismos y al resto.



BTS sin duda tiene más fuerza que otros grupos en ese aspecto, pero la industria completa ha mutado con el paso del tiempo. Lo que antes era solo caras bonitas y bailes pegajosos, hoy se ha transformado a conceptos propios, más participación de los integrantes en la música que hacen, conciertos de alta calidad y menos miedo, una plataforma para llegar a los jóvenes.

En este campo, otros grupos no se quedan atrás. Nombres como Red Velvet también llaman la atención en el extranjero por sus mensajes de empoderamiento femenino. O Holland, el primer idol coreano que asumió abiertamente su homosexualidad y que sus canciones hablan sobre eso, son solo unos ejemplos de cómo la escena está cambiando poco a poco.



BTS vuelve a las pistas con su nuevo álbum Love Yourself: Answer, material discográfico que se lanzará el próximo 24 de agosto. Este representa el cierre de una era y, como el título dice, la “respuesta” a la trilogía que los llevó a ser tan exitosos internacionalmente. Porque detrás de su presentación en los Billboard, los premios y colaboraciones con artistas americanos, la historia de sus dos álbumes anteriores relatan el tormentoso camino de amar a alguien, sufrir, no tener esperanza, y darse cuenta finalmente, que la única solución es amarse a sí mismo.

Para entender la importancia de esa declaración, hay que tener en cuenta que los mensajes son recibidos por sus seguidores en todo el mundo y también son recibidos en una Corea del Sur que ha basado su concepto de fanatismo en una idolatría casi enfermiza, una que nunca ha dejado espacio para el amor propio. Menos en una sociedad tan competitiva con altas tasas de depresión (más de dos millones de personas al año sufren esa enfermedad) y obsesión con la imagen (Corea es conocido como el país estrella de la cirugía estética).



El k-pop había representado perfección y reflejado estándares imposibles de alcanzar. Y aunque los perfectos looks de sus siete integrantes siguen la línea tradicional de esta industria, la música, su actitud y sus declaraciones públicas comienzan a transformar para siempre el mundo del pop coreano, y con él, las formas en que puede llegar a ser un fenómeno global con mucha más aceptación que hoy.

Sobre el autor:

Magdalena Bordalí |
Periodista. En Twitter es @emebordali