Culto
Simon Rattle trae a Chile por primera vez a la Sinfónica de Londres

Simon Rattle trae a Chile por primera vez a la Sinfónica de Londres

El exdirector de la Filarmónica de Berlín inicia una nueva etapa con la que es considerada la mejor orquesta de Gran Bretaña, y con la que se presentará en dos conciertos en CorpArtes a fines de mayo de 2019.

De alguna forma Liverpool, el puerto inglés que mira a Irlanda, se ha transformado en la cuna de lo mejor de la música británica. Se sabe, por supuesto, que de ahí eran Los Beatles, pero quizás no se tiene tan claro que en la futbolizada ciudad del Liverpool F.C. y del Everton nació el director de orquesta Simon Rattle hace 63 años. Conductor estrella de Europa y campeón de Gustav Mahler, Rattle fue director titular de la Orquesta Filarmónica de Berlín durante 16 años. Es más, recién este domingo dio su concierto de despedida.

El carismático conductor inglés que terminó de democratizar la vieja orquesta de Herbert von Karajan y permitió la llegada de instrumentistas de todo el mundo, está ahora listo para empezar su nueva vida al frente de la Orquesta Sinfónica de Londres, la más antigua de esa ciudad y la más reputada de Gran Bretaña. Su espíritu es incombustible y para empezar lo hará en grande: con una gira planetaria que lo llevará en 60 conciertos a tres continentes. Chile será una de aquellas paradas.

La orquesta de 104 años de historia conducida por su flamante director titular se presentará en el Teatro CorpArtes, tentativamente el miércoles 22 y el jueves 23 de mayo de 2019. A diferencia de otras agrupaciones de renombre mundial que se han presentado antes en Chile, en esta oportunidad la Sinfónica de Londres interpretará dos repertorios. Aún no se sabe que tocará exactamente en el país, pero en las giras se suelen repetir los programas que las orquestas están tocando previamente en sus respectivos países.

Por ejemplo, en el mes de mayo la Sinfónica de Londres abordará un interesante cóctel de composiciones contemporáneas y tradicionales. Eso corresponde además a la marca de Rattle, un conductor que suele combinar lo moderno y lo clásico y que jamás se olvida de estrenar creaciones de músicos del momento. Ese mes tocará la Sinfonía Fantástica de Hector Berlioz en el marco de la celebración de los 150 años de la muerte del compositor francés. También hará la Harmonielehre del estadounidense John Adams (1947), probablemente el compositor contemporáneo más importante de su país junto a Philip Glass.

Rattle también dirigirá en mayo junto a la Sinfónica de Londres el Concierto para orquesta de Béla Bartók, un auténtico clásico del siglo XX, y la Sinfonía N°5 de Gustav Mahler, la más popular del compositor austríaco. Esta última creación ha sido un caballo de batalla para el director de Liverpool, quien la ha tocado más que cualquiera de las otras del músico tardo-romántico. Es más, cuando en 2002 dio su concierto inaugural como titular de la Filarmónica de Berlín, la Quinta fue el centro del programa. Luego, además, sería uno de sus discos superventas para el sello EMI junto a la Décima sinfonía en la versión reconstruida por el inglés Deryck Cooke.

Además de Chile, la gira de la Sinfónica de Londres y Rattle, que por primera vez visitarán América del Sur, llegará a Argentina, Perú y Colombia. En Asia no sólo incluirá las habituales paradas de Japón, Corea del Sur y China, sino también Vietnam y Tailandia.


La conexión Dudamel

Es una ironía que Rattle y su orquesta no lleguen al Teatro Teresa Carreño o al Centro Nacional de Acción Social para la Música, los dos grandes teatros de Caracas donde se presenta habitualmente la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar. El conductor inglés es un admirador y defensor del Sistema de Orquestas de Venezuela y tiene una muy estrecha relación con Gustavo Dudamel, el joven director venezolano que por estos días está en Chile para conducir mañana y el viernes dos grandes conciertos en el Teatro CorpArtes.

El propio Rattle eligió al músico de Barquisimeto para reemplazarlo durante tres meses de 2014 al frente de la Filarmónica de Berlín, cuando nació su tercer hijo. Fue hace 11 años que el inglés dijo al diario The Guardian que el venezolano era “el más dotado director que alguna vez” había conocido.

Pero Rattle fue de cierta manera un propio Dudamel en la Europa de los años 80. Formado como percusionista y miembro de la Orquesta Juvenil de Liverpool, llamó la atención entre los suyos cuando antes de cumplir los 20 años dirigió la Segunda sinfonía de Mahler en la Academia Real de Música de Londres. A los 25 años lo nombraron director de la Orquesta de la Ciudad de Birmingham, un discreto grupo de provincias que esculpió con dedicación, disciplina y carisma, hasta convertirlo en un referente en Gran Bretaña.

Mientras dirigía en Birmingham y cuando aún Karajan era el titular de la Filarmónica de Berlín, tuvo la oportunidad de conducir por primera vez a la gran orquesta alemana. Tenía 32 años. Doce años después, la centuria de Berlín lo eligió su nuevo titular, ganando una estrecha batalla donde Daniel Barenboim era el otro gran candidato.

Rattle reformó la orquesta, la hizo probar el repertorio moderno, la transformó en una fundación, la liberó de las intrigas políticas y de cierta manera la convirtió en un modelo autosustentable que hoy es ejemplo en el mundo. También ganó tres Grammy. En el intertanto se peleó con los artistas de su país tras una incendiaria entrevista concedida al diario germano Die Zeit, donde trataba de “parásitos” a los artistas del BritArt, entre ellos a Damien Hirst y Tracey Emin. Siempre ha dicho que prefiere el Estado benefactor de la cultura de Alemania al sistema más orientado a los privados de Gran Bretaña.

A parecer, tras 16 años en Berlín, llegó la hora de reconciliarse con su patria. En 2012 dio la primera pista al dirigir a la Sinfónica de Londres para la apertura de los Juegos Olímpicos de esa ciudad. Ahora, la saca al mundo y la trae a Chile por primera vez.

Sobre el autor:

Rodrigo González |
Sub-editor de Cultura de La Tercera.