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Culto
Satanás es mi pastor

Satanás es mi pastor

Heavy Metal y Pop en partes iguales, simbología católica retorcida, anonimato y un líder dictatorial. Ghost no solo es una de las mejores bandas de la década, sino que incluye trama de misterio y un gran sentido del espectáculo. Publican Prequelle, uno de los álbumes del año.

Credo

“Mi nombre es Tobias Forge. Soy el hombre detrás de la máscara en Ghost”. La revelación surgió en agosto pasado por cuenta del líder del número de metal más atractivo del milenio. Eligió una radio de su natal Suecia para confirmar lo que ya era un secreto a voces, que este músico de 37 años veterano de la escena metalera local, lidera a un grupo con características de fenómeno. Tienen fans famosos como Dave Grohl y Metallica, ganaron un Grammy, y un curioso pacto tácito de los fans para no reventar la burbuja de fantasía que Ghost ofrece desde su fundación: los músicos llevan máscaras y trajes sacerdotales, se identifican como “demonios sin nombre” y se representan mediante símbolos, mientras el vocalista Papa Emeritus (Forge) viste como tal en versión gótica, cambia de apelativo en cada álbum, y mantiene ocultas sus facciones bajo una gruesa capa de siniestro maquillaje. Su última encarnación es Cardinal Copia, y la devoción de tintes románticos y heroicos hacia Satanás continúa inalterable desde el disco debut Opus Eponymous (2010).


Génesis

En fechas, los orígenes de Ghost son un misterio. Las fuentes no coinciden pero sucedió entre 2006 y 2010 en Linköping, Suecia. Los músicos que han alineado en la banda provienen de diversas vetas de la atractiva oferta de metal sueco, la mejor del mundo, donde brillan nombres de avanzada como Opeth y Meshuggah. Algunos miembros sólo participan en grabaciones y otros en vivo. No son más que piezas reemplazables para Forge. Quedó demostrado con Prequelle, el flamante nuevo álbum que dejó rendida a la crítica. Esta semana figura con la calificación más alta de Metracritic, el sitio que promedia nota según las reseñas del Primer Mundo. El cuarto título de Ghost suma 87 puntos de un total de 100.


Ghost

Traición

Tobias Forge reveló su identidad tras la demanda presentada en su contra por cuatro ex miembros exigiendo al líder que declare ingresos y gastos del conjunto entre 2011 y 2016, como un manera de obtener mayores regalías. Forge despidió a los músicos ese último año y los reemplazó de inmediato. En declaraciones al sitio Blabbermouth, los demandantes definieron las acciones de Forge como “desvergonzada deshonestidad, avaricia y oscuridad. No es la oscuridad de la que canta Ghost, sino una oscuridad que empuja a una persona a traicionar a sus mejores amigos cuando la fama y la fortuna aparecen a su alcance”.


Renacerás

El contraataque de Tobias Forge semeja el movimiento de tenazas de un ejército. Primero, ha reivindicado su posición como compositor principal del grupo, reconociendo solo algunas colaboraciones del primer miembro de Ghost que reveló su identidad, Martin Persner, quien no participa de la demanda. La segunda ofensiva es mortífera, una blitzkrieg de metal y pop en perfecta combinación. Prequelle, el nuevo disco, profundiza con total éxito el instinto de Forge de componer rock pesado con resabios de medio siglo, desde las vetas lisérgicas de fines de los 60, el heavy metal estandarizado por Black Sabbath y Deep Purple en los 70, el costado sinfónico de Queen y la versión fiestera del hair metal, ingredientes fundidos en la inclinación permanente de Forge por la melodía y el coro, con una expresividad cercana a los musicales.


Cópula perfecta

Esta vez el componente pop va más allá que en el excelente Meliora (2015), producido por Klas Åhlund (Madonna, Katy Perry). En Prequelle figura en el mismo puesto el británico Tom Dalgety (Royal Blood, Opeth), que encausa con sonido potente y de alta resolución la elocuencia musical de Ghost.

Por un lado, es un disco bailable en títulos como el certero single “Rats” y “Dance Macabre”. Esta última calzaría perfecta para soundtrack de la segunda temporada de Cobra Kai, con guitarras metaleras ochenteras, ritmo fiestero y coro de perfil romántico, una cópula perfecta entre ABBA y metal.

Una segunda faceta son los instrumentales, nada menos que tres cortes. Destacan “Miasma” con teclado de rock progresivo y metal que evoluciona hasta un impensado solo de saxo, lleno de clichés y tributos activados con la exactitud de un reloj suizo. Se suma “Helvetesfolnster”, pieza de metal gótico y aires de medioevo, subdividido entre riffs duros, notables arreglos de piano, remansos acústicos, y un final de campanas tubulares que hará saltar las lágrimas a los fans del progresivo.

Cierra “Life eternal”: piano, la voz suave de Cardinal Copia rumbo al rock de estadios, grandes arreglos y un final coral impresionante.
10 canciones. 41 minutos. En Prequelle no falta ni sobra nada.


Tobias Forge

Lapidaciones

De acuerdo. Los rockeros se pintan la cara desde Arthur Brown en los 60, luego Alice Cooper, Kiss, The Misfits, Marilyn Manson, y lo de la identidad escondida es carta jugada por Brujería y The Residents. Existe también el black metal con su corpse paint, todas esas caras pintadas semejando calaveras y muertos vivientes, una estética escénica parida por King Diamond. De toda esa estirpe proviene Ghost, donde el espectáculo y la teatralidad van a la par con la música, pero a la vez con una dosis de humor. Porque el satanismo de Ghost es de utilería. Muchas de las letras se leen perfectamente como versos de amor.

Con Prequelle, Tobias Forge ha compuesto un disco conceptual. Aunque las canciones funcionan de manera independiente como sucede en Tommy (1969) de The Who, enlazan una gran historia. Este fue el resumen del líder a Revolver: “Está vagamente enfocado en torno al concepto de muerte y fatalidad. Es un álbum temático de la época medieval, pero definitivamente se aferra a muchas cosas muy actuales. La Peste Negra es un gran ejemplo de un punto de inflexión para toda una civilización. Aldeas completas fueron aniquiladas. La mayoría de la gente sabía muy poco, todo era Dios o el Demonio, y sobre su fe cuestionada: ¿Por qué estamos siendo abatidos por este gran flagelo? Debe ser por no temer a Dios lo suficiente y todas estas tonterías supersticiosas”.

A pesar de la temática fatalista, la idea del cerebro de Ghost en Prequelle es transmitir un mensaje positivo. “Este es un trabajo sobre la supervivencia en tiempos de conflicto”, sintetiza, mientras considera que el presente sostiene links con algunos de los aspectos más oscuros del medioevo. “Nos enorgullecíamos de una mayor moral y de ser más inteligentes de lo que éramos en la Edad Media, pero creo que los modales en línea son muy parecidos a las lapidaciones en plazas públicas hace cientos de años cuando la gente era jodidamente bárbara”.


Sobre el autor:

Marcelo Contreras |
Periodista. En Twitter es @marcelotreras