Culto
Un año sin premio: postergan Nobel de Literatura por escándalo sexual

Un año sin premio: postergan Nobel de Literatura por escándalo sexual

Tras las denuncias contra un cercano a la Academia Sueca y las renuncias que siguieron, no hay quorum para elegir al sucesor de Kazuo Ishiguro. El galardón se ha aplazado siete veces, la última de ellas en 1949, pero es la primera por una polémica de este tipo. La Academia concederá dos premios en 2019.

Se veía venir, dirán muchos. Tenían razón. No era tan difícil de concluir que, tras el escándalo sexual destapado a fines del año pasado en Suecia, se suspendería la entrega del Premio Nobel de Literatura 2018.

Hace un mes la prensa informaba de lo desocupada que estaban quedando las sillas numeradas, donde se reúnen habitualmente los 18 miembros de la Academia Sueca, fundada en 1786.

A mediados de abril pasado, la docente de la Universidad de Uppsala, Sara Danius, quien ocupaba la silla número 7, abandonó su cargo como secretaria permanente de la Academia. Le siguió la escritora Katarina Frostenson (silla n° 18). Hace cinco días, la narradora y traductora Sara Stridsberg dejó el lugar número 13. Por esos días ya se habían sumado tres integrantes: el historiador Peter Englund (silla n° 10), el traductor y escritor Klas Östergren (silla n° 11) y el especialista en historia de la literatura Kjell Espmark (silla n° 16).

El escenario del jueves pasado era de 10 miembros del total de 18. Seis renunciaron y dos autoras boicotean a la institución por otros motivos. Entonces, esa noche, decidieron que no había quorum para entregar el Nobel de Literatura al sucesor del autor británico de origen japonés, Kazuo Ishiguro.

“La crisis en la Academia Sueca ha afectado negativamente al Premio Nobel. La decisión subraya la seriedad de la situación y contribuirá a salvaguardar la reputación a largo plazo del Premio Nobel”, señaló ayer Carl-Henrik Heldin, presidente de la Fundación Nobel.

La razón del abandono a uno de los organismos, por entonces, más pretigiosos de Estocolmo y del mundo tenía un nombre: Jean-Claude Arnault (71). El fotógrafo y director de teatro francés fue el centro de la noticia a fines del año pasado, cuando el diario sueco Dagens Nyheter publicó acusaciones de 18 mujeres en su contra. Ellas denunciaban haber sido agredidas sexualmente por él entre 1996 y 2017.

Arnault no solo es el marido de la escritora Katarina Frostenson, quien ocupaba la silla número 18 desde 1992, sino que también es el dueño de Forum. El centro cultural era financiado en parte con dineros de la Academia. Además, se apunta a Arnault de haber filtrado los nombres de los Nobel de Literatura concedidos a los franceses J. M. G. Le Clézio en 2008, y a Patrick Modiano en 2014. Ayer, el diario británico The Guardian citó una investigación del medio Dagens Nyheter, que señalaba que Arnault podría haber filtrado los nombres de otros siete ganadores de premios Nobel, incluidos los de Harold Pinter en 2005 y Bob Dylan en 2016.

El escándalo provocó divisiones en la Academia y motivó las renuncias de sus miembros, entre ellas la esposa de Arnault.

Este año y por primera vez desde 1949, no se entregará el Nobel de Literatura. En aquella oportunidad, durante el proceso de selección, se decidió que ninguna de las nominaciones del año cumplía con los requisitos establecidos por los estatutos. Así fue como la Academia se reservó el derecho de entregarlo hasta el año siguiente, en 1950. El elegido fue el escritor estadounidense William Faulkner por su “contribución a la novela contemporánea”, quien se quedó con el Nobel 1949, y Bertrand Russell con el de 1950. En seis ocasiones anteriores la búsqueda del “candidato adecuado” pospuso el nombre del elegido, los años 1915, 1919, 1925, 1926, 1927. De esta manera, se entregaba un año después. Luego, en 1935, fue declarado desierto.

Pero los mayores conflictos bélicos del siglo XX provocaron la cancelación de su entrega. Esto es en 1914 y 1918, por la Primera Guerra Mundial, y en 1940, 1941, 1942 y 1943 por la Segunda Guerra Mundial.

“Respeto la decisión de la Academia Sueca de posponer el Premio Nobel de Literatura 2018 hasta 2019. Muestra que la Academia ahora tiene la intención de centrarse en restaurar su reputación”, dijo ayer en un comunicado el rey Carlos XVI Gustavo de Suecia, quien anunció una reforma en los estatutos para que los miembros dejen de ser vitalicios.

El escándalo que ha reproducido la noticia por el mundo ha tenido reacciones. Ayer, en el diario sueco Dagens Nyheter, consultado sobre una posible solución, Lars Heikensten, CEO de la Fundación Nobel, dijo que la Academia “necesita asistencia externa para resolver sus problemas”.

Este año, sin embargo, los otros Premios Nobel sí serán entregados.

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