Culto
Una comediante contra la comedia: cómo el crudo monólogo de Hannah Gadsby cambia las reglas del stand-up para siempre

Una comediante contra la comedia: cómo el crudo monólogo de Hannah Gadsby cambia las reglas del stand-up para siempre

En su nuevo show grabado para Netflix , la comediante entrega un emocionante relato que lleva al público de la risa al llanto en un abrir y cerrar de ojos con su singular deconstrucción del origen del humor: “No es humildad, es humillación”.

Hannah Gadsby, comediante australiana más conocida por su papel en la serie Please like me, camina de un lado a otro en el escenario de la Casa de la Ópera de Sídney mientras cuenta hilarantes historias. La mayoría tratan sobre las complicaciones que le ha traído ser una mujer lesbiana en el pequeño estado de Tasmania, donde creció, además de retratar cómo la sociedad estigmatiza los géneros y la sexualidad.

Es un monólogo fresco y acorde a los tiempos. La gente se ríe sin parar. Pero de pronto, un chiste lleva a otro y nadie se da cuenta cuando todo comienza a ser muy emocional. Gadsby critica su propia forma de hacer humor y quiere que todos sepan que ya no lo hará más.


Su decisión es tajante y radical. En medio de su stand up, anuncia que dejará la comedia después de más de una década dedicada a eso. La razón es simple. Para ella, el humor siempre fue un arma de defensa que no nacía desde la humildad, sino desde la humillación. Y con esa declaración, hace que las cinco mil personas que la fueron a ver reflexionen sobre algo que jamás se habían preguntado: el origen del humor.

“¿Saben por qué soy tan divertida? Porque he estado aprendiendo el arte de apaciguar las tensiones desde que era una niña. En esa época era una táctica de supervivencia. No tenía que inventar la tensión, yo era la tensión. Pero ahora, estoy cansada de esa tensión”, explica en su monólogo. Se refiere a su infancia, cuando no encajaba en ningún lugar, no tenía la aprobación de sus pares y era fácilmente estigmatizada por la gente.

De eso se trata Nanette. El stand up, que está disponible en Netflix, es un viaje por la vida de Hannah Gadsby, cómo se refugió en el humor y cómo se dio cuenta que, al igual que muchos de esta generación, se estaba burlando de sus características con el fin de pertenecer a un lugar y agradar.

“¿Comprenden lo que es la auto desaprobación? Sobre todo cuando viene de alguien que ya está del lado de los marginados. Eso no es humildad, es humillación. Me desprecio para poder hablar, para pedir permiso para hablar, y simplemente ya no haré eso, ni para mí ni para nadie que se identifique conmigo”, cuenta.



Nanette es un show extremadamente divertido que ha ganado múltiples premios y que nadie en el público presagió que podría llegar a ser tan oscuro. La comediante de 40 años cuenta una historia que parece al azar sobre un hombre que amenazó con golpearla hasta que se dio cuenta que era una mujer. “Lo lamento tanto, no me di cuenta, pensé que eras un maldito maricón tratando de hablar con mi novia, yo no golpeo mujeres”, le dice, y ella remata con un “¡Vaya hombre!”. Los asistentes se ríen.

Mucho después, casi al final de los 70 minutos que dura el stand up, retoma su historia y explica algo que retrata todo el concepto de su show. “Cambié el final de la historia para poder hacer mi broma. No pude contar la parte en que el hombre se dio cuenta de su error. Y regresó. ‘Ya sé lo que eres, eres una maldita lesbiana’. Me dio una paliza y nadie lo detuvo. Y no lo informé a la policía, y no fui al hospital y debería haberlo hecho”. El público se queda helado, es sin duda un momento tenso. “Esta tensión es de ustedes y yo ya no los voy a ayudar con eso” dice. El público se para inmediatamente y aplaude.

Sobre el autor:

Magdalena Bordalí |
Periodista. En Twitter es @emebordali