Culto
The Messenger: la canción que le dejó Chester Bennington a sus hijos

The Messenger: la canción que le dejó Chester Bennington a sus hijos

Dentro de A Thousand Suns, el disco que marcó el cambio musical de Linkin Park, el vocalista quiso preparar a sus hijos para la realidad que retrataba ese álbum: un mundo en decadencia que solo podía ser arreglado por el amor.

Tres años después del aclamado Minutes to Midnight (2007), disco de Linkin Park que tuvo buena recepción a pesar de la alta expectativa generada por sus dos trabajos anteriores Meteora (2003) y Hybrid Theory (2000), la banda sorprendió a sus seguidores con el lanzamiento de su cuarto álbum: A Thousand Suns.

El disco dividió por completo a su público por el notorio cambio en su sonido. Por primera vez, Linkin Park se alejaba de los gritos y el nü metal que lo caracterizaba para experimentar con los sintetizadores, la electrónica y canciones más pop.

Sin duda sonaban diferente, pero su esencia seguía intacta. Tomando la misma línea narrativa de Minutes To Midnight, la banda transformaba la rabia de sus primeros álbumes y la usaba para describir e intentar revertir una suerte de mundo apocalíptico causado por los males de la humanidad. Y en medio de los mensajes de rebelión en “Wretches and kings ” y la desesperación de “The catalyst”, estaba “The Messenger”, el tema que causó más impacto. Se trataba de la primera canción acústica de la banda y uno de los temas, según Bennington, más personales de toda su carrera.



Solo con una guitarra en mano, Chester Bennington canta “Cuando sientas que estás solo, aislado de este mundo cruel y tus instintos sigan diciéndote que corras. Escucha a tu corazón, esas voces de ángel te verán y serán tu guía de vuelta a casa. Donde la vida nos deja ciegos, el amor nos mantiene amables”.

“Esa canción fue una carta para mis hijos. Ellos se están creciendo. Mi hijo mayor está por salir de secundaria y yo estoy preparándome para dejarlo salir al mundo. Este es mi mensaje de ‘tú saldrás allá afuera y será genial, también serás lastimado, pero siempre tendrás un lugar al cual volver y llamar tu hogar, donde te aman por quien eres’”, explicó después el músico.

Sus hijos cambiaron completamente la manera en que quería expresar sus emociones. “La paternidad me enfrió. Cuando era más joven, me gustaban las canciones que conseguían que la gente quisiera golpear a los demás en la cara”, dijo. “Ahora, no quiero gritarle a la gente. Quiero hablar con la gente. Me siento mucho más capaz de hablar sobre cómo veo las cosas en el mundo”.



Linkin Park discutió sobre su cambio de estilo antes del lanzamiento oficial de A Thousand Suns (2010). Como registra el documental The Meeting of a Thousand Suns, todos estaban conscientes del riesgo que corrían al hacer un álbum así. Sin embargo, siempre fue más importante el mensaje final, y esta vez lo que querían expresar era urgente en diferentes niveles.

Chester Bennington tenía claro qué mensaje era más importante, y ese era el amor que sentía por sus hijos y la necesidad de que encontraran solución a muchos de los problemas que él, con una infancia donde fue abusado e ignorado, nunca pudo solucionar personalmente. Esa situación fue causante de muchas de sus luchas con la depresión.

Grabada sin arreglos ni dobles voces, la canción del mensajero fue otra de las formas más sinceras que tuvo Bennington de expresar lo que le quería decir a sus-en ese entonces- cuatro hijos y los otros dos que tuvo después de A Thousand Suns. Un mensaje de esperanza que quizás, le podría haber servido a él en su momento, antes de que decidiera acabar con su propia vida el 20 de julio de 2017.


Sobre el autor:

Magdalena Bordalí |
Periodista. En Twitter es @emebordali