Culto
Heridas que nunca sanarán: la historia detrás de “Crawling” de Linkin Park

Heridas que nunca sanarán: la historia detrás de “Crawling” de Linkin Park

Casi veinte años atrás, la banda de California lanzó el segundo sencillo de Hybrid theory, su disco debut. La canción, ganadora de un Grammy, abordaba los problemas personales de Chester Bennington: una depresión y traumas de infancia que lo acompañaron hasta sus últimos días.

De lo primero que los integrantes de Linkin Park estuvieron cien por ciento seguros, fue sobre la calidad vocal de Chester Bennington. En esa época, entre fines de 1998 y principios de los 2000, una voz así de potente era lo único que les faltaba para comenzar un proyecto de nü metal y hip hop que ya había atravesado varias etapas.

Pasaron de llamarse SuperXero a Xero, y de Xero a Hybrid Theory. Ni siquiera el nombre de la banda estaba decidido cuando Mark Wakefield, el primer vocalista, se retiró del grupo y le dio el espacio a Bennington, entonces un joven de 22 años con una capacidad que, según los propios miembros de Linkin Park, permitió expandir los horizontes creativos del grupo tanto en composición como en interpretación.



Bajo esa premisa, y luego de saber que finalmente se llamarían Linkin Park, la banda compuesta por Mike Shinoda, Brad Delson, Joe Hahn, Rob Bourdon, Dave Farrel y Chester Bennington, estaba lista para crear su primer álbum de estudio Hybrid Theory (2000), en honor a su nombre previo.

“Crawling” fue la primera canción en la que trabajaron junto a Bennington, aunque no se llamaba “Crawling” ni sonaba como tal. Era un demo llamado “Blue” que no le gustó a la banda pero que les sirvió para darse cuenta del talento del nuevo vocalista. Con esa certeza en mente, Mike y Chester comenzaron a escribir otras letras sobre la melodía del tema:


Inspirado en los problemas que había tenido desde temprana edad con las drogas y el alcohol, Chester Bennington se sinceró por completo en la canción: “Arrastrándose en mi piel, esta heridas no sanarán. El miedo me hará caer, confundiendo lo que es real”.

“Es probablemente la canción más literal que haya escrito para Linkin Park”, contó después en una entrevista con Noisecreep el año 2009.

En general, todos los temas hablaban de una forma u otra sobre sus experiencias personales. Siendo muy joven, el músico había tenido que lidiar con abuso infantil, un matrimonio fracasado y una depresión constante. Pero ninguna letra se sintió tan personal como “Crawling”.

Cuando por fin estuvo escrita, decidieron grabarla por partes. Comenzaron con la voz de Chester, después la guitarra de Mike Shinoda y luego la llevaron al estudio para que el resto de la banda pudiese trabajar en ella.


Según sus propias palabras, la canción “Se trata de sentir que no tenía control sobre mí mismo en términos de drogas y alcohol. Ese sentimiento, poder escribir sobre él, cantar al respecto, esas palabras vendieron millones de discos, gané un Grammy, gané mucho dinero. No creo que me haya inspirado a crear algo así viendo a alguien más pasar por eso”.


Hay algo dentro de mí que me deprime

Con “Crawling”, Chester Bennington y Mike Shinoda querían hacer una declaración. Y es que sabían perfectamente que ese tipo de problemas no eran responsabilidad de nadie más que ellos mismos. Y así, con una seguridad en sus palabras, el vocalista de Linkin Park anunciaba algo que volvería a anunciar un poco antes de su muerte: “Es fácil caer en esa cosa de ‘pobre, pobre de mí’, de ahí provienen canciones como ‘Crawling’: no ​​puedo soportarme a mí mismo. Pero esa canción es sobre asumir la responsabilidad de tus acciones. No digo ‘tú’ en ninguna parte de la canción. Se trata de cómo yo mismo soy la razón por la que me siento así. Hay algo dentro de mí que me deprime”. Tal como dice la letra: “Hay algo dentro de mí que me empuja debajo de la superficie”.

Consciente de los fantasmas que lo atormentaban-y que nunca dejaron de atormentarlo- Bennington asumió su rol, y aunque muchas veces declaró que era el tema más difícil de cantar en vivo sentimental y físicamente, él y todos los integrantes de Linkin Park transformaron “Crawling” en una de sus más icónicas obras maestras del nu metal.

17 años después, y solo meses antes de que el músico muriera por suicidio el 20 de julio de 2017, Linkin Park registró una de las muchas veces que interpretaron ese sencillo en la forma que más les acomodaba en sus últimos conciertos: solo con un piano, y la voz de Chester reemplazada por sus fieles fanáticos.


Sobre el autor:

Magdalena Bordalí |
Periodista. En Twitter es @emebordali