Culto
Letras al desnudo: David Hevia lanza su nuevo libro de poemas

Letras al desnudo: David Hevia lanza su nuevo libro de poemas

Con “La canción del amor”, que será lanzado este viernes 8 a las 19 horas en la Casa del Escritor, el vate retoma su relación con los temas de la nostalgia y los vínculos con el universo femenino.

“Las mujeres son desnudas”, dice el primer verso de “Bosquejo”, el quinto de los 29 poemas que contiene “La Canción del Amor” (Atthis). Y la declaración de intenciones se reafirma en la portada del libro: en un elegante blanco y negro, tres mujeres son fotografiadas rodeadas de la naturaleza. Es el sello de David Hevia, el poeta que lanza este viernes su tercer trabajo, tras “Historia de la Desnudez” (2011) y “Anoche el Día” (2015), en un evento a las 19 horas en la Casa del Escritor de Santiago (Almirante Simpson 7, metro Baquedano).

Las letras, y la corrección del lenguaje, son la devoción del vate, director de la Sociedad de Escritores de Chile y editor de la gaceta de arte Léucade. Una pasión que día a día plasma como editor nocturno de La Tercera, revisando los detalles y sentidos de las palabras que pueblan la edición impresa, pero que además queda reflejado en el cuidado que pone en cada uno de los textos que cruzan su libro.

La pluma de David Hevia dialoga constantemente con su entorno, haciendo figuras y alusiones elegantes para objetos y seres protagonistas de lo cotidiano, como cuando bautiza en uno de sus poemas al jacarandá como un “albañil de la sombra” que tiene un “campanario de pétalo violeta”.

Otra de sus presencias constantes es Valparaíso –“un territorio/de tan sinuosa risa náutica/que cada mañana el espejo/baja del cerro a perseguir”-, puerto que estuvo a punto de ser el lugar de una insólita pérdida. En un viaje en bus a Santiago, junto con su inseparable cámara de fotos, vio que le habían abierto el bolso. La cámara, lo más valioso en términos monetarios, estaba allí.

Lo que se habían llevado, sin embargo, era una puñalada directa a su vida: un sencillo cuaderno de notas donde estaban los poemas que constituirían un libro pronto a publicar. Con la inspiración como compañera, Hevia apostó por encerrarse inmediatamente en un café y, con su memoria de apoyo, reconstruyó los versos perdidos unas horas antes.

Pero la temática de la relación con lo femenino es el eje conductor. Las palabras, y los gestos, no son casuales. La portada del libro, aquella fotografía de mujeres desnudas –cuando las protestas a torso descubierto cobran especial actualidad-, es parte del trabajo visual que Hevia ha realizado durante años sobre esa temática, y que ya está presente en sus publicaciones previas.

Y la nostalgia de esa mirada se nota en las frases que construyen “La Canción del Amor”. No queda nunca más claro que en los últimos versos de “Las Palabras que Siguen”, el poema con el que Hevia cierra su obra: “Te dejo cada beso, resultado de ti: / una ciudadanía requisada temprano / el nombre de las flores que van acompañándonos / o, si así lo prefieres, las palabras que siguen”.

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