Culto
Grupo feminista Pussy Riot y su lucha por los derechos humanos en la Rusia de Putin

Grupo feminista Pussy Riot y su lucha por los derechos humanos en la Rusia de Putin

El grupo aseguró que su invasión a la cancha durante la final del Mundial de Fútbol buscaba llamar la atención sobre "los abusos contra los derechos humanos en Rusia".

La final de la Copa del Mundo entre Francia y Croacia fue interrumpida brevemente cuando cuatro intrusos ligados a la banda de punk opositora Pussy Riot invadieron el terreno de juego antes de ser sacados por personal de seguridad.

Los invasores, vestidos con trajes de estilo policial, fueron luego detenidos, según contó uno de ellos por teléfono desde una estación de policía cerca del estadio Luzhniki de Moscú, donde se jugó el partido.

La policía dijo que estaba investigando a los cuatro sospechosos por violar las reglas del evento deportivo y por llevar ilegalmente uniformes de la policía, informó la agencia de noticias Interfax.

Los cuatro se exponen a una multa máxima de hasta 10.000 rublos (unos 159,92 dólares) o 160 horas de servicio comunitario con prohibición de asistir a eventos deportivos por hasta tres años. Usar un uniforme de policía ilegalmente conlleva una multa de 1.000 a 1.500 rublos.

En una publicación en su página de Facebook, el grupo dijo que su acción buscaba llamar la atención sobre lo que dijo eran abusos contra los derechos humanos en Rusia.


Para el mundo por 25 segundos

Tres de las integrantes originales de Pussy Riot fueron encarceladas en 2012 por organizar una protesta contra el presidente ruso Vladimir Putin en una iglesia y el grupo se ha convertido desde entonces en un símbolo de acción directa contra el Kremlin.

En el segundo tiempo del partido que selló el Mundial ruso, tres personas vestidas con camisas blancas y pantalones negros salieron al campo desde detrás del arco francés. Una cuarta persona intentó correr hacia la cancha pero fue detenida antes de ingresar.

Las tres personas pudieron correr unos 50 metros en diferentes direcciones, antes de que los custodios las derribaran y arrastraran fuera del campo.

El partido, que visto desde las gradas por Putin y los presidentes de Francia y Croacia, se detuvo pero se reanudó unos 25 segundos más tarde.


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