Culto
Literatura contra el racismo: el nuevo libro de Johan Mijail

Literatura contra el racismo: el nuevo libro de Johan Mijail

Radicado desde 2012 en Chile, el escritor dominicano, de 28 años, hoy presentará su obra, Manifiesto antirracista, en el MAC del Parque Forestal.

“Crecí en un país muy conservador”, dice Johan Mijail, nacido en República Dominicana en 1990. “En mi casa nunca hubo violencia física como le ocurrió a muchas amigas”, agrega el escritor, quien vive desde el 2012 en Chile. “El problema era la raza. Mi papá es blanco y mi mamá no, y nunca pudieron consumar una estabilidad de pareja. La familia de mi padre nunca quiso a mi mamá por ser negra”, cuenta el autor y también performer, sentado en un café del barrio Bellas Artes.

“Es obvio que esto también marcó mi manera de ver el mundo, como las prácticas culturales afroamericanas”, señala Mijail, quien narra su experiencia en el país y establece un retrato migrante en Manifiesto antirracista.

El nuevo volumen es el tercero de Mijail, tras Metaficción (2012) y Pordioseros del Caribe (2014), y será presentado hoy, a las 20 h, en el MAC del Parque Forestal. Publicado por la editorial Libros de La Mujer Rota, en la presentación el autor estará acompañado del periodista Diego González y la académica María Emilia Tijoux, quien escribe el prólogo de Manifiesto antirracista.

“Este es un libro sobre el racismo (…) El cuerpo negro-negra migrante puede ser entendido como cuerpo de excepción, como producción de un Estado que apela a la discriminación racial vivida como racismo cotidiano…”, anota la socióloga de la Universidad de Chile.


Ley e identidad

Johan Mijail aterrizó en 2012 en el país para participar en un festival de performance. Optó por quedarse y desde entonces ha trabajado realizando talleres de poesía y creando proyectos junto al Colectivo Universitario de Disidencia Sexual. “Mi escritura siempre tiene un posicionamiento feminista”, señala el artista, quien subtitula su libro como Escrituras para una biografía inmigrante. Una imagen suya de torso descubierto, tomada por la fotógrafa Paz Errázuriz, ilustra la portada de Manifiesto antirracista.

“Me gusta mucho caminar por la ciudad y en estos años te vas dando cuenta de cómo los distintos acentos comienzan a aparecer y así también los insultos”, comenta Mijail. “Mi cuerpo todavía genera sospecha en el espacio público”, afirma, y narra una experiencia a poco de haber llegado. “En el libro yo hablo de una escritura ‘Masisi’, que en creole -criollo haitiano- significa ‘maricón’. Eso me lo gritó un chileno obrero de la construcción, en avenida Portugal, que lo más seguro aprendió la homofobia en su trabajo con compañeros haitianos”, dice, y comenta que el próximo 15 de septiembre parte la exposición colectiva, donde participará, Todos los tonos de la rabia, en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, en España.

Con una frase con grandes letras abre Manifiesto antirracista, donde se lee: “Sueño con no tener que explicar en todos lados lo que dice mi pelo y mi piel”. Más adelante Mijail escribe que nunca ha tenido una cama: “Digamos, he ocupado camas, dormido sobre ellas, pero nunca he tenido una para mí. De niño me iba a la cama de mi madre, de mi abuela, de mis tíos. La cama es a su vez una identidad y yo no tengo una: no tengo identidad, ni cama, ni casa”.

En el libro igualmente se refiere a compatriotas que han tenido un vínculo con Chile. Está el caso de Juan Andrés Blanco Castillo, dominicano que integró el MIR, quien había salido de su país en 1969 para estudiar Economía en la Unión Soviética. Tres años después llegó a Santiago y dio clases de ingeniería en la U. de Chile, hasta que fue detenido en septiembre de 1973.

“Quise incluirlo porque habitualmente los comentarios de la gente son muy amnésicos, como que nunca hubiesen antecedentes de negros en el país”, dice Mijail sobre Blanco Castillo, quien fue llevado por funcionarios de la Armada al buque Lebu, en Valparaíso, y cuyo paradero aún se desconoce. Además, está el recuerdo de Maribel Pujols, mujer dominicana, de 44 años, quien murió en el desierto tras pasar ilegalmente la frontera y luego de pagarle a “un coyote” US$ 2 mil, en noviembre de 2016.

Sobre la nueva ley de migración, el artista señala que “se maquilla como la legalización del extranjero, pero hay un terrible nivel de discriminación, porque se establece un criterio de selección, justamente se le dificulta más la residencia a la gente pobre y trabajadora, y que regularmente es negra”.

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