Culto
Pedro Pascal, actor: “El ambiente en EE.UU. está difícil. Yo al menos estoy aterrado”

Pedro Pascal, actor: “El ambiente en EE.UU. está difícil. Yo al menos estoy aterrado”

Tras su comentado paso por series como Narcos, el actor chileno de mayor renombre en Hollywood inicia una temporada estelar en el cine estadounidense con El justiciero 2, que llega al país en agosto. Aquí, cuenta Culto cómo fue filmar con su ídolo, Denzel Washington, y define su postura frente a las políticas migratorias de Trump.

En los últimos meses Pedro Pascal ha tenido miedo. El actor nacido en Santiago hace 43 años, que se ha hecho un espacio destacado en la primera línea del cine y la televisión estadounidense a punta de personajes audaces y casi imperturbables, de antihéroes que parecen venir ya de vuelta en la vida -como Oberyn Martell en Game of thrones y el agente Javier Peña en Narcos, dos de las series más aclamadas de los últimos años-, en la vida real no tiene reparos en reconocer cuando está nervioso o “aterrado”, según reconoce a Culto al otro lado del teléfono, desde EE.UU.

Nervioso, cuenta, por el hecho de compartir escenas con uno de sus principales ídolos y referentes de Hollywood: el actor estadounidense Denzel Washington, con quien protagoniza El justiciero 2 (The equalizer 2), la secuela del thriller de acción de 2014 que se estrena en Chile el 16 de agosto, nuevamente bajo la dirección de Antoine Fuqua (Día de entrenamiento, Ataque a la Casa Blanca), nombre clave del cine de acción de este siglo. “Toda mi vida admiré a Denzel. Para mí es la gran estrella de la industria de Hollywood”, cuenta Pascal. “Desde que era joven vi todas sus películas en el cine, y siempre me gustaron mucho, en especial las que hizo con Spike Lee, así que actuar con él es algo muy especial. Sobre todo que sea en este proyecto en particular, con Antoine Fuqua. Todo eso hace que este momento sea súper icónico para mí”.

Pero los verdaderos miedos del actor, cuyo verdadero nombre es José Pedro Balmaceda Pascal, no están en los set de filmación, sino en la Casa Blanca. O más bien, en las políticas y decisiones que han salido de ésta desde enero del año pasado, sobre todo aquella que, hace sólo unas semanas, separó a los niños inmigrantes en suelo norteamericano de sus padres, lo que motivó airados reclamos y llamados de alerta de distintos ciudadanos estadounidenses, entre ellos el actor chileno. “No sé cómo sobrellevarlo”, cuenta. “La división cultural aquí está muy marcada. Por un lado está la defensa de los Derechos Humanos, y por otro los derechos de algunas personas en particular, defendidos a expensas de los demás”.

– Como actor y como inmigrante en Estados Unidos, ¿cuál es su posición ante estas políticas de la administración de Donald Trump?

– Mi posición es demasiado clara. Estamos en un momento muy oscuro, en cuanto a lo que se permite en este momento políticamente, a lo que está pasando. Yo vivo en un mundo donde todos estamos en contra de esta administración, pero la cosa avanza y este tipo de situaciones siguen pasando. Creo que efectivamente el ambiente en Estados Unidos está difícil, hay mucha confrontación, y mucho miedo también. Yo al menos estoy aterrado.


El compañero Denzel

Más allá de sus preocupaciones por el devenir social y político del país al que llegó de niño y donde se desempeña como actor hace dos décadas, la carrera de Pedro Pascal, si bien explotó tarde, va sumando hitos y superándose año a año. De hecho, de aquí al 2019 estrenará tres nuevas películas con nombres estelares en sus créditos, entre ellas If Beale Street could talk, el próximo filme del premiado director Barry Jenkins -el mismo tras la ganadora del Oscar Luz de luna-, y la segunda parte de La mujer maravilla, la heroína de moda en la pantalla grande. Además, el mes pasado fue invitado a ser parte de la Academia de Hollywood, junto a otros chilenos como Paulina García y Daniela Vega. “Me pone muy feliz de estar con Daniela, a quien no conozco, y con Paly, con quien trabajé en Narcos”, comenta.

Si bien opta por no adelantar mucho de sus próximos proyectos -entre los que también se encuentran Triple frontier, una película para Netflix junto a Ben Affleck-, Pascal se entusiasma al hablar de El justiciero 2 y de las clases de pelea y tiro que tuvo que tomar para preparar su personaje, Dave York; un ex operaciones especiales de la CIA y brazo derecho del protagonista, Robert McCall, el agente en retiro que, nuevamente, se ve forzado a volver a la acción.

“ Dave es un personaje muy interesante. Cuando muere nuestra jefa tenemos que salir de lo que estamos para encontrarla, pero no sabemos por dónde partir. En ese sentido, yo soy la primera puerta de este pasado que se le abre a Robert, soy su compañero y él es como un hermano para mí, o como un padre incluso”, cuenta.

– ¿Cómo fue el ambiente durante la filmación y el trabajar codo a codo con su ídolo actoral?

– Al principio yo estaba muy preparado y muy nervioso. Partía con cinco páginas de puro texto, y me recogieron a las cinco de la mañana para ir a trabajar. De verdad dormí como una hora. Cuando llegué [al set] como que nadie se me acercaba, nadie me hablaba mucho. Pensé que iba a estar solo mucho rato, hasta que de repente se abre la puerta del trailer en el que estaba y era Denzel, que había entrado para saludarme. Nos pusimos a hablar del proyecto y nos quedamos conversando como una hora y media. Como compañero y como colega es lo mejor. Siempre se hacía un momento para conversar.

Sobre el autor:

Andrés del Real |
Sub-editor de Espectáculos de La Tercera.