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Culto
Reparto de 13 Reasons Why adelanta su esperado nuevo ciclo

Reparto de 13 Reasons Why adelanta su esperado nuevo ciclo

Alisha Boe, Brandon Flynn y Christian Navarro hablan con Culto sobre los nuevos episodios de la comentada serie que aborda el suicidio. Se estrena el viernes en Netflix, con un juicio y énfasis en sus personajes secundarios.

En marzo, incluso antes de anunciar la fecha del regreso, Netflix publicó en sus redes un video/advertencia del elenco de 13 Reasons why detallando que la producción, si bien ficticia, lidia con temáticas reales,como el consumo de drogas, el abuso sexual y el suicidio; y que si bien la idea es aportar a la conversación, si el espectador está lidiando directamente con alguno de ellos, quizás la serie no sea adecuada, o se requiera la compañía de un adulto. El video llama también a visitar una web de la serie que entrega información sobre cómo buscar ayuda en caso de sufrir alguno de esos problemas.

Ese mismo video es el que da inicio al primer capítulo de la nueva temporada de la serie, que se estrena este viernes en Netflix. Una medida que no es inédita para la plataforma de streaming: el primer ciclo, que narra la historia de Hannah Baker (Katherine Langford), una joven que se quita la vida y que deja cintas de audio en donde cuenta las razones de su decisión, ya se había estrenado con advertencias en dos de sus capítulos, por sus descripciones gráficas de una violación y un suicidio. Pero luego que tras su debut la serie se transformara en una de las producciones televisivas más comentadas, debatidas y polémicas de 2017, Netflix decidió añadir incluso más advertencias, tras algunos reclamos sobre el explícito contenido que podía tener la historia adolescente y el efecto en personas con depresión.

Pocas series debutantes en el último tiempo habían recibido tanta atención y análisis.

“Entiendo por qué fue necesario tomar esta precaución y darle la oportunidad a nuestra audiencia de tomar su propia decisión sobre si quieren mirar la serie”, dice Alisha Boe, quien interpreta a Jessica Davis, agregando: “Esta es una serie de televisión, es entretenimiento, pero entiendo perfectamente cómo puede afectar a la gente. Y siento que Netflix ha hecho un buen trabajo para entregar la información necesaria a la audiencia”.

La actriz habla con Culto en una amplia casona en Sao Paulo, Brasil, junto a sus compañeros Brandon Flynn (Justin Foley) y Christian Navarro (Tony Padilla), promocionando la serie en la antesala de su esperado segundo ciclo.

Los tres tienen entre 21 y 26 años, pero, al minuto de hablar de las temáticas abordadas, hablan con un semblante más maduro. “Cuando estábamos grabando esta temporada, era loco, porque justo estaba sucediendo #MeToo, o casos de violencia con armas (tema importante en el segundo ciclo). Por un lado, me sentía algo lejano a todas esas cosas que estaban pasando, porque estábamos en una suerte de burbuja dentro de la serie. Pero al mismo tiempo, en nuestro mismo trabajo estábamos ya hablando de historias como esas, y era como un espejo de la realidad”, dice Flynn, a lo que Navarro complementa: “Después de la primera temporada, claramente quedó claro cómo una serie como esta podía ser el vehículo para un cambio social, o por lo menos para iniciar conversación. Y estábamos todos conscientes de eso cuando comenzamos a filmar los nuevos episodios. Sabemos el impacto que puede tener y el debate que puede iniciar”.

En la corte

El segundo ciclo -que a diferencia del primero, no se basa en la novela homónima- 13 Reasons why retoma la historia cinco meses después del primero, con la madre de Hannah, Olivia (Kate Walsh), llevando a juicio a la secundaria Liberty High por negligencia en el manejo del caso de su hija, ignorando los abusos que recibió y que la llevaron a su suicidio. La mujer escuchó las cintas y sabe que su hija fue además violada por el popular estudiante Bryce Walker (Justin Prentice), pero no tiene la forma de probarlo. Mientras, Clay (Dylan Minnette) el mejor amigo y eterno enamorado de Baker, intenta seguir con su vida, pero se ve nuevamente involucrado en el caso cuando comienza a recibir misteriosas fotos polaroid que podrían entregar nuevos antecedentes, y comience a alucinar con la presencia de la fallecida joven.

Si el formato de la primera temporada era que cada capítulo se enfocaba en una cinta destinada a un compañero de Hannah, y las razones por la que le hizo daño, esta vez cada episodio se centra en esos mismos compañeros, pero como testigos del juicio, otorgando nuevas visiones de los hechos, y destinando más pantalla al resto del elenco.

“Cuando se anunció la segunda temporada, me sentí aliviada, porque aún hay mucho que contar. La primera era la versión de Hannah de esta historia, pero esta serie tiene muchos más personajes que son muy interesantes. En esta temporada aprendemos mucho más sobre ellos y qué los define”, explica Boe, cuyo personaje, Jessica, también fue violada por Walker, pero el trauma le impide denunciar la situación públicamente. “Eso es lo desgarrador de su historia. Era una joven muy feliz hasta que alguien abusó de ella. Y espero que su historia represente cómo las acciones pueden cambiar profundamente a una persona”, agrega.

“Creo que ahora entenderán qué clase de persona y hombre es Justin. Todos podemos ser malos o hirientes, pero las personas viven y aprenden. Muchas veces se hacen cosas malas pensando que se hace un bien”, dice Flynn, cuyo personaje escapó del pueblo tras no atreverse a denunciar la violación de Jessica, su ex novia.

Durante el juicio de la segunda temporada, la defensa del colegio de Hannah busca presentar a la joven como abusiva y promiscua, un hecho que presenta un triste paralelo con cómo se trata a las víctimas de abusos sexuales en las cortes, y que es sorprendentemente similar con la defensa de Bill Cosby en su juicio el mes pasado.

“Un gran problema en el sistema judicial es el factor económico. Si tienes el dinero y puedes costear a un Johnnie Cochran (el abogado de O.J. Simpson) o algún abogado importante, puedes hacerle trampa al sistema. Pero muchas veces las víctimas son personas sin privilegios, que no pueden darse el lujo de un abogado de calidad, y les pasan por encima”, a lo que Boe agrega: “Es como cuando la jueza en el caso de las gimnastas olímpicas (de Estados Unidos) que acusaron de abuso a su médico (Larry Nassar) decidió condenarlo, todas celebraron muchísimo, porque es algo que casi nunca pasa. Usualmente se intenta culpar a las víctimas. Pero la cultura está cambiando. La gente le está creyendo más a las víctimas, como debería ser, porque ¿quién inventaría algo tan terrible como eso?”.

Sobre el autor:

Matías de la Maza |
Periodista de La Tercera.