Culto
La hermandad Duplass

La hermandad Duplass

Están detrás de Wild Wild Country, la comentada serie-documental de Netflix sobre el polémico gurú Osho. Y también son los responsables tras varias películas y series de culto de la era Netflix. Esta es la historia tras Jay y Mark Duplass, los dos hermanos que en base a películas de bajo costo conquistaron Hollywood, crearon su propio mini-imperio filmográfico, y todo sin traicionar sus raíces alternativas.

Era 2003 y los hermanos Duplass (Jay y Mark) sentían que su carrera fílmica no avanzaba. Habían dirigido un par de cortos y hasta una película; pero los resultados no eran los esperados. No conseguían llamar la atención de las grandes productoras. Ni tampoco sabían cómo conseguir dinero para escribir, producir y filmar algo que los pusiera en el mapa. Hasta que una tarde, echados en un sillón y peloteando ideas, Mark, el menor de los Duplass se levantó de improvisto y le dijo a su hermano que ya era hora.

“Vamos a grabar un corto”, anunció.
“¿Cuándo?”, preguntó Jay.
“Ahora”.
“¿Ahora?”
“Sí, voy a la esquina a comprar una cinta para la cámara y a la vuelta quiero que tengas el guión listo”.

Dicho y hecho: un par de días más tarde los Duplass terminaban de editar This Is John, corto de siete minutos y medios en el cual gastaron la ridícula suma de tres dólares. Con This Is John quedarían dentro de Sundance. Sería el primero de una serie de peldaños que eventualmente los llevó a convertirse en la hermandad creativa de la era Netflix.


Nacidos en los setenta, los hermanos Duplass se criaron en Nueva Orleans. De niños jugaban a filmar películas en VHS con la cámara familiar. Después partieron a estudiar a Austin, ciudad considerada un oasis liberal dentro del conservador estado de Texas. Durante los noventa esta ciudad se convirtió en el centro del cine independiente (Richard Linklater y Richard Rodríguez son de esa ciudad y filmaron sus primeras cintas en ésta), lo cual ayudaría a formar la estética de los Duplass.

Actualmente Jay y Mark (o más conocidos como “los Duplass”) son una de las duplas más conocidas dentro de Hollywood. Filman, producen, escriben y también actúan: Jay aparece como “Josh” Pfefferman en Transparent y Mark tiene varios papeles en películas que ellos mismos han escrito, filmado e incluso producido (Baghead; Cyrus; Jeff, Who Lives at Home; The Skeleton Twins), la mayoría disponibles en Netflix.

De esto y más cuentan en su libro Like brothers (recién publicado en Estados Unidos), una suerte de memorias tempranas donde narran las recompensas y trampas de su estrecha relación como hermanos y colaboradores artísticos. Y donde aconsejan a los que comienzan una carrera en el negocio de las películas.

“¿Cómo vas a filmar tu primera película? Simple. La vas a financiar tú mismo. Lo mejor es no esperar que alguien te financie tu película, ya que esperarás por siempre”, aseguran en Like brothers, libro con algunos capítulos a dos manos, y otros escritos por Jay o Mark. “Tu primer guión debe ser barato y escrito en base a los materiales que tengas a mano”.

Lo cual es justamente lo que hicieron con This Is John. Tras éste los Duplass siguieron filmando cortos y películas y participando en festivales. Incluso comenzaron una productora: Duplass Brothers Productions. De a poco su nombre comenzó a sonar. Algunas productoras les ofrecían proyectos por miles de dólares, pero los Duplass prefirieron mantenerse firmes al espíritu independiente. A sus cortos hechos con un presupuesto mínimo. Y no solo eso: al pasar los años y las películas, y gracias al boca en boca que se creaba cada vez que participaban en festivales, sin quererlo crearon una estética: el Mumblecore. Esta sub-corriente fílmica viene de la unión de los términos Mumble (del inglés balbucear) y core (el centro) y fue usada por el New York Times para describir películas de bajo costo con más énfasis en los diálogos que las tramas. Con historias con personajes que más que hablar, murmuraban sus sentimientos.

Como es el caso de su segundo corto, Scrapple, del 2004:


Pero todavía les faltaba un salto mayor. Ya no podían seguir con los cortos. Y por eso filmaron The Puffy Chair, película sobre una pareja de hermanos (y la novia de uno de estos) que hacen un roadtrip para recoger un sillón similar al sillón preferido de su padre. Es una de esas películas en la que todos se pelean con todos; en la que todos hacen las paces; y en la que al final se toman decisiones que cambian la vida. Gracias a The Puffy Chair participaron en Sundance y otros festivales de cine. La película funcionó y gracias a eso los Duplass entraron a Hollywood.


Dicen los Duplass que hace un par de años Marvel se acercó para ofrecerles un jugoso contrato: querían que filmaran una de las tantas cintas de superhéroes. Que llevaran su espíritu indie a la franquicia. Era un acuerdo de tres años, mucho dinero, y la posibilidad de posicionarse definitivamente en el mainstream.

Finalmente no aceptaron.

“No queríamos ser la concubina de un gran estudio”, dijo Jay Duplass en una entrevista. En vez de eso los Duplass firmaron un contrato con Netflix para producir, dirigir y apadrinar otros proyectos de gente que –como ellos alguna vez– daban sus primeros pasos. Paralelamente Jay comenzó a actuar en Transparent y entremedio HBO les ofreció trabajar con ellos. Por eso escribieron y produjeron su propio show: Togetherness, serie (en la cual Mark actuaba) que obtuvo buena crítica, aunque fue cancelada tras dos temporadas.

El problema, tal como cuentan en Like brothers, es que con el fin de Togetherness también su relación de hermanos se trizó. Aquello que toda su vida los mantuvo cerca y creativamente alineados, ahora, bajo la presión de la industria, los separó.

“Por primera vez nos distanciamos”, dicen en su libro. “Es uno de los problemas de formar un dúo creativo: no hay mucho espacio para el ‘yo’ dentro del ‘nosotros’”.

Así es como comenzaron a tomar largas caminatas y excursiones por montes y parajes naturales. Lo cual se volvió una de sus formas de solucionar tanto sus problemas creativos como de hermandad.

Últimamente los Duplass han trabajado como productores. Por una parte ayudaron a gestar Wild Wild Country, la comentada serie-documental de Netflix sobre el polémico indio gurú Osho, su asistente personal Sheela, y su comunidad de seguidores. Así como también Evil Genius: The True Story of America’s Diabolical Bank Heist, documental de cuatro episodios sobre un repartidor de pizzas que muere luego de verse involucrado en una extraña conspiración (la cual incluye un robo a un banco, una búsqueda de pistas y un aparato explosivo hecho en casa).


Cuentan los Duplass que si bien en su época en Austin fantaseaban con ser los hermanos Coen (uno escribiría y el otro filmaría; o viceversa), con el tiempo finalmente encontraron una dinámica de trabajo diferente. Dicen que necesitan rodearse de más personas. Y discutir y darle vuelta a los proyectos. Y que por eso les gusta escribir, producir y filmar para otras personas.

“El hecho de no ser los hermanos Coen no significa que no puedas filmar una película fantástica”, dicen en Like brothers. “Lo único que a veces necesitas es soltar tu ego y dejar que todos lo pisoteen por un tiempo. Eventualmente alguien lo recogerá y limpiará. Y todo valdrá la pena”.


Sobre el autor:

Antonio Díaz Oliva |
Es periodista y escritor. Ha publicado la novela La soga de los muertos, la investigación Piedra Roja: el mito del Woodstock chileno y el volumen de relatos La experiencia formativa. En Twitter es @TheAntonioAdo