Culto
Frank: el álbum debut que Amy Winehouse dedicó a Sinatra

Frank: el álbum debut que Amy Winehouse dedicó a Sinatra

La cantante británica lanzó su primer disco el 2003, cuando tenía 20 años y una carrera prometedora como exponente del soul y R&B.

La palabra ‘Frank’ tiene dos interpretaciones. La primera es una traducción del inglés al español derivado de la ‘franqueza’ u ‘honestidad’, y la segunda es el nombre de una persona.

El álbum Frank de Amy Winehouse, el debut de la artista británica, tiene ambos significados: a través de sus letras Amy quiso ser sincera y también homenajear a Frank Sinatra, uno de sus ídolos musicales.

Lanzado en octubre de 2003, este disco significó la entrada de Winehouse a la industria, de la mano del sello Island. Con la publicación de sencillos como “Stronger Than Me” y “F*** me Pumps”, la joven artista ya anticipaba un trabajo aclamado por el público y la crítica, pronóstico que se cumplió.

El álbum conformado por 16 canciones fue nominado a los Brit Awards en dos categorías e ingresó a los ránking musicales en Estados Unidos y Reino Unido. Amy Winehouse ya tenía un pie en la escena musical para comenzar a conquistar audiencias como exponente del soul y R&B.

La cantautora compuso desde su experiencia, entregando al público lo que quería decir su corazón. La melancolía, la tristeza y el amor eran los temas habituales de sus canciones que, si bien no pretendían dar en el gusto a las masas, sí fueron capaces de conquistar.


Franca

La canción “In my bed” fue explicada por la cantante en entrevista con Pete Lewis en Blues and Soul, como aquello que pensaba tras tener relaciones con su ex novio: “Realmente se me ocurrió después de tener sexo con un ex novio. Pensaba, ‘Ahora sal de mi cama y toma un taxi a casa!’ Luego, cuando dijo que no tenía dinero, le di 10 libras y le dije adiós”.

Pero más allá de la anécdota, Amy buscaba transmitir un mensaje: “Aunque te sientes cercano a mí y sabes lo que me gusta, no significa que eres bienvenido en mi cama cada vez que se te ocurre pasar por acá”, dijo la  artista. “Siempre quise escribir una canción que hablara sobre tener sexo con un ex y el contraste que significa. Si bien físicamente puede ser asombroso -porque sabemos lo que nos gusta- al mismo tiempo es triste porque ya no nos sentimos de la misma manera”.

“Cuando caí en esa situación mientras trabajaba en el álbum, pensé ‘Bueno, este es el momento para escribir la canción'”, dijo Amy.



La cantante asegura que si bien predominan los temas tristes en sus canciones, siempre intenta combinar versos con aires ‘irónicos’ como ocurre al decir “El único momento en que tomé tu mano fue para encontrar bien el ángulo”, riesgos musicales que fueron respaldados por su productor Salaam Remi.

“Si bien he escrito sobre episodios difíciles de mi vida, y hay momentos en que realmente estoy triste y enojada, siempre agrego líneas de remate e intento que sean divertidas. (…) Salaam me sacó de mi zona cómoda en la música porque yo soy muy loca como compositora y él es igual. Siempre busca algo completamente diferente. Lo que para mí es la marca de un buen productor”, explicó Winehouse sobre Remi.

“Con Salaam sentí que musicalmente todo era posible, y nunca me había sentido así trabajando en Inglaterra, donde no quieren escuchar a una chica que cree saber de qué está hablando”.


Una chica blanca con soul

Amy Winehouse destinó su voz a un estilo musical que tiene su origen en la comunidad afroamericana: el soul, el R&B y el Jazz. No era común que una mujer blanca destacara en estos géneros, pero ella lo logró.

“Si alguien se me acercara y me dijera ‘Oye blanquita, deja mi música’ -aunque no creo que eso pase- le diría ‘No entiendo realmente de dónde vienes. Escribo canciones en mi guitarra; acudí a un productor y las hizo para mí. ¿Cuál es el problema?'” dijo Winehouse a Pete Lewis.

“Yo solo canto y escribo reflexionando sobre todo lo que he escuchado. Y, aunque hay artistas blancos en el género, los que más escucho son negros. Pero al mismo tiempo no imito conscientemente, porque en el momento en que pienso en lo que hago, lo pierdo. Solo tengo que cerrar mis ojos y dejarlo fluir”.



Un perro, una sonrisa y el color rosa

Con las canciones ya grabadas, restaba elegir una portada para este primer disco, la carta de presentación ante la industria. Para la tarea fue contactado el fotógrafo Charles Moriarty, quien en entrevista con NY Daily News recordó la sesión fotográfica junto a la cantante.

“Usamos solo un rollo de película y creo que la portada de Frank la obtuvimos durante la primera hora”, aseguró Moriarty sobre la imagen que finalmente fue elegida para difundir su producción debut.

Amy posa sonriente en una polera rosada mientras pasea un perro por la calle Princeton en Londres. Una escena que la muestra en una faceta alegre y espontánea para presentar sus canciones que hablan de dolor, soledad y desilusión.

Pero estas no fueron las únicas fotografías capturadas esa noche por Moriarty. “Ella tomó su cabello y lo transformó en esta suerte de colmena y se convirtió en algo que nunca había visto antes. Era algo de los 60s, algo antiguo, de Motown, pero muy clásico. Era un atuendo impresionante”, dijo el fotógrafo sobre la segunda sesión con la artista.

Las imágenes permanecieron como parte de su archivo personal hasta la exhibición del documental Amy (2016), estrenado en Cannes y ganador del premio Oscar, al cual contribuyó con algunas fotografías. Pero además, quedaron cerca de 40 fotos inéditas, las cuales fueron publicadas en 2017 en el libro Before Frank.


Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov